Experiencias a través de Paramahansa Yogananda

Castellón, 30 de agosto de 2017
Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

 

He estado de vacaciones en el Hospital General de Castellón por un “toque” que me dio el universo. He estado 8 días, investigando las causas emocionales que han podido producir ese “toque”.

Me ha ayudado mucho el libro “La Matriz divina” de Gregg Braden pues según iba transcurriendo mis investigaciones, cual detective energético, iba leyendo el libro y parecía como si me confirmase, reafirmaba, mis descubrimientos. Fue toda una sincronía.

En una parte del libro dice que uno puede cambiar la realidad siempre que todos los que tomen partido en esa realidad la cambien, si no tus esfuerzos por hacer una realidad en lugar de la realidad de la otra persona se pueden ver puestos en serias dificultades por ser realidades opuestas. ¿Quién de los dos tiene más poder en crear su realidad? Así que le dije a mi médico que yo estaba bien, sano y en perfecto estado y le expliqué la teoría. El toque que he recibido es de origen emocional y ya estoy curado, pero necesito que “tú pienses lo mismo o mi realidad no será real por interferir que tú pienses que estoy enfermo”. Me respondió con una sonrisa “Yo soy doctor y creo en lo que los análisis digan así que tu crea tu realidad y yo veré los resultados para diagnosticar. Pero me gusta tu manera de pensar”.

Tras ocho días de pruebas, el viernes 14 de julio estaba esperando a hacerme un Tac con contraste para poder recibir o bien el alta médica o el alta voluntaria. Estar en el hospital me estaba dejando muy bajo de energía y necesitaba salir de allí para no caer enfermo realmente.

Mientras esperaba dicha prueba estaba leyendo Autobiografía de un yogui de Paramahansa Yogananda, ¿Cómo podría definirlo? Para mí y por etiquetarlo de una manera entendible, Yogananda es un Maestro Ascendido, es un Ser Espiritual con el que contacto en muchas ocasiones. El libro lo tengo hace varios meses pero lo leo poco a poco, saboreando la lectura, interiorizándola.

El caso es que esa mañana del viernes 14 de julio, mientras esperaba la última prueba de mi etapa de hospital, leí sobre el maestro Babaji en una de las páginas de Autobiografía de un yogui, exactamente decía “Cada vez que un devoto pronuncia con reverencia el nombre de Babaji, recibe instantáneamente una bendición espiritual”. Ya conocía la obra Paramahansa por la película Awake y por el monólogo de Rafael Álvarez “El Brujo” que está actualmente en cartel en los teatros de España, tiene el mismo título que el libro. Conozco a los gurús que han guiado a Yogananda y me reconozco impactado por todas las experiencias que he leído o escuchado.

Así que nombro a Babaji con reverencia y fe, con humildad y desde el corazón.

Babaji, Detalle de Interior de Autobiografía de un yogui

Al poco rato me llaman para la prueba. Da negativo. Me puedo ir a casa pero tengo que ir a consulta el día 25 de julio, me derivan de neurología a hematología para descartar una posible causa del “toque del universo”.

Una vez en mi hogar, tras nueve días sin leer los correos electrónicos me dispongo a ponerme al día, veo uno de la Fundación para la realización del ser que me envían desde la sede de Madrid. El 25 de julio se conmemora el día de Babaji y van a organizar un acto de meditación y charla sobre su vida. ¡No me lo puedo creer! Otro sincronismo brutal.

Estoy convencido de que el resultado dque me den en la consulta será muy positivo.

El día 25 de julio voy a mi hora a las consultas externas del Hospital General de Castellón. Espero un buen rato y por fin me llaman. Veo cierto descontrol, no encuentran los resultados de mis análisis en papel. Me sientan en la consulta de la doctora quien me pregunta que por qué me han enviado aquí de urgencia. Yo respondo que si ella no lo sabe, yo menos. Y le informo de la situación que me ha llevado allí. Ictus, 8 días de ingreso, pruebas negativas y una proteína en sangre que puede ser indicio de cáncer. La doctora me pregunta que si me duelen los huesos. Me quedo en silencio y respondo que quizás después de correr un maratón me duelan un poco, sobre todo las rodillas. La doctora se ríe y me dice que si no tengo dolores como para no correr es muy probable que no tenga nada y que no entiende por qué me han mandado a la consulta externa de urgencia.

Así que con el volante para hacerme unas radiografías y unos análisis y con fe ciega en los Maestros Babaji y Paramahansa Yogananda regresé a mi vida normal.

Escribo el artículo con el nombre de Experiencias a través de Paramahansa Yogananda porque estoy convencido que no va a ser el único que escriba.

Me siento con ganas de contar más experiencias basadas en su libro, en su vida o en su forma de meditar.

 

Gracias por hacerlo posible.

 

Me encanta estar vivo.

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