Jane Godall, doctora Honoris Causa

Madrid, 19 de diciembre de 2018- Desam Ferrández y Jose Escudero Ramos

El pasado sábado 15 de diciembre hemos podido estar en la rueda de prensa que ha dado Jane Goodal en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla en Madrid, justo antes de ser investida doctora Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid por toda una vida dedicada a la investigación de los primates.

Jane Goodall


Desde que cubrimos la conferencia que dio hace dos años en el Casino de Madrid, intentaremos ir a verla, aunque sean dos minutos, siempre que podamos. En esta ocasión, aunque breve, ha sido tan hermosa como siempre pues el aura que envuelve a Jane es enorme y el amor y paz que desprende llena cualquier sala, por muy fría que esta sea. Pedimos acreditaciones al Instituto Jane Goodall España para poder asistir a alguna de las conferencias que iba a dar en España pero fue imposible conseguir pases debido a la demanda de entradas para presenciarlas. Nos quedamos un poco tristes pero justo dos días antes de la rueda de prensa, nos reenvían la convocatoria que hace el departamento de comunicación de la Universidad Complutense de Madrid. No tardamos un minuto en solicitar las acreditaciones.

La doctora Godall nos contó hace dos años que cuando era pequeña soñaba con ser científica pero lo tenía complicado porque en su época las mujeres no lo tenían nada fácil pero con el apoyo de su madre logró hacer de sueño una realidad. Ahora lo vuelve a recordar. También nos comenta que los profesores de la universidad de Cambridge opinaron, al conocer la forma en que hacía sus investigaciones que “todo lo estaba haciendo mal” por poner, en lugar de números, nombres a los chimpancés. Y es que Jane Goodall entendió que estos primates tenían pensamiento y emociones.

Jane Goodall se muestra optimista porque ve que en todos los países donde están haciendo programas de concienciación, los jóvenes responden muy bien, se implican y se va viendo un cambio de actitudes en favor del planeta.

Se le preguntó por la reciente Cumbre del Clima celebrado en Polonia a lo que respondió que “hay muchos congresos pero que hay que aplicar todo lo que se acuerda en ellos”, si los gobiernos no hacen nada para cumplirlos, no esperemos a que lo hagan ellos, cada individuo, desde nuestras posiciones, podemos hacer que se cumplan esos compromisos, o bien presionando a nuestros gobiernos locales, o bien haciendo lo correcto para no consumir en exceso los productos contaminantes o los que provengan de países en los que sabemos que no están cumpliendo esos compromisos. Nos invita a ser activistas desde nuestras casas. “Sino lo hace el gobierno, hazlo tú”.

“Algunos científicos dicen que estamos en un punto de no retorno pero el intelecto del ser humano es increíble, confío en todo lo que podemos llegar a inventar para frenar y reducir el impacto negativo que estamos haciendo”.

También invita a los gobiernos a fomentar las energías alternativas pero también nosotros debemos ayudar en la actuación para provocar el cambio. Los gobiernos deberían dejar de subvencionar a las empresas que contaminan y nosotros deberíamos dejar de consumir sus productos.

Otro punto que refuerza el optimismo de Jane es la resiliencia de la naturaleza yeso se aprecia, nos dice, “en la forma en que han mejorado los espacios devastados”.

El cuarto y último punto que argumenta es el “indomable espíritu humano” y nos habla de Rebeca Atencia, doctora en veterinaria y directora del Instituto Jane Goodall en el Congo y Fernando Turmo, director de comunicación del IJG. “Ellos son ejemplo de gente que se enfrenta a grandes adversidades”.

Y nos da una advertencia: “Los científicos han demostrado que los niños que no crecen en contacto con la naturaleza desarrollan problemas mentales”.

Rebeca Atencia también estuvo presente en la rueda de prensa, Jane hizo que hablase a pesar de que no estuviese planeado.


Rebeca Atencia

Rebeca nos habló del programa educativo que se desarrolla en más de cien países, Raíces y Brotes, del inglés Roots&Shoots, que involucra a las nuevas generaciones en la acción para el cuidado del planeta,  lo hacen enfocando las actividades hacia los animales, los humanos y el medio ambiente y nos contó el buenísimo impacto que está teniendo.

Nos habló del centro de rescate y rehabilitación de chimpancés del Instituto Jane Goodall en Tchimpounga en el Congo donde llevan haciendo una labor de recuperación de primates rescatados más que asombrosa desde 1992.

En cada población donde actúan hacen por el desarrollo local y por la aplicación delas leyes que protegen a los animales de la caza furtiva o de los secuestros para llevárselos fuera de sus hábitats.  El fin es proteger las selvas en equilibrio con la población local para hacerlo sostenible. Evitan la caza furtiva y promueven la reforestación.

Y nos dan otro consejo: Sino demandamos la madera se acabará la deforestación.

Jane Goodall termina comentando que “Mucha gente me da las gracias por ser ejemplo y yo digo, si yo he podido, tú también”.

Y con eso nos quedamos, tenemos la opción de admirar a una gran persona, endiosarla y quedarnos ahí, o podemos tomar sus palabras y llegar a ser el ejemplo para otros que vemos que ella es para nosotros. No esperemos a que nos diga como se hace, hagámoslo sin más dilación.

Todos podemos ser activistas en nuestro entorno.

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