Conversaciones a dos: Xavi García

Alquimista de Redes es infórmatico;  Xavi García es terapeuta de Registros Akásicos, Reiki y Técnica Metamórfica, creador de “Merecimiento de abundancia” y fundador del Centro de terapias y conferencias En Abundancia en Castellón.

¿Qué haces, Xavi García?

Ahora estoy trabajando en dos facetas, una más espiritual, por llamarlo de alguna manera, en la que me dedico a dar terapias y ayudo a la gente, por otro lado soy informático, ayudo a la gente, pero más material, con sus ordenadores. Doy gracias al universo por tener esa dualidad de poder hacer las dos cosas y tener ese equilibrio.

Alquimista de Redes

Sí, uno de mis alter ego es Alquimista de Redes, es el que se encarga de todo los temas de internet, hago aplicaciones para móvil, páginas web, doy clases de informática y luego está Xavi Garcia, el terapeuta, hago Registros Akásicos, técnica metamórfica, Reiki, alguna terapia que tengo canalizada como  “Merecimiento de abundancia” y alguna otra que estoy terminando de perfilar que ya te comentaré más adelante, me falta nada más que escribir el guion para poderla impartir.

Y tienes un espacio en Castellón que compartes con todo el que quiera, es el Centro En Abundancia…

 Tengo un espacio para compartir, En Abundancia. Me gusta compartir. Si tengo dos te doy uno y si tengo uno te doy medio…porque yo creo que el universo lo que das, te lo devuelve multiplicado…ese refrán “Haz el bien y no mires a quién”  se podría decir “Comparte bienes y el universo se encargará de devolvértelo”.

Tengo que corregirte, que te conozco bien, y si tienes dos, das tres, siempre das lo que tienes y más…

 Xavi sonríe_ Sí, no será la primera vez que me ocurre que tengo dos y doy dos pero tengo la suerte de que el universo me compensa con cuatro.

Lo sé, lo sé, por eso no es que das la mitad de lo que tienes. Das todo y más.

 Doy lo que tengo porque soy lo que soy y me gusta ser así. He tenido un proceso, he recorrido un camino, como todos o la gran mayoría de los que estamos en este mundo ahora, en el que hemos tenido nuestros más, nuestros menos, nuestros altibajos, y ahora estoy en un alti, no en un bajo.

Está muy bien. Si se baja será para volver a subir más alto y con más fuerza

 Efectivamente, es como una montaña rusa

La montaña rusa de la vida

Cuando estás arriba, das gracias porque estás arriba y cuando estás cayendo, pues gracias porque estoy cayendo para coger impulso para ir para arriba otra vez.

Hay que saber que las caídas son para tomar consciencia día a día, para despertar las veces que hagan falta, pues despiertas la primera vez y dices “ya estoy iluminado” pero vuelves a dormir y la sombra puede oscurecer esa luz. Y no pasa nada, seguimos caminando y despertando las veces que haga falta. A mí me hace gracia cuando escucho, “No, si yo ya estoy iluminado”, pienso, anda vuelve a empezar… Escuché en una conferencia algo muy gracioso: Cuanto más “No, si yo ya”, más yoyas te da la vida.

Y hay mucho ego escondido. Yo pienso que el ego no es malo, el ego nos ayuda pero tienes que tomártelo como un aliado, es decir, no plantearte “voy a luchar contra el ego”, la lucha no va a ningún lado. Siempre vas a perder.

Y agota

Es muy cansado estar en actitud de lucha todo el día. Déjate fluir, abrázalo, dale las gracias a tu ego. El ego te enseña. No habría luz sin oscuridad. En las películas, si no hubiera buenos o malos, ¿Serían todos buenos? ¿Te has dado cuenta de que l malo siempre pierde… ganan los buenos.

Y que el bueno va de blanco y el malo de negro. Y los buenos siempre van muy limpios, los malos muy sucios

Sí, los malos son más marranos, no tienen duchas, no tienen jabón. Además son más feos.

Bueno, a veces ponen al malo muy atractivo

Fíjate en las chicas Bond, siempre malísimas, guapísimas y sin escrúpulos.

Curioso, podríamos entrar además en el juego del sexismo con eso, es para otro tipo de entrevista, ahora vamos a hablar de luz

Sí, daría para un par de entrevistas más.

Es parte de ese  juego de la vida, de luces y sombras, equilibrio… Nos ponen en las películas mensajes que nos distraen, nos salimos del camino, dormimos, despertamos, volvemos al camino, nos perdemos hasta que ya al fin, llegará el momento en el que “encontramos la iluminación” que decíamos antes, sabemos  que es difícil pero es la meta. Es bueno saber que “nos podemos perder para poder encontrarnos”

Efectivamente, pienso más o menos como tú. De hecho, perdernos para poder encontrarnos está bien porque vuelves a re-encontrarte. Está bien porque vuelves a reconectar contigo mismo,  a veces necesitas perderte, no en el bosque, no en la ciudad,  no en el campo, perderte en ti… para volver a encontrarte en ti. Cuando te “re-encuentras” te encuentras A TI”. Eso es muy bonito, sí.

Entonces recuerdas, sin vivir esos momentos del pasado que te han hecho daño, recuerdas esos momentos en los que tu decías “Yo quiero eso”, “yo voy a hacer eso” “voy a tener eso” y te das cuenta de que ya lo has hecho, ya lo tienes, ahí es cuando lo agradeces y continuas el camino.

Nos perdemos para reencontrarnos…

Lo bueno es que en ese trocito en el que estamos pero no estamos, te encuentras a gente que te ayuda a volver al camino.

Yo los llamo ángeles en el camino, a lo mejor no son ángeles, llámalos seres de luz, da igual, etiquétalos como quieras, me he encontrado con muchos…

Yo también. Considero que el universo nos pone delante a la gente que necesitamos en cada momento para realizar algún aprendizaje, si no lo realizas bien del todo, por decirlo de alguna manera, o no lo integras bien toda esa enseñanza, te va a venir otra persona que te va a hacer pasar la misma situación que la otra persona pero de una forma más cañera ¡para que te enteres!.

Es repetir patrones hasta que te des cuenta

Te da collejas.

Al principio el universo habla en susurros y luego te grita

Si, jajaja, primero “susurro” y luego “grito y colleja”…hasta que dices “Ya, para, ya lo sé”.

Sí, hasta que te vuelves a dormir más adelante…

Sí, y le dices, cuando me veas dormido me despiertas, jajaja.

Habrá gente que hasta le acabe gustando recibir esas collejas

Yo creo que hay gente que le gusta estar ahí en el “collejismo”.

Nos enganchamos al apego al sufrimiento

Esa es la comedura de coco que nos han metido en este mundo virtual que estamos viviendo.

Ahora estoy leyendo un libro fantástico que nos mandó Ediciones Urano de Don Miguel Ruíz Jr., es el libro del mes en la revista IMO, “La maestría del ser”. Habla de eso, de cómo vamos fomentando el sueño del planeta, un mundo no real, a través de las imposiciones…pone un ejemplo precioso, una abuela que da de comer a su nieto, con su mejor intención la abuela cree que el nieto ha de comerlo todo, el niño está satisfecho cuando todavía queda sopa y la abuela lanza los mensajes tipo “la abuela no te va a querer si no te comes todo” “Hay niños que se mueren de hambre y no podemos tirar comida”. Eso hace que el niño crezca con sentimiento de culpa por el hambre en el mundo, con miedo de no ser merecedor del amor de su abuela y además con la programación de “comérselo todo” aunque estemos satisfechos con la mitad. ¿Cuántas veces habremos oído o dicho esas frases chantajistas y manipuladoras con nuestra mejor intención? Estamos creando unos patrones de sufrimiento,  unas programaciones y generando miedos y apegos… Don Miguel Ruíz Jr. dice que este mundo no es real, lo estamos creando nosotros.

El mundo es una virtualización, en principio nosotros nos basamos en lo que vemos, oímos, en los estímulos externos para pensar nosotros que lo  creado, es.

Entonces somos nosotros los que lo estamos creando. Ese concepto que es muy nuevo entra dentro de lo que se denomina metafísica cuántica, ya nos vamos un poquito más allá. Entonces decirle a una persona que está muy apegada a la tierra que está equivocado, por decirlo así…

Y que tiene sus patrones muy arraigados…”mi realidad es ésta que me lo ha dicho mi padre”

O me lo ha dicho mi abuela, y voy a un restaurante y me como todo el pan, mi plato y todo por lo que me ha dicho mi abuela, aunque me duela luego la tripa una semana.

A una persona así le dices que lo que está viendo lo ha creado él, que es su propia creación…no te va a creer.

De la misma manera que puedes crear eso, ya cuando eres consciente de eso, puedes crear el resto de cosas de tu vida. Y llegar a ese punto es muy bonito.

Dame un ejemplo

 Cuando pides algo, no desde la necesidad, sino desde la gratitud, por ejemplo, yo necesitaba una mesa de escritorio para montar mi despacho, lo pedí agradecido y apareció. Luego necesité un monitor más grande del que tenía y de pronto mi hermano me ofreció uno que no usaba. Ya tengo el despacho montado, ahora toca trabajar, tenemos que poner de nuestra parte para hacérselo fácil al universo.

Así que ahora ya puedo trabajar en mis proyectos para atraer dinero y abundancia. El dinero es una energía y se tiene que mover.

Si se estanca no fluye y vienen las crisis

 Tenemos que amar al dinero sin ser sus esclavos, el dinero aporta la felicidad.

Un tipo de felicidad

 Sí, un tipo de felicidad. Vivimos en una sociedad, tenemos que pagar facturas, comida, etc.

El hecho de poder estar al día aporta felicidad.

Mi madre dice no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita, yo no estoy muy de acuerdo…

La necesidad es un apego, así que mirándolo bien, cuantos menos necesidades menos apegos y  más felicidad, no está tan mal. Cuanto menos necesito más voy a conseguir, todo lo que me venga está bien, sin menospreciarlo ni excederse en el apego. Equilibro de nuevo. Si necesitas una pantalla más grande, deshazte de lo que tienes para dejar sitio a lo nuevo. Si acaparas, la energía no fluye

 Efectivamente, hay que dejar fluir. Dejar que se vaya lo que no necesitas. Yo siempre dejo las cosas que no necesito al lado de la basura y compruebo que no duran mucho allí, también cojo lo que necesito cuando veo cosas en la calle. Encuentras auténticas oportunidades.

Si hubieses dejado tu viejo monitor almacenado en un trastero, esa energía no va a fluir hay que deshacer eso para que la energía se siga moviendo, circulando, y llegará a nosotros con más fuerza, renovada.

Como informático he ido acaparando muchas cosas, pequeñas piezas, “por si acaso”. Ahora lo dejo al lado del contendor para que alguien lo coja si lo necesita, son piezas que en el mercado de segunda mano no te dan nada pero que a la gente le suele ser útil, y lo que te decía antes, así doy y me llegan muchas cosas. El colchón de mi hija lo encontré embalado casi nuevo al lado de un contenedor. Por el motivo que fuera no pudieron llevarlo en la mudanza y lo dejaron tal cual, muy bien protegido… y en la puerta de mi casa. Y ahí lo tengo. Cuando das, recibes.

 Guau, ¡qué regalazo!. Hay que estar atento, no sólo despierto.

Sí, hay que estar atento a las señales. Haz la pregunta al universo y te responderá. Un día pregunté “Universo ¿qué es lo que he de hacer?” y miré hacia una tienda y leí en la puerta “Empujar fuerte”.

¡Qué bueno! Me encantan las señales. A veces preguntamos y nos enfadamos porque no vemos y me imagino al universo muerto de risa “¿No las ves? Te he mandado veinte ya”

Jajaja…o “Sí, la veo pero ¿hay alguien más?” jajaja

Dime un libro que te haya cambiado la vida.

Soy más audiovisual que lector. Hay un libro que no es que me haya marcado pero que se me ha marcado. Cuando era pequeño me regalaron Ami, el niño de las estrellas.

Es curioso, acabamos de hablar de ese libro en el blog

Pues mira, en ese momento no leí el libro, lo dejé en una estantería. Hace pocos años me lo volvieron a regalar. Miré la portada, me sonaba. Fui un día a casa de mi madre y lo vi en esa estantería que recordaba. Me junté con dos.

¿Lo leíste?

 No, lo escuché en audiolibro. Me encantó. Me siento muy identificado tanto con el niño como con Ami. Es un juego de aprendizaje muy hermoso. La vida es un juego de aprendizaje. Enrique Barrios, el autor, es muy inteligente, creo que canaliza muy bien. Tiene otro libro Maravillas en el que plantea el tema de los universos paralelos y la misma esencia de una persona en diferentes mundos. Dice que si tú crees que vendrán los extraterrestres y te comerán, lo estás creando y al final vendrán y te comerán. Así se me despertó algo, pienso que si yo estoy creando todo esto pues mejor voy a crear algo bonito, y sé que hay cosas que son internas mías, que son mi creación, pero también que hay cosas externas en las que yo no influyo, es decir, yo no puedo influir en tu realidad, ni en el de la dueña del bar, pero sí que puedo interactuar.

Bueno, yo diría que no puedes interferir pero si influir, de una manera influimos con nuestro hacer, con una palabra dicha en un tono, al pasar por allí dejamos nuestra luz, nuestra sombra, depende quién nos vea, dejamos nuestra influencia. No puedes ir diciendo “tú tienes que cambiar tu vida”, pero uno pasa por la vida y da un ejemplo… o una patada y cambian las personas por nuestro hacer como a nosotros nos han influenciado otros actos de otras personas..

Nosotros tomamos un camino y no es tanto decisión de lo que vamos a hacer sino de cómo vamos a permitir que nos afecten las cosas que hacen los demás para que varíe, o no, nuestro destino o nuestra forma de ser.

 Exacto, y si esa persona está haciendo eso es o bien porque es tu espejo y de él tienes que aprender algo o el universo te está diciendo que tienes que moverte para hacer algo, o, tercera opción, da el siguiente paso porque lo has hecho bien, o mira a ver qué es lo que tienes que aprender. El universo no te lo va a decir todo tampoco.

No, hay que trabajar, y mucho.

¿Y una película que nos recomiendes? Dices que eres más de audiovisuales

No te voy a decir una película en concreto, te voy a decir un género: la ciencia ficción. Películas o series. Star Wars, Star Trek, Stargate, todas las series que hablan de que los de la tierra conocen a los de fuera y todas esas aventuras que pasan. Las veo tan realistas que me da la sensación de que nos lo cuentan para que cuando vengan los de fuera lo veamos todo muy natural.

Dime un consejo que darías al pequeño Xavi de trece años, si pudieses encontrarte contigo a esa edad.

Pues a lo mejor no le doy ningún consejo, simplemente le abrazaría y le diría “Sigue así que lo estás haciendo muy bien, sigue así”. Simplemente. No creo que fuera un momento para darle un consejo.

¿Quieres compartir algo más con los lectores de la Revista IMO?

Pues mira, te voy a decir una cosa, la vida, la tierra, lo que estamos viviendo es como un parque de atracciones, tienes la montaña rusa, que está subiendo y bajando, tienes el Tío vivo que va dando vueltas siempre a lo mismo, la noria sube y te elevas o bajas; la casa del terror; el tren de la bruja, que siempre tienes a alguien dándote escobazos…

…La casa de los espejos…

 Ahí quería llegar yo por eso lo he dejado para lo último. La casa de los espejos. Tienes espejos en los que te puedes ver normal, alargado, deforme, pequeño, gordo…la vida es como un parque de atracciones.

¿En qué atracción te vas a montar hoy?

También está la opción de observador, te puedes quedar sin montar en nada observando todo.

Tomando algodón de azúcar. ¡Qué bueno! Gracias.

Para terminar la entrevista te pido que me veas como al pequeño Xavi de 13 años, que me des un abrazo y que me digas que lo estoy haciendo muy bien…

 Espejito, espejito, lo estamos haciendo muy bien.

 Y así terminamos la entrevista, fundidos en un hermoso abrazo, conectados como lo hemos estado siempre. Creando nuestra realidad de luz.

 Gracias, Xavi, por compartir tu sabiduría y experiencias.