Donaciones y solidaridad

Castellón, 04 de julio de 2018
Pensamiento compartido por Jose Mª Escudero Ramos

 

Mi compañera Desam y yo llevamos varios meses haciendo recogida de ropa, medicinas, juguetes, material escolar y libros para Amor en acció pel mon, una humilde ong de Burriana, Castellón, fundada por unos médicos solidarios y formada por personas de muy diversas personalidades. Es muy interesante observar el comportamiento de cada uno de nosotros, los socios colaboradores, sin duda daría para escribir yodo un tratado. ¿Por qué hacemos esto? ¿cómo es nuestro trato hacia el compañero? ¿cómo es nuestro trato hacia nuestro mundo? ¿cómo tratamos a lo que creemos los países menos desarrollados? ¿cómo nos tratamos a nosotros mismos? ¿por qué con Amor en acció? ¿qué espero? ¿qué busco? Hay tantas preguntas, quizás algún día me dé por preguntar a mis compañeros colaboradores, pero hoy quiero enfocar mis pensamientos en los donantes, en esas personas que se mueven por dar algo de sus vidas a los demás.

Por la parte de, en este caso,  Amor en acció, está el hecho de pedir ayuda: Necesitamos todo esto. Por otro lado están la los que se mueven para conseguir que no solo ellos sino los que están a su alrededor, se impliquen y colaboren.

He tratado con personas que han dejado su energía en hacer carteles para movilizar a toda la empresa con los proyectos de Amor en acció y han conseguido mucho, os lo aseguro, en muy poco tiempo. Y si las cosas van bien y podemos mostrar que todo lo que han donado llega a destino, aunque tarde unos meses porque tenemos que conseguir llenar un contenedor para optimizar los recursos, podremos conseguir más cosas de ellos, pues quedaran confiados y confiados.

En estos meses de recogida de todo tipo de cosas he comprobado que  hay personas dispuestas a dar un paso al frente a la hora de entregarse al servicio de la humanidad, que compran material escolar o ropa, quizás porque no tengan nada para dar, quizás porque crean que esos niños que van a recibir todo esto, se merezcan poder disfrutar del olor de una goma nueva, o de un estuche que se abre por primera vez, el tacto de una camiseta recién estrenada…

He visto a personas que han entregado parte de sus vidas en ropa, juguetes de la infancia, libros…personitas que, con lágrimas en los ojos, trabajando el desapego, me confiesan que les ha costado mucho deshacerse de todo esto pero que saben que nosotros le vamos a dar un uso maravilloso haciendo que llegue a donde realmente se necesita, ampliando a su vez el tiempo de vida de esos objetos que, inertes, languidecen muchas veces en nuestros armarios, en nuestros cuartos, esperando a ser de nuevo utilizados, ¡pero es que nos traen tantos recuerdos…! ¡Qué difícil es deshacerse de las cosas a las que les tenemos tanto cariño y apego! !Confían en mí, en Desam, en nosotros, en Amor en acció! Saben que todas sus pertenencias van a llegar a donde se necesitan realmente. Todos sus tesoros van a tener la posibilidad de vivir un poco más, de ser usados un tiempo extra. 

Las personas que donan cualquier objeto, libro, juguete o ropa, dan parte de su vida. Recientemente he leído que dejamos un poco de nuestro ADN en todo aquello que tocamos, hasta con los abrazos que damos dejamos parte de nosotros en el receptor. Dejamos nuestro ADN en nuestros juguetes, en nuestra ropa, en nuestros libros…lo mejor es que si nosotros estamos felices en Madrid o en Castellón, nuestra felicidad llega con nuestro ADN, a través del éter que une la energía del universo, a esos receptores de nuestra donación. No solo compartimos objetos, compartimos nuestra  felicidad.

El acto de trabajar el desapego, de dar, de entregar algo muy valioso para nosotros, hace que nuestra felicidad crezca en nuestro ser, haciendo así todavía más felices a los receptores de nuestro acto de generosa solidaridad y nuestros átomos cuánticos en forma de ADN.

El dar no es solo un lavado de conciencia, es un acto de amor con el universo, es un acto de amor con nosotros mismos, es un acto de unión con toda la humanidad, compartiendo nuestro ADN con todo aquel que lo necesite, expandiendo nuestro amor por todo el planeta, eso es realmente amor en acción. El movimiento que se genera al pedir, al ver como todos se entregan y dan incondicionalmente, me hace creer en el ser humano. Confío plenamente en la providencia y en el buen hacer de la ong y de las personas que formamos Amor en acció para que toda ayuda entregada llegue a los corazones de todos los que lo necesitan, en el formato que más les ayude en el  momento de recibirlo.

El acto de pedir ayuda se engrandece al ver todos los pequeños actos de entrega, ya sea material, física, y porque no todo es materia, espiritual.

No es pedir, es hacer que las cosas pasen.

Gracias por hacerlo posible. Gracias a todos los que lo hacen posible.

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