De cebra a unicornio de María Escudero Peña

Madrid, 01 de junio de 2017

Escrito por María Escudero Peña

 

Mi vida la mueve el disfrutar al máximo de cada momento, porque ese momento no se va a repetir nunca más, ese segundo que pasa es único e irrepetible.

Me gusta estar con gente, día a día, que me quiere y me respeta. Es algo que me hace sentir muy bien.

Si lo piensas, te darás cuenta de que al final es genial tener experiencias, que no nos cuenten la vida, tenemos que vivirla para que cuando seamos mayores podamos comer huevo. Mis padres siempre me dicen “cuando seas madre comerás huevos” pues para poder comer huevos tendré que aprender a abrirlos primero ¿No?

Mis padres me cuentan que cuando yo era pequeña estábamos en la playa y había una señora muy anciana intentando salir del agua, yo no sabía casi andar, me levanté y fui a echarla una mano para que pudiese llegar a su hamaca.

Es verdad que alguna vez he llegado a casa tarde, he hecho alguna trastada, alguna más que otra merecedora de un pequeño castigo, pero qué queréis, soy una adolescente.

Un día me preguntaron con qué animal me identificaba más, yo respondí que con una cebra, porque no se sabe si es un animal blanco con rayas negras o un animal negro con rayas blancas. Me volvieron a preguntar que por qué decía eso y yo respondí, que no sé si soy buena por naturaleza aunque a veces haga alguna cosa mala, o mala por naturaleza aunque a veces haga  alguna cosa buena.

Soy adolescente, estoy aprendiendo, no me regañéis porque me equivoque, ayudadme a aprender lo que no sé.

Quiero dejar de ser cebra para convertirme en unicornio.

 

Conversando sobre terapias complementarias. Pensamiento compartido por Jose M Escudero

Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

Madrid, 30 de enero de 2017

 

Mientras ofrecemos  la cara de luz estamos dando la espalda de sombra.

El otro día tuve la oportunidad de participar en una conversación muy interesante con un hombre muy interesante, hecho a sí mismo, muy sufrido, ha sufrido y ha hecho sufrir, ya sabemos que somos luz y sombra.

¿Quién no ha hecho sufrir a alguien durante la vida aún sin querer, sin ser consciente? Cada día estoy más convencido de que mientras ofrecemos  la cara de luz estamos dando la espalda de sombra, por eso es bueno observar nuestras debilidades y miedos, equilibrar bien la luz y la sombra, integrar nuestras debilidades y crecer, evolucionar, a través del ser consciente.

Y yo, observador, maestro de reiki, analizo el ¿Para qué a mí? ¿Para qué ahora? para poder saber el origen emocional de cada dolencia que me venga y así seguir mi propio camino de evolución.

En mitad de la tertulia me desafía con la siguiente frase: “Te encantaría hablar con mi médico”. Yo incrédulo le muestro interés…¿ah, sí? ¿Qué tenemos algo en común?. Él me responde que “no, dice que no hay que fiarse de las terapias alternativas”. En seguida le corto, entendí que su provocación venía por ahí, conocedor de mi forma de mi vida natural, reiki y meditación en lugar de medicinas, me lanza un guante muy blandito y respondo: ”Yo tampoco creo en las terapias alternativas, creo que ningún tipo de medicina, ni siquiera la tradicional occidental, es alternativa de nada. Si todas las terapias y medicinas se complementasen, tú médico no haría falta. La medicina, como la china, debería de tratar de mantener el estado de salud óptimo, no de dar remiendos que te alivien una bronquitis pero te produzca una cirrosis. ¿Cuándo puedo hablar con tu médico? seguro que nos llegamos a entender muy bien”. “Está de baja ahora, está enfermo de cáncer de hígado”_ Abro los ojos y pienso ¿Qué es lo que le provoca esa irritabilidad? ¿Es qué no le gusta lo que hace? ¿Le irrita qué la medicina que ha estudiado no le sirve para curar ni para mantener sana a las personas que le visitan?  Y tras unos segundos seguimos con la charla_ “Pues si quiere seguro puede encontrar en su hospital voluntarios de reiki que irán a complementar sus quimios con algo de medicina para el alma. Si estás en contacto con él dile que también yo puedo ir encantado a darle reiki si lo precisa”.

Lo que tendría que ver, tendríamos que ver y hablo en primera persona del plural, es el origen emocional de cada enfermedad, y eso no es cosa del Reiki, libros como La medicina del alma de Eric Rolf; Usted puede sanar su vida de Louis L. Hay o La enfermedad como camino de Thorwald Dethlefsen y Rudiger Dahlke, hablan de eso mismo y dan unas pistas de qué emociones y órganos se deben observar para tratar cada enfermedad. Cada órgano tiene relación con un chakra de los siete principales, viendo la disfunción trataremos lo que se deba en cada momento.

La enfermedad es un susurro del universo, ¡o un grito!, para que tomemos las riendas de nuestras vidas. El susto para el cambio, un aviso, y por eso hemos de ver el para qué, agradecer y actuar.

 

En la conversación seguimos hablando de la genética de cada uno, yo respondí que según la tendencia de algunos biólogos  moleculares como Bruce H. Lipton, a quien tuve la oportunidad de entrevistar hace un par de años, hay algo más fuerte que la genética. ¡La epigenética!. Si tus factores de vida y medioambientales son óptimos, ya puedes tener el gen del cáncer bailando una jota en tu ADN que si llevas una vida sana, meditas, llevas una buena alimentación, no tienes estímulos negativos, haces ejercicio y creas pensamientos positivos nunca desarrollarás esa enfermedad.

En definitiva, mira si tu órgano débil es el corazón y medita por qué no te amas y no amas a lo que te rodea, si es el hígado, que te crea esa irá, el estómago ¿Qué no digieres?…hay tantas cosas para obervar/nos.

La mejor  terapia complementaria que conozco la llamo amor y se puede dar en forma de reiki, de agoraterapia o de vida, pero para eso hay que saber amar, hay que saber amarse. Hay que estar y ser muy consciente aquí y ahora.

Gracias por hacerme pensar.

No conoces mi historia

Castellón, 25 de enero de 2017

Pensamiento compartido por Desam. Ferrández

 

Hay una frase que circula por la red qué dice:

“Sabes mi nombre, pero no conoces mi historia”

  Hoy pensaba… tengo muchos amigos, pero no conocen mi historia.

 Por cuántos traumas he pasado, cuántos duelos he vivido, cuántas lágrimas he derramado.

Un texto y unas palabras un poco melodramática para mi gusto. Simplemente estoy viva… jajaja.

Reflexiono… menos mal que no sabemos la historia de cada uno con los que nos cruzamos, si no, igual no parábamos de llorar.

Hoy me ha venido esta frase a la mente mientras circulaba en bicicleta y, como siempre, cuando pedaleaba en contra del viento, jajaja.

He pensado “tengo muchos amigos y sin embargo no conozco sus historias”, conozco detalles, etapas, momentos más o menos difíciles, supongo que, como yo, habrán pasado por periodos más o menos tristes, por vivencias más o menos alegres, por etapas con más o menos obstáculos y un largo etc. de experiencias.

Desde luego no soy quien para valorar ni juzgar las batallas de cada uno…

  • Los asaltos ganados.
  • Los conflictos superados.
  • Los triunfos acumulados.
  • Los escarceos aprovechados.

Una cosa he de decir, bendita trifulca con la que me he planteado dudas y discrepancias, bendita tregua con la que me ha regalado para el descanso del alma y el final… todavía está por escribir, sin embargo acabará bonito, porque no puede ser de otra manera.

He Conseguido:

  • Amar-me
  • Valorar-me
  • Merecer-me
  • Respetar-me
  • Honrar-me

Y todavía estoy en periodo de crecimiento

PD: He de decir que mis amigos y familia, me han apoyado, reído y llorado conmigo en cada encuentro que hemos compartido, muchas veces sin palabras, sin la mente y, si, con el corazón.

Gracias

Gracias

Gracias

Pensamientos del día a día por Belén de la Fuente

Pensamiento de Belén de la Fuente

¿cual es el camino correcto? El ser humano ¿Nace o se hace?¿Dónde o qué distingue el bien del mal? y ¿el bueno del malo? No nacimos para vivir con miedo, ni angustiados por el mañana, somos la única especie que no vive el aquí y ahora aunque de hoy nunca pasemos. Todos sobrevivimos cada día, todos, pero nos cuesta ver a los que están al lado, lloramos las penas de otros en lugar de compartir nuestras alegrías, que son muchas cada día… nos ha vuelto a iluminar un día mas el sol, nos han dedicado una sonrisa, un abrazo, una palabra, hemos alimentado nuestro cuerpo un día mas, el agua ha recorrido nuestra garganta, acariciado nuestra piel, nuestros seres queridos nos acompañan o al menos están ahí haciendo su propio camino…Hay tantas cosas por las que estar felices y agradecidos que es una pena llorar por lo que no se tiene, no ha pasado o aun no se ha perdido. Tiempos locos, por el caos en el que vivimos, en el que hay que estar más enraizado que nunca a la tierra, esa madre que nos lo da todo sin cuestionar como la tratamos. Seamos felices desde este momento, en cada momento, seamos conscientes de lo que somos y no de lo que creemos ser. El ser humano, nace, la persona se hace. Nacemos con un espíritu libre y libres podemos ser siempre que no nos hagamos esclavos de nuestros propios pensamientos.

Extraído del Muro de los recuerdos de Facebook, publicado en diciembre de 2013.