Feliz es poco (por Desam. Ferrández)

 
Castellón, 27 de abril de 2017
Escrito por Desam. Ferrández

 

Mi corazón es un órgano chiquitito que trabaja incansable, sin embargo mi corazón etérico es grande y hoy mucho más, hoy está desbordado de amor, de felicidad, no cabe dentro de este espacio que le corresponde, saliéndose de él hasta llegar al campo áurico y más allá.

Estoy feliz y desbordada de amor, tanto como mi corazón etérico.

Dicho corazoncito  tuvo la suerte el domingo 27 de poder dar junto a mi pareja (José) un primer nivel de Reiki para niños.

Es una experiencia inefable, porque no hay palabras para describir a estas almas transparentes y serenas, que aguantaron durante todo el domingo la cháchara incesante de dos desconocidos, jóvenes con una vibración muy especial, tiernos y sinceros.

De los padres no puedo decir más que bondades, personas tranquilas que acompañaron con paciencia a sus hijos en este magnífico taller, familias cálidas, en las cuales todos sus componentes tienen almas bondadosas, mirada transparente y el corazón muy Grande.

A mí me hace muy feliz poder compartir el Reiki con estas personitas, al comienzo somos extraños y terminamos tras solo 10 horas siendo grandes amigos.

Para continuar este fin de semana un primer nivel con tres damiselas impresionantes, a cuál de ellas más bella.

¿Cómo no tengo que estar así, “llena de felicidad”? se me saltan hasta las lágrimas y no paro de dar gracias al universo, por permitirme expresar lo que siento y compartir pequeños conocimientos para recordarles lo que realmente son, luz y amor.

Tres damas que se entregan a una desconocida y sin embargo he de decir que antes de conocernos en persona ya sabíamos que nos íbamos a gustar.

Estos talleres se viven con intensidad, salen detalles que son casi secretos y se desvelan en el grupo sabiendo que se les entiende, que se les va escuchar y que nadie va emitir juicio.

Ejerzo el papel de maestra, sin embargo soy una discípula agradecida, porque no paran de enseñarme, no paran de darme muestras de afecto y de respeto cosa que eleva mi ego muy alto, aunque intento mantenerme en la tierra.

Aun así insisto, cómo no me voy a sentirme extremadamente feliz y agradecida, cuando una muchacha que solo ha compartido conmigo 10 horas en un taller, llega el día siguiente y sin mediar palabra me da un beso y me da las gracias por “ser”… esto es magnífico y como he dicho antes siempre faltan palabras para explicar este sentimiento que me invade de gratitud y de amor.

Es como sentir esa palmadita en la espalda que me dice Desam. lo estás haciendo bien, sigue así, estás grandes mujeres te lo están diciendo, lo estás haciendo bien y te agradecen con su sonrisa y  sus guiños que les enseñes a ofrecer Reiki a todas las personas que lo necesiten, pero sobre todo a ellas mismas.

Ese es el mejor regalo que una persona se pueda ofrecer, querer estar mejor, querer estar en equilibrio, querer amar, querer amarse.

 A veces resulta más sencillo amar a los demás que a uno mismo, ya que nosotros somos nuestros más  duros jueces en esta aventura llamada vida.

Y para culminar la jornada un paseo en bicicleta buff.

Salir a pasear entre naranjos, para apreciar en el horizonte las majestuosas mimosas repletas de pompones de flores que desprenden un aroma dulce embriagando todos los sentidos, con una luz mágica, esa luz de primavera que da un tono especial, brillante y muy diverso por estar salpicado de bellas flores brotando, los árboles en flor, las cunetas llenas de flores de colores diferentes, los macizos de los jardines rebosantes de pimpollos saludando al paseante, los naranjos ya descargados del peso de su fruto, con los brotes dispuestos para volver a florecer y ofrecer la cosecha siguiente.

Enmarcando todo este paisaje, un bello cielo salpicado de multitud de nubes de diversas formas y tamaños con el fondo de un celeste intenso, con el sol alto acariciando mi pálido rostro, con los diferentes aromas entre las mimosas y otras flores.

Cómo no voy a estar así enamorada del universo y de la vida.

No paro de dar gracias, gracias y mil gracias por hacer que todo esto sea posible, vivirlo con intensidad con todos los poros de mi piel, con toda la fuerza que tiene mi ser. La sonrisa sigue invadiendo mi rostro mientras admiro el paisaje y digo bendito el día que conocía el Reiki, bendito el día que lo integré en mi vida.

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3 Respuestas a Feliz es poco (por Desam. Ferrández)

  1. María José dice:

    Precioso!!!

  2. ana tere dice:

    magnifico.eres una luchadora insancible.gerrera de la luz .te amo..

  3. Hector dice:

    Gracias de corazón. Que una lluvia de bendiciones se derrame a cada instante sobre vosotros

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