Un maratón hecho a mi medida

Experiencia compartida por Desam. Ferrández

Castellón, 18 de junio de 2018

 

Cuando preparamos un maratón de reiki yo siempre pienso en grande, imagino la cola de personitas esperando su turno mientras escuchan la suave melodía que sale del cassette y de los propios receptores, sintiendo la vibración del entorno, esa sensación de bienestar y amor intenso que se genera en la sala y que nos envuelve a todos sutilmente, con delicadeza. Esa misma emoción que produce que se nos dibuje una sonrisa en el rostro, relajando cuerpo y mente.

Pues bien en la maratón del pasado sábado no hubo colas, nadie tuvo que esperar y por una parte me quedé desilusionada y por otra pienso…buaaa ¡¡que fuerte!!

El universo o esa energía superior que si te dejas mueve nuestros hilos, lo ha bordado otra vez, jaja.

Lo ha hecho a mi medida, ya que ésta es una temporada en la que estoy muy cansada y aunque dando reiki no te cansas, es cierto que si ves que hay gente esperando vas un poco más acelerada.

Pues bien, gracias a esto he podido disfrutar al máximo,  deleitándome de cada sesión y con cada receptor, sin tener que estar pendiente del reloj ni de la puerta, haciendo sesiones largas y completas, esas donde dejas de ser tú, para formar un alma con el ser que está en la camilla. Unión de seres en una misma vibración, la del amor puro e incondicional.

Así que solo puedo agradecer al Universo, por traer a las personitas precisas en el momento adecuado.

Mil gracias bellos seres por venir y compartir otra experiencia tan brutal como sutil, permitiendo el baile de nuestras almas sin que las mentes entren a poner orden.

Este maratón lo organicé a  beneficio del proyecto que tenemos en Limpio (Paraguay). Lo recaudado está ya colocado en el monedero, preparado para cuando lleguemos allí, y después de ver las prioridades, podamos gastarlo en el mismo pueblo. Tenemos varios proyectos en la cabeza, sin embargo es necesario llegar allí para hacer la inversión más adecuada.

Desde aquí quiero dar las gracias a todos los colaboradores, a la asociación Namaste la Plana, a la asociación Antupainco, a Susurros de luz y a todos y cada uno de los asistentes que colaboraron altruista y cuantiosamente.

Mil gracias por hacer posible mi realidad, podría decir sueño, sin embargo ya es un hecho y nos faltan pocos días para partir, el 21 de julio salimos dirección a Paraguay, Jose (pareja de vida) y yo, por eso mismo digo, ya es mi realidad.

La emoción me invade y las lágrimas resbalan por mi rostro con facilidad y, es que veo los hermosos seres que me rodean, lo afortunada que soy y  lo fácil que es mi vida que bendigo a cada instante…y con este sentimiento me quedo, gracias, gracias, gracias.

 

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