¿Cómo podría explicar a una madre el por qué pierde a un hijo? reflexión de Jose Mª Escudero

Castellón, 25 de agosto de 2017
Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

 

Me encuentro sumido en un desafío. ¿Cómo podría explicar a una madre la razón por la cual pierde a su hijo?

Por el tipo de pregunta se podría entender que estamos refiriéndonos a que se pierde a un hijo por una enfermedad…pero ¿Y si fuese por otros motivos? ¿Religiosos, que se meta en una secta; drogas, pandillas o que se una a una terrible banda terrorista?

Podría preguntar ¿Cómo podría explicar a unos padres el por qué pierden a un hijo o hija? Pero digo madre porque el amor de una madre se supone es el amor más grande y digo hijo como representación genérica de hijo o hija, uso aprobado, reconocido y recordado por la RAE. No hace falta entrar en polémicas de género, lo importante es responder a la pregunta.

Quizás me quiera sentir representado yo como el hijo que un día hizo que una madre me perdiera, sí, podría ser parte de mi historia, mi madre y yo, hijo.

Mi vida no ha sido siempre felicidad y pensamiento positivo, he pisado el camino de la oscuridad…quizás esa parte en el camino de la vida en el que se nos invita a conocer su tentador lado oscuro en el que  todos, de una forma u otra, tarde o temprano, pisamos de vez en cuando esa zona que no es otra que nuestra propia sombra.

¿Cómo poder explicar que todo es tal cual lo hemos pactado antes de venir a este mundo de apariencia física? Claro que entender que se pactan las cosas antes de nacer es acabar de un plumazo con dogmas de fe que nos han inculcado a base de sangre y fuego.

Podríamos decir que quizás se deba a que en nuestra pasada reencarnación nos dejamos pendiente un asunto por el que hemos tenido que reencarnarnos en nuestro presente para poder seguir nuestro camino de evolución…pero para eso tendríamos que creer en la reencarnación, y para eso habría que borrar de nuestras mentes muchos paradigmas limitantes.

¿Qué tal si pensamos que nuestro propio camino de evolución, y el de nuestros compañeros de viaje, todo esto que vivimos, está en perfecta armonía y sintoniza con la frecuencia que hace que el universo se expanda? Uy, me suena complicado…voy a intentar explicarme.

El universo no hace nada en balde. La distancia entre cada grano de arena, cada piedra, cada planeta y cada galaxia es la correcta. Un centímetro más cerca del sol y no habría vida en el planeta agua. Todo es perfecto tal cual es.

El universo es amor, es armonía. Aunque no entendamos porqué muere una estrella, su luz nos llega tiempo después de que esta se haya apagado. ¿No es increíble? Imaginaros que, es como si estuviésemos viendo una película en la que la voz llega más tarde que la escena, viésemos nuestro mundo, creásemos nuestras realidades, un tiempo después de que hayan pasado las cosas. Todo sentimiento que pudiésemos tener está condicionado por situaciones que ya han pasado o por las que creamos puedan pasar y no pasan.

No podemos evitar que pasen las cosas pero sí el modo de vivirlas.

Podemos aprender del pasado para no repetir patrones, pero si nos limitamos a estudiar la historia en vez de analizar las emociones que han generado que la historia pase, ese patrón se repetirá agravándose en cada repetición hasta que nos demos cuento del origen emocional escondido en cada acción que ha provocado una reacción.

Podemos parar el odio y la desigualdad. Podemos beber agua clara y cristalina si queremos, pero hemos de quererlo todos, no vale tener a toda una región queriendo tener el mejor vino del mundo si uno de sus habitantes en lugar de meter uva mete en la barrica una copa de mierda.

Si respondemos poniendo mierda en lugar de uva, ese ser habrá hecho que nuestra intención cambié.

Teniendo claro los objetivos, no importa quien este delante intentando meternos el dedo en el ojo, jamás debemos cambiar lo que somos.

Si estamos en el que camino de la búsqueda, cuando encontremos la respuesta no podremos bajar la guardia ni la frecuencia. Somos lo que somos gracias a haber podido recorrer nuestro camino, con nuestros premios, recompensas, sufrimiento y desazón. Habiendo provocado momentos de amor y de odio, de felicidad y de dolor.

Somos fruto de la luz y de la sombra. Somos hoy la representación de lo que hemos estado siendo durante todos los años de nuestra vida.

¿Cómo decir a una madre el por qué su hijo se ha inmolado por una idea?

¿Cómo decir a una madre que su hijo va destruyéndose por el camino de las drogas?

¿Cómo decir a una madre que su hijo es un ladrón, un maltratador o que se autodestruye?

Si tú y yo somos lo mismo, no puedo odiar a nadie. Creo en ello.

Si creo que Todo está bien como es, debo entender que Todo es Todo.

Solo puedo agradecer que las cosas sucedan tal cual son porque si por una sola muerte hay un “despertar” en al menos un alma perdida, bienvenida sea esa muerte. Nada pasa porque sí.

Gracias a cada una de las personas implicadas en la historia del mundo porque gracias todos y cada uno de ellas hoy tenemos la libertad de poder buscar nuestra luz y la de pasearnos por la sombra que provocamos.

Gracias a cada acto que me hace reflexionar…

¿Y si vivimos en una hipnosis colectiva y nada es lo que parece? Hipnotizados creemos todo lo que vemos y nos dice un electrodoméstico, la caja tonta.

Creamos falsas realidades en las redes sociales; vivimos vidas que no son las nuestras.

Nos inmolamos en vida creyendo en los paradigmas con los que nos han educado. Cada vez tenemos menos espíritu crítico y menos curiosidad.

Nos inmolamos vendiéndonos, haciendo de nuestras vidas algo público.

Vendemos nuestra alma al diablo sin saber que el precio que hemos de pagar somos nosotros…¿Dónde está el diablo? ¿Quizás tentándonos en la luz que proyectamos para deslumbrar al prójimo con nuestro egoconocimiento?

¿Cómo decir a una madre por qué ha perdido a su hijo?

Quizás en este momento sobren las palabras pues cuando no sepas que decir, queda en silencio…quizás baste una mirada de amor, de comprensión, de compasión y empatía, un abrazo y una ligera sonrisa como diciendo todo está bien como es.