Querida hija

Querida hija

En un mes cumplirás quince años. Me imagino que a estas alturas ya no querrás escuchar sermones de tu padre.

Por eso hoy sólo te escribo para decirte que te amo nomás.

He visto cómo ha pasado la tormenta, no te quiero asustar pero puede que vuelva otra. Es la vida,  ¿qué más se puede pedir? Nada más vivir…vive, siente.

No pierdas comba ni conciencia.

La vida pasa rápido, sí,  pero el tiempo no existe si sientes que ahora es el momento perfecto. Y lo es.

Vive y siente, es lo que nos toca, observa y aprende, es el mejor momento para ello.

Querida hija, llegará un momento en el que te creerás que todo lo sabes, pero no, siempre quedará algo que aprender. Si me dejas yo te enseñaré y si no lo sé, aprenderemos juntos.

No pierdas la ilusión por vivir y si algún día te olvidas del sentido de tu vida, recuerda que esa nube gris pasará y volverás a ver los colores que alegran tu corazón.

Vive haciendo el mayor bien posible y si te hacen mal, devuelve el bien, hasta que tu bien prevalezco sobre el mal.

Vive en la plena compasión con los seres de todos los reinos, el mineral, el vegetal y el animal. Ama mucho a todo ser viviente.

Ten paciencia con los que no piensan como tú y duda de tus propios pensamientos pues el espíritu crítico es esencial para ampliar miras. Ponte en el lugar de los demás, acuérdate de cuando hicimos el ejercicio de las 24 fotos de un mismo objeto…Tu visión no es la que está teniendo el prójimo. Hay tantas realidades como perspectivas, como miras, como formas de observar ¿cuál es la verdadera?

Gracias, querida hija por crecer y madurar, por dejar pasar la tormenta, aunque quizás haya otras, ésta ya paso. ¿Te das cuenta? Ahora tienes una gran experiencia y sabes que también esa pasará, Es la vida, no lo olvides.

Se feliz hasta que tu felicidad contagie a los otros, eso lo sabes hacer muy bien.

¿Sabes? Me hubiera gustado poder escribirte una canción pero solo sé escribir. Quizás mañana podamos improvisar algún ritmo, jugando y bailando, como hemos hecho siempre.

Estoy tan orgulloso de ti.

Te amo.

Marcar el Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *