Un viaje tan especial

Castellón, 18 de septiembre de 2017

Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

 

Hace poco tuve que hacer un viaje de Madrid a Valencia, hasta el último momento no decidí el día ni el medio de trasporte que iba a utilizar. Tenía que confirmar una reunión en Valencia y dejar cerrados unos asuntos familiares en Madrid. Así que dejé fluir.

Cuando tengo todo cerrado compró el billete.

Voy a la estación, me meto en el tren…hasta ahí todo normal.

El tren es un talgo antiguo, es lo que tiene viajar buscando el mejor precio. Busco mi asiento y veo que voy al lado de una joven quien muy amablemente me deja pasar a mi asiento en ventanilla, me llama la atención los ojos azules que tiene.

He observado a lo largo de los últimos años que las personas que tienen un brillo determinado en los ojos son personas especiales…

Pregunto un par de cosas  a mi compañera de viaje, por curiosidad, si hay enchufe para el teléfono y si ponen película…me dice que no, a veces un documental u opera, de vez en cuando películas muy malas. Nos reímos. ¡Quieren fomentar la lectura!

Yo iba preparado para leer y escribir, incluso tenía mi pack de reportero, cámara, blog de notas y muchas ganas de observar. El vagón iba lleno, dos chicos extranjeros al otro lado del pasillo con unos ordenadores portátiles, una familia frente a nosotros. Jóvenes cumpliendo con su rutina, vuelta a casa, al trabajo…me encanta hacer conjeturas…inventar historias. Todo era perfecto para escribir mis historias desde el tren.

Tras las preguntas iniciales a mi compi de asiento continuamos charlando. Lo cierto es que hablar no estaba dentro de mis planes para ese viaje pero seguí “dejando fluir”.

Nos dedicamos las tres horas de viaje hablando de experiencias de vida, de Reiki, del MIR, de la medicina, de desencarnados, de la adolescencia, de mi hija.

Fue un viaje no preparado, tuvo que ser así. Ella compró el billete el día antes pues, como yo, no tenía claro como viajar, si en coche, bus…

El destino nos quiso unir en este trayecto de vida.

¿Por qué?

Porque ella tenía que escuchar mis experiencias Reiki, o mis historias sobre el trabajo energético pasando desencarnados a la luz, que realizo  con el Grupo de Jose de Valencia, o quizás yo tenía que sentir la satisfacción al ver a una chica joven con ese brillo en los ojos, con un potencial de sanar más allá de la medicina.

Sentí, percibí, que ella va a llegar lejos, muy lejos, y así será, en el mundo de la medicina integrativa. Va a romper moldes. Va sanar con y desde el corazón. Ese brillo en los ojos la delata.

Por otro lado, ella me confió un secreto sobre su vida, su adolescencia…según me lo comentaba, estaba viendo a mi hija adolescente pasando por el oscuro valle de las sombras, pisando los charcos de la zona oscura para salpicar luz, aunque los adultos no lo veamos en esos momentos, es luz lo que salpica…Y eso justo es lo que tenía que escuchar yo en ese momento.

Mi compañera de viaje me confió un bello secreto que tranquilizó mi alma y corazón pues escuché, a través de su voz narrando su experiencia, como el universo no hace nada porque sí. Que hemos de confiar y dejar fluir. Me confirmó lo que ya sabía, pero tenía que escucharlo en primera persona ahora.

Cada uno ha de vivir sus momentos, sus experiencias y pasar por cada camino que nos corresponda para reunir experiencias que nos han de marcar, que nos forman y nos hacen ser tal y como somos.

Querer vivir la vida de otros, querer que otros vivan la vida que nosotros queramos es un error, ni siquiera podemos pretender tener expectativas en nuestra propia vida…¿Para qué hacer planes si es el universo quién decide por uno?

En ese viaje viví un milagro de esos que no ves si no eres de las personas que observa las señales que nos ofrece el universo en la vida cotidiana.

Mi compañera de viaje me preguntó qué es eso del Reiki. Yo respondí, que es el “cura sana, cura sana culito de rana”, el amor incondicional de una madre, la madre Universo, que hace que todos alcancemos la paz justo en el momento en el que sentimos su mano amorosa sobre nuestra herida…y confiamos dejando hacer…

Gracias, universo, gracias compañera de viaje. Tus ojos, tus palabras y tu corazón, sanaran el mundo. Ayer sanaron el mío.

Sociedad del bienestar

Madrid, 4 de septiembre de 2017

Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

 

Me encuentro sumido en un proceso creativo excepcional debido a la fortuna de tener a mi alrededor personas que sacan lo mejor de mí. No esperan a que posea cosas caras, no me valoran por lo que tengo. Sacan lo mejor de mi creatividad, lo mejor de mi ser para la correcta evolución de todos.

El ser humano debería de tratarse así, sacando lo mejor de nuestros prójimos, vivimos en manada pero no la defendemos, somos parte de un clan pero no nos adaptamos, no encontramos muchas veces la conformidad en las normas generales en la que está basada nuestra cultura del supuesto “primer mundo”, consumista en exceso, en el que se están menospreciando, aparentemente,  los valores básicos e inherentes al ser humano. Con las redes sociales estamos viviendo vidas ficticias, es como si creásemos una multipersonalidad del postureo.

En lugar de desarrollar el valor de la empatía o compasión, se está fomentando entre adolescentes, la sombra más allá de la luz. La sombra siempre fue muy tentadora, yo mismo he caído en sus garras, lo que ocurre es que ahora se llega antes al valle de las tentaciones. Y es que resulta que hemos adelantado tanto los ciclos desde que dejamos a los bebés con seis meses en la guardería, sin poder hablar, sin poder comunicarse ni contarnos cómo les fue el día, hasta no educar a los hijos, dejamos que los eduquen en las aulas, en los recreos, la famosa caja tonta con todas sus manipulaciones, y las redes sociales en las tablets o móviles,  mientras nosotros ofrecemos una imagen idílica de nuestra vida a través de esas mismas redes. Fomentamos el postureo sin sentido ni necesidad.

La famosa sociedad del bienestar en una coctelera de opciones agitadas, no removidas al estilo James Bond. Necesitamos adrenalina en estado puro. Necesitamos tener estímulos externos para poder llegar a ser como alguien.  Si hacen falta pilotos, hacen una película como Top Gun, se alistan un montón de personas en el ejército queriendo ser como Tom Cruise, fuerte, guapo, con moto y con la chica más guapa… y al poco tiempo se hace una guerra. Quieren que la inversión en bolsa sea accesible a todo el mundo, pues se regalan  unas acciones de telefónica a las “Matildes”; mientras estrenan Wall Street en el cine sacan una oferta pública de venta de acciones de muchas empresas, así de paso pueden privatizar las empresas estatales sin que nos demos cuenta…todos podemos ser accionistas y ganar mucho dinero fácil. Nos hacemos avariciosos.

Todos podemos irnos de vacaciones, las podemos pagar con nuestra tarjeta de crédito, ya no necesitamos tener dinero para viajar, se pagan solas las cosas, a plazos y ni te enteras…El boom inmobiliario, se compra suelo, se venden casas, más y más y más, una en la playa, otra en la montaña, una para alquilar, como inversión…la bolsa puede caer pero el ladrillo nunca…Luego se provoca una crisis y Boom…vivimos por encima de nuestras posibilidades.

¿Cuál es la sociedad del bienestar? ¿La que provoca opciones de sueños o la que confunde valores e intereses? ¿La que nos despista y desvía de nuestro centro?

Yo tengo dos cosas claras, una es que todos venimos a este mundo con un plan de vida y si nos desviamos mucho del camino, el universo nos pone en nuestro lugar a base de collejas.

La otra cosa es que todos tenemos que pasar por lo que pasamos para nuestra correcta evolución sin darnos cuenta de que todo aquello que nos afecta produce efectos en mucha más personas de las que podemos ser conscientes.

Observando tal y como está el mundo en la actualidad, leyendo e informándome fuera del circuito de noticias programadas por los “teletipos oficiales”, nada es lo que parece y una de las cosas que podemos hacer para despertar es desarrollar nuestra intuición. Tomar decisiones importantes en base a lo que digan nuestras entrañas. Hemos de tomar decisiones duras y a veces difíciles, sobre todo si tenemos hijas/hijos.

Es tremendo ver los datos de suicidio en la juventud, comprobar como cada vez los niños comienzan a beber y a drogarse antes. ¿Eso es un producto de la sociedad de bienestar?

Algo debemos estar haciendo mal en esta sociedad de los sueños rotos cuando un niño busca emborracharse con 12 años en vez de estar jugando al fútbol; en vez de jugar al “tú la pillas” se van a pillar marihuana con su paga semanal.

Desde luego que no estamos haciendo las cosas bien. Y es que los ejemplos y estímulos que reciben los niños son de lo más negativo. Desde las series Disney, las chicas Disney, la música, las películas, los mensajes subliminales, la publicidad…estamos rodeados de consumo, consumir hasta personas. Hemos de vendernos y para eso tenemos varios escaparates que usamos a la perfección. Nos hemos convertido en objetos de consumo y nos vendemos a través de escaparates virtuales.

Las redes sociales pueden servir para elevar o bajar la frecuencia de la humanidad.

Si se usan para fomentar el suicidio colectivo ¡Cuidado!. Si provocamos daño a otras personas más débiles nos podemos convertir en cómplices de un magnicidio.

Estamos acabando con la sociedad del bienestar por exceso de consumo.

Es hora de pasar a la sociedad espiritual. Elige la opción que más te satisfaga dentro de este supermercado espiritual, lee, aprende, asimila y olvida lo que has aprendido. Una vez que tengas integrado todo lo necesario se formara tu propia idea y teoría.

Despertemos la curiosidad, el espíritu crítico. Desconfía si eso te va a servir para tener más fe. ¿En qué?¿En quién? Comencemos por tener más fe en nosotros mismos.

Usemos las herramientas que tenemos para cambiar nuestra relación con la sociedad de consumo y valoremos qué es exactamente lo que necesitamos para ser felices. Y lo más importante, enseñemos a las futuras generaciones que la sociedad del bienestar comienza con estar bien con nosotros mismos, sin extras, sin artificios, sin postureos. Siendo tal cuál somos…aunque ahora que recuerdo, la adolescencia es esa época en la vida en la que no sabes lo que quieres, vas en contra de todo y nada te satisface…hemos de pasar también por ahí, también eso pasara, y el universo nos dará las collejas necesarias para espabilar y que espabilen nuestros hijos adolescentes.

Pero no dejemos toda la responsabilidad en el universo, en los colegios, institutos, universidades, o en el prójimo, sea quienes sean…Prestemos un poco más de atención, observemos… cualquier comportamiento anormal puede ser indicio de algo que va más allá de una rebeldía adolescente.

Dejemos de usar los medios que hacen que nos despistemos y pongamos atención en lo más preciado que tenemos, la vida real, no la virtual. Las generaciones que forman la adolescencia actual, y las siguientes, son seres con un potencial de luz bestial. Los “seres de la sombra” lo saben, por eso ese esfuerzo en apagar su luz, porque ellos saben, insisto, su potencial.

Nuestro deber es fomentar la luz de esas generaciones para que acaben con la sombra, aunque a veces se haga más grande.

Se trata de la incidencia de la luz en nuestras realidades lo que proyecta las sombras.

Apaguemos los móviles, las televisiones, las radios, las noticias negativas y miremos de una vez a los ojos de nuevo. A ver de qué color está tu alma hoy.

 

 

¿Cómo podría explicar a una madre el por qué pierde a un hijo? reflexión de Jose Mª Escudero

Castellón, 25 de agosto de 2017
Redacción: Jose Mª Escudero Ramos

 

Me encuentro sumido en un desafío. ¿Cómo podría explicar a una madre la razón por la cual pierde a su hijo?

Por el tipo de pregunta se podría entender que estamos refiriéndonos a que se pierde a un hijo por una enfermedad…pero ¿Y si fuese por otros motivos? ¿Religiosos, que se meta en una secta; drogas, pandillas o que se una a una terrible banda terrorista?

Podría preguntar ¿Cómo podría explicar a unos padres el por qué pierden a un hijo o hija? Pero digo madre porque el amor de una madre se supone es el amor más grande y digo hijo como representación genérica de hijo o hija, uso aprobado, reconocido y recordado por la RAE. No hace falta entrar en polémicas de género, lo importante es responder a la pregunta.

Quizás me quiera sentir representado yo como el hijo que un día hizo que una madre me perdiera, sí, podría ser parte de mi historia, mi madre y yo, hijo.

Mi vida no ha sido siempre felicidad y pensamiento positivo, he pisado el camino de la oscuridad…quizás esa parte en el camino de la vida en el que se nos invita a conocer su tentador lado oscuro en el que  todos, de una forma u otra, tarde o temprano, pisamos de vez en cuando esa zona que no es otra que nuestra propia sombra.

¿Cómo poder explicar que todo es tal cual lo hemos pactado antes de venir a este mundo de apariencia física? Claro que entender que se pactan las cosas antes de nacer es acabar de un plumazo con dogmas de fe que nos han inculcado a base de sangre y fuego.

Podríamos decir que quizás se deba a que en nuestra pasada reencarnación nos dejamos pendiente un asunto por el que hemos tenido que reencarnarnos en nuestro presente para poder seguir nuestro camino de evolución…pero para eso tendríamos que creer en la reencarnación, y para eso habría que borrar de nuestras mentes muchos paradigmas limitantes.

¿Qué tal si pensamos que nuestro propio camino de evolución, y el de nuestros compañeros de viaje, todo esto que vivimos, está en perfecta armonía y sintoniza con la frecuencia que hace que el universo se expanda? Uy, me suena complicado…voy a intentar explicarme.

El universo no hace nada en balde. La distancia entre cada grano de arena, cada piedra, cada planeta y cada galaxia es la correcta. Un centímetro más cerca del sol y no habría vida en el planeta agua. Todo es perfecto tal cual es.

El universo es amor, es armonía. Aunque no entendamos porqué muere una estrella, su luz nos llega tiempo después de que esta se haya apagado. ¿No es increíble? Imaginaros que, es como si estuviésemos viendo una película en la que la voz llega más tarde que la escena, viésemos nuestro mundo, creásemos nuestras realidades, un tiempo después de que hayan pasado las cosas. Todo sentimiento que pudiésemos tener está condicionado por situaciones que ya han pasado o por las que creamos puedan pasar y no pasan.

No podemos evitar que pasen las cosas pero sí el modo de vivirlas.

Podemos aprender del pasado para no repetir patrones, pero si nos limitamos a estudiar la historia en vez de analizar las emociones que han generado que la historia pase, ese patrón se repetirá agravándose en cada repetición hasta que nos demos cuento del origen emocional escondido en cada acción que ha provocado una reacción.

Podemos parar el odio y la desigualdad. Podemos beber agua clara y cristalina si queremos, pero hemos de quererlo todos, no vale tener a toda una región queriendo tener el mejor vino del mundo si uno de sus habitantes en lugar de meter uva mete en la barrica una copa de mierda.

Si respondemos poniendo mierda en lugar de uva, ese ser habrá hecho que nuestra intención cambié.

Teniendo claro los objetivos, no importa quien este delante intentando meternos el dedo en el ojo, jamás debemos cambiar lo que somos.

Si estamos en el que camino de la búsqueda, cuando encontremos la respuesta no podremos bajar la guardia ni la frecuencia. Somos lo que somos gracias a haber podido recorrer nuestro camino, con nuestros premios, recompensas, sufrimiento y desazón. Habiendo provocado momentos de amor y de odio, de felicidad y de dolor.

Somos fruto de la luz y de la sombra. Somos hoy la representación de lo que hemos estado siendo durante todos los años de nuestra vida.

¿Cómo decir a una madre el por qué su hijo se ha inmolado por una idea?

¿Cómo decir a una madre que su hijo va destruyéndose por el camino de las drogas?

¿Cómo decir a una madre que su hijo es un ladrón, un maltratador o que se autodestruye?

Si tú y yo somos lo mismo, no puedo odiar a nadie. Creo en ello.

Si creo que Todo está bien como es, debo entender que Todo es Todo.

Solo puedo agradecer que las cosas sucedan tal cual son porque si por una sola muerte hay un “despertar” en al menos un alma perdida, bienvenida sea esa muerte. Nada pasa porque sí.

Gracias a cada una de las personas implicadas en la historia del mundo porque gracias todos y cada uno de ellas hoy tenemos la libertad de poder buscar nuestra luz y la de pasearnos por la sombra que provocamos.

Gracias a cada acto que me hace reflexionar…

¿Y si vivimos en una hipnosis colectiva y nada es lo que parece? Hipnotizados creemos todo lo que vemos y nos dice un electrodoméstico, la caja tonta.

Creamos falsas realidades en las redes sociales; vivimos vidas que no son las nuestras.

Nos inmolamos en vida creyendo en los paradigmas con los que nos han educado. Cada vez tenemos menos espíritu crítico y menos curiosidad.

Nos inmolamos vendiéndonos, haciendo de nuestras vidas algo público.

Vendemos nuestra alma al diablo sin saber que el precio que hemos de pagar somos nosotros…¿Dónde está el diablo? ¿Quizás tentándonos en la luz que proyectamos para deslumbrar al prójimo con nuestro egoconocimiento?

¿Cómo decir a una madre por qué ha perdido a su hijo?

Quizás en este momento sobren las palabras pues cuando no sepas que decir, queda en silencio…quizás baste una mirada de amor, de comprensión, de compasión y empatía, un abrazo y una ligera sonrisa como diciendo todo está bien como es.

 

 

 

El ángel de las carreras. Cuento infantil y para adultos

Cuento escrito para el blog personal de Jose Mª Escudero en febrero de 2014

-Cuando Julia creía que ya no podía más, sintió una voz que susurraba en su oído “Quizás crees que no llegarás a la meta, pero todavía te quedan fuerzas para hacer 30 kilómetros más”.  Miró mas no vio a nadie, pero esas  palabras dejaron un mensaje que entendió bien clarito. Su ángel de la carrera se le apareció en el momento más oportuno y Julia aceleró y terminó su San Silvestre con un buen tiempo y una mejor experiencia.

-Papá, papá, cuéntamelo otra vez, por fis…

-No hija, es tarde y tienes que ir a dormir…mañana nos espera un largo día. Tenemos que preparar la cena, que vienen los abuelos, recuerda que mañana es Nochebuena.

-Papí, ¿los abuelos conocen la historia de los ángeles de las carreras?

-Pues no lo sé, María,  se lo preguntaremos mañana. Buenas noches, hija, que descanses.

-Papí, una pregunta más…¿Tú crees que yo me encontraré con mi ángel de las carreras alguna vez?

-Seguro que sí, pero para eso hay que descansar, dormir bien, comer mejor y entrenar mucho.

A la mañana siguiente, Roberto se preparó, como todos los días para salir a correr. Hacía frio y no madrugó tanto como acostumbraba. Cuando bajó las escaleras  se encontró con María vestida con su ropa de corredora, buff y guantes incluidos.

-Papá, hoy voy contigo. – Roberto sonrió y se preparó para pasar una gran mañana.

-¿Sabes? Hoy es la carrera de Navidad de Villanueva de Perales, ¿quieres ir?

-Sí, respondió con una enorme sonrisa.

Padre e hija fueron en coche al lugar donde se hacia la gran carrera de la Navidad. Al llegar vieron el ambiente de la carrera que era muy especial, había gente disfrazada y mucho sentido del humor, pero sobre todo había mucho amor.

-María, tienes que correr sola, no me dejan correr contigo, pero te esperaré en la meta.

-Vale, haré como dices, no gana el primero que llega a la meta sino el que más disfruta.

-Eso es María, disfruta cada zancada.

-¿Y veré a mi ángel?

-Seguro que sí, si corres con el corazón.

-La carrera infantil era de 3 kilómetros para los niños de 8 años, la edad de María.

Se preparó en la línea de salida junto al resto de niños…sonó el disparo y todos los niños salieron corriendo.

Una niña se cayó y no pudo continuar corriendo, los primeros chicos se dieron cuenta de eso y pararon la carrera, se volvieron a por la pequeña que se había caído y agarrándola entre todos, fueron juntos hasta la meta.

Llegaron todos a la vez. No hubo ganadores, solo hubo ángeles.

El poder de las palabras, Editorial de Julio 2017

El poder de las palabras

Madrid, 4 de julio de 2017

Siempre que me reúno en grupos de debate me gusta observar la manera en la que fluyen las conversaciones, el énfasis en las palabras, los silencios, la forma de debatir, quién escucha, quién se impone alzando la voz. Me ayuda a verme reflejado en cada una de las partes y a poco que ponga intención, podré ir mejorando la escucha activa y el habla amorosa.

Me encanta cuando intentamos imponer nuestra razón, como si fuese la única correcta. Frases como por ejemplo “Porque todos sabemos que el cielo es azul” como si todos diésemos por válido que el cielo es de un solo color, me hacen plantearme mi forma de rebatir argumentos o si vale la pena rebatirlos.

Hay muchas formas de manipulación y en muchas ocasiones con la palabra estamos dirigiendo el pensamiento, la respuesta, e incluso condicionando actitudes.

Hace poco, una amiga periodista me acompañó a hacer una entrevista a una directora de cine documental. Cuando terminé me dio un consejo. Escucha más y no opines, tu opinión tras la respuesta condiciona la siguiente respuesta y no es una conversación como tal, podría serlo si el formato de la entrevista fuera “conversando con…” (formato que usamos en Revista IMO) pero cuando intentas conocer el motivo por el que una persona hace cine documental no puedes añadir “pues yo lo haría por” porque esa sería la entrevista que me haría a mí no a una directora de cine.

En una conversación solemos mantener la actitud de defensa, sobre todo cuando intentamos demostrar ciertos conocimientos. Si queremos mantener conversaciones para crecer hemos de tener la mente abierta como para escuchar amorosamente, sabiendo que del interlocutor podremos aprender algo, humildad para reconocer que podemos estar equivocados.

Lo que hoy sé podría ser rebatido por mí mismo por lo que sabré mañana.

Mis verdades no cambian, se actualizan. Mi realidad como adolescente no tiene nada que ver con la de ahora con 50 años…y cuando era adolescente me comía el mundo a bocados…Yo era el que Siempre Tenía la Razón…cuan equivocado estaba…

Se aprende más sabiendo escuchar que soltando categorizaciones que se tambalean sin base alguna.

Recuerdo una vez que estábamos en una comida familiar, mi tío estaba escuchando a los tres hermanos debatir apasionadamente, no importa que tema. De pronto, nuestro tio dice “Me maravilla la capacidad de dialéctica de los Escudero. Los tres decís argumentos tan seguros de vosotros mismos que todos convencéis, no tanto por el argumento como por la forma de debatirlo”. Fue todo un piropo para la familia en ese momento.

Ahora, con el paso del tiempo, observo que esa forma de dialogo fue fomentada por mis padres, por la lectura, por las ganas de aprender, quizás hubiese un poco de competitividad, es muy posible. Tres hermanos siempre peleando por destacar, por brillar con luz propia. Ahora, justo hoy, veo que la luz con la que brillamos es la luz de la familia unida por un debate, una conversación…por el poder de las palabras. Es mi pensamiento de hoy, pero me queda tanto por aprender…

Jose Mª Escudero Ramos, editor de Revista IMO

 

Superhéroes, cuento escrito por Jose Mª Escudero

Cuento dedicado, con inmensa gratitud y cariño, a Celia y  a la Asociación MEF2C.

 

Narrador: Multiversos paralelos, Planetas, Vida…

En un universo paralelo existía un mundo habitado por seres muy sabios.

Un día un niño preguntó:

Padre, dicen mis amigos que lejos de ésta galaxia existe otro planeta en donde también hay vida… dicen que lo habitan unos seres grises, que destrozan la naturaleza, les cuesta amar y que viven en enjambres de barro cocido que se prolongan hacia el cielo, ocultos. Dicen que viven con miedos, aislados. ¿Viven en comunidades para aislarse entre paredes?

¿Es verdad eso, Padre?…¿Es verdad?

Madre, he odio decir que ese ser, llamado humano, ha dejado de tener fe, que pagan por tener agua, que pagan por tener luz y que acumulan y acumulan hasta que se dan cuenta de que no sirve para nada y lo arrojan a los ríos, montes…acabando así con la naturaleza y con todo lo  bello que la vida tiene…Se creen que poseer les otorga la felicidad…pero si ya tenemos todo lo que precisamos…

¿Es verdad eso que he oído, madre?…¿Es verdad?

(Gratando) ¿Pero cómo puede ser verdad?

¿Qué podemos hacer?

¿Cómo podemos abrirles los ojos?

(Susurrando) Sí, ya sé, si son como nosotros también han de tener libre albedrio…pero es que se están suicidando…

Sollozando: ¿Qué podemos hacer?

¡Ya sé! Podemos mandarles superhéroes.

Uno  vestido con una ropa azul y roja…con capa…que pueda volar… ¡No! demasiado llamativo, no se lo creerían, pensarían que es ficción…

Ya lo tengo…podemos mandar seres especiales, con un don, que tengan la capacidad de hacer que los humanos vuelvan a amar, a amarse, a sentir el amor de la naturaleza, de la vida, de la creación…vamos a mandar niñas y niños enfermitos, los superhéroes y superheroínas que van a conseguir que allá por dónde pasen dejen un halo de amor. Niños y niñas que sean capaces de despertar el lado más humano del ser humano…que hagan que todas las personas saquen la esencia del ser, el ser humano…y que amen…se amen…

 

Narrador: Y así fue como han venido a nuestro planeta tierra un nuevo tipo de superhéroes y superheroínas. No vienen con capa ni superpoderes, pero tienen el don de generar amor, el auténtico poder sobrenatural de los habitantes del planeta tierra.

Reiki me hace ser mejor persona

Madrid, 08 de junio de 2017

Artículo escrito por Jose Mª Escudero

La palabra Reiki significa Energía Vital Universal, eso es lo que yo llamo Amor Incondicional. Si tuviese que definir la energía Ki del universo lo haría tal cual hace el físico cuántico Amit Goswami sobre el átomo cuántico. Goswami ha unido ciencia y espiritualidad, y ese átomo cuántico del que habla es capaz de aparecer y desaparecer, no se traslada por el espacio, dice Goswami que es como un invisible vórtice de energía, como un huracán, uno no ve la energía del huracán, ve el polvo que arrastra. Nosotros estamos compuestos de átomos cuánticos, y ese átomo es energía de AMOR. Es Reiki, amor incondicional. Y dice Goswami que todos somos uno, lo mismo que la energía del universo, de amor. Por eso, me encanta la definición de activista cuántico, es una forma de decir que AMO y que no debo hacer daño al prójimo porque me lo haría a mí mismo.

Para mí el Reiki es una forma de vida, comenzó como terapia pero va más allá de unos símbolos y una imposición de manos.

Es verdad que como terapia complementaria está llegando a muchos lugares en muchos países, la medicina integrativa hace mucho bien, entre otras cosas porque abre mucho la mente y el corazón, los pone en equilibrio, en coherencia, esos son los principios para una correcta sanación.

Yo no digo que el Reiki haga milagros, si alguien ha de morir, morirá a pesar del Reiki, pero su muerte será especial. He visto familias que han quedado en “una extraña paz” cuando el hijo ha muerto de cáncer tras una larga quimioterapia complementada con el reiki. Las enfermeras me decían que es curioso como las familias que reciben reiki aceptan la muerte de una forma “sobrenatural”. El reiki ayuda a la aceptación, que no es resignación.

El reiki relaja, el Reiki abre la mente, somos despertadores de conciencia, y cada uno tiene el libre albedrio de volverse a dormir o hacer lo posible por mantener la llama que da luz y sentido a nuestras vidas. No es una religión, puedes ser de la religión que seas, si el Reiki te ayuda a ser mejor persona, bienvenido sea el Reiki.

El Reiki ayuda a trascender el ser. Ayuda a entender significado de la muerte al comprender el sentido de la vida.

Dicen que hubo, en la época de Jesús, un grupo de esenios llamados terapeutas, ¡que sanaban con las manos!

El fundador del Reiki, el maestro Usui, no hizo nada nuevo. Redescubrió, adaptó, llamadlo como queráis, y sus sucesores han hecho que llegué a nuestros días como lo está haciendo, pero no es la única forma de sanar con la imposición de manos, canalizando la energía de amor incondicional para lo mejor del receptor en el momento en el que lo recibe. No somos tan originales. A cada uno le llega su despertar en su momento y a su manera. Todo está bien tal y como es.

Lo que sí hizo Usui es escribir los fundamentos del Reiki en cinco líneas.

Sólo por hoy no te preocupes, no te irrites, medita, trabaja honestamente y se agradecido, Esa es la medicina espiritual para mantener la salud

¿Cuántas personas de este siglo son capaces de vivir en esa armonía Reiki?

Yo siempre digo que no tengo mejor argumento que una buena sesión de Reiki, si tienes dudas, te invito a una sesión. Elige bien tu terapeuta adecuado, siempre hay un alumno para cada maestro y un maestro para cada alumno.

Hace un tiempo, un paciente comenzó Reiki a la vez que su terapia con el psiquiatra por unos problemas de ansiedad tan típicos de nuestra actual sociedad. Cuando le dieron de alta dejó de venir a recibir su sesión de reiki semanal. El último día tuvimos una buena conversación. Me comentó que ya le daban el alta, que había mejorado pero que no podía decir si era por las medicinas o por el Reiki, su mujer le preguntó cómo se sentía tras una sesión de Reiki, él respondió que muy bien, pero que podía ser fruto del ambiente durante la sesión velas, música relajante, incienso…Su mujer volvió a preguntar si en la vida cotidiana se da esa hora de premio para relajarse y estar consigo mismo. La respuesta fue que no. Pues si el reiki te aporta esa hora de interiorizar, bienvenido sea el Reiki, respondió la mujer. “Date tu momento”.

El Reiki es una forma de meditación, hay pruebas científicas que demuestras las cualidades positivas de la meditación. Es una forma de sanar uno mismo, pero para eso hay que trabajar, el reiki facilita el encuentro con las emociones que hacen enfermar pero el receptor tiene que querer curarse como el que va a dejar de fumar, tiene que quererlo de verdad.

Hay un origen emocional para cada enfermedad, me encanta hacer de detective energético y averiguar ese origen emocional a cada cosa que me pasa, que pasa en mi entorno.

A mí me hace muy feliz ser como soy, no hago daño a nadie, en la medida en la que puedo ayudo al prójimo y elevo la frecuencia del planeta con estímulos y pensamientos positivos, pues como dice el biólogo molecular Bruce H. Lipton, los organismos que trabajan en equipo tienen mayor capacidad de supervivencia. Si dejamos de pensar como unidades independientes egoicas y más como moléculas de Una humanidad, pensaríamos más en construir que en destruirnos aunque solo sea por nuestra propia supervivencia.

El nuevo cuento de La lechera por Jose Mª Escudero

Recuerdo aquellos cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños, fueran quienes fueran los que nos los contaban lo hacían con la mejor intención, pretendiendo dejar una huella en nuestra alma, querían marcar una dirección a seguir con esos cuentos con moraleja.

Me imagino que ahora estaré yo haciendo lo mismo con mi hija, con otro tipo de moralejas pero intentando inculcar siempre los mismos valores inherentes al ser humano aunque a veces entramos en contradicción entre lo que queremos contar, lo que contamos, cómo lo contamos y cómo nos entienden…

Cada generación lo hacemos lo mejor que sabemos, de eso no tengo ninguna duda, lo puedo percibir, sobre todo cuando me equivoco, que son muchas veces.

Ahora que estoy “emprendiendo” me viene un cuento de mi infancia muy especial a la cabeza. Es el famoso cuento de La lechera.

Hace mucho tiempo vivía una familia de granjeros, el día de su cumpleaños María madrugó mucho. Su madre le dijo que hoy podía ordeñar las vacas y llevar la leche a vender, todo el dinero que sacará sería su regalo de cumpleaños.

María ordeñó las vacas que especialmente ese día dieron mucha leche. La joven cargó el cántaro y fue de camino a la ciudad para vender su valiosa mercancía. Por el camino soñaba “con el dinero que consiga compraré una gallina y un gallo, tendrán pollitos, los venderé y me compraré un cerdo, lo engordaré lo venderé y compraré una ternera y sacaré mucha leche y haré que todos los días sean mi cumpleaños”…de pronto se tropieza y se cae el cántaro rompiéndose y derramando la leche y sus sueños. Así terminó su anhelo de triunfo “Adiós a mis sueños de tener una granja” llora la joven. Al llegar a casa, su madre, muy comprensiva, le dice que no pasa nada si ha aprendido la lección de que no puede soñar mientras camina.

Y con ese cuento limitante hemos crecido muchas generaciones.

Con el pensamiento positivo y las nuevas tendencias de crecimiento personal hoy no acabaría así la historia… ¿Qué tal si reescribimos el cuento?

La joven descubre en el camino de vuelta a casa que la leche de vaca no da tanto dinero como podría pensar y plantea un nuevo plan de negocio. “¿Qué pasa si investigo la producción de leche de origen vegetal? ¿Y si hago leche de arroz, avena, almendra y soja? Seguro que encuentro un nicho de mercado y consigo optimizar el tiempo a la vez que hago que las vacas vivan más felices sin que nadie las sobreexploten…”

Llegó a su casa estudió y estudió. Creció y emprendió un negocio de mucho éxito, bueno para la economía de la familia, para la economía local de la zona y para toda la humanidad.

Hemos crecido con una educación limitante, darse cuenta de ello nos abre la mente y el corazón. No importa ser el más… de  lo que sea… importa ser mejor de lo que fuimos ayer. Importa valorar y agradecer, creer en uno mismo, en los demás. Importa confiar en que el universo no hace nada porque sí. Todo nos llega en el momento adecuado y el secreto de nuestro éxito es estar atento para no dejar pasar las oportunidades, que no vienen una vez, están ahí todos los días esperando a que las alcancemos, como los frutos del manzano, no cuando estén los frutos maduros, sino cuando lo estemos nosotros.

Levantarse cada día de la cama es nuestro mejor emprendimiento.

Cree en ti, yo lo hago. Creo en ti… y en mí.

Creo en mis en mis sueños y en base a ellos creo mis realidades.

Feliz día, emprendedores.

Jose Mª Escudero Ramos

Madrid, 5 de junio de 2017

Editorial de junio

¿Por qué es bueno meditar?

Madrid, 1 de junio de 2017

No tenemos por qué encontrar una respuesta inmediata a cada pregunta.

Hay varios tipos de meditación, uno de ellos es la reflexión de una idea con el fin de dejar que llegue dicha respuesta.

Las respuestas siempre han estado ahí pero nosotros no siempre estamos preparados para verlas, la Meditación nos facilita el encuentro con la noble verdad en un aquí y un ahora.

En todas las culturas ha habido diferentes tipos de meditaciones.

Ahora nos llega la franquicia llamada Mindfulness que no es otra cosa que fijar la atención plena en el aquí y el ahora y está bien. Es bueno que cada uno encuentre su momento para interiorizar, llámese como se llame, lo quiera llamar como lo quiera llamar.

El maestro Usui, fundador del actual Reiki, ya lo decía a principios de 1900, “Medita” los fundamentos básicos del reiki que son preceptos muy accesibles para cualquier tipo de personalidad. Eso sí, hay que trabajárselo. No es llegar y “Voila” (dícese voalá). “Sólo por hoy trabaja duro y con honestidad”, continúan los fundamentos….”No te irrites”, “sé amable”, “no te preocupes”, “agradece”…esos son los 5 secretos que harán que tengas una mente equilibrada y puedas llevar una vida sana y feliz. Es verdad que hay otros factores que pueden alterar la salud, pero de las enfermedades crónicas que conozco, muchas sufren brotes agudos tras un berrinche, un disgusto, un sobresalto… ¿Qué mejor que la meditación y el pensamiento positivo para poder equilibrar mente y cuerpo suframos una enfermedad crónica o no? Medíta esos cinco principios, por la mañana y por la noche y notarás la diferencia en tu vida. No es brujería, no es cuestión de chamanismo, ni de santeros…ni siquiera de gurús de la nueva era o de curanderos…es sentido común.

Sólo por hoy:

No te irrites

No te preocupes

Agradece

Se amable con los demás

Trabaja duro y honestamente

 

El respeto es clave para ejercer cualquier labor o profesión…El maestro Usui recomienda repetir todos los días, por la mañana y por la noche esos cinco principios, hasta que se lleguen a interiorizar…no es fácil pero se ha de intentar siempre. Bruce H. Lipton añade algo más para conseguir el equilibrio emocional necesario para mantener la salud. Alejarse de estímulos negativos. Así que pensemos en dejar de leer, escuchar y ver noticias que puedan bajarnos la frecuencia y las defensas de nuestro sistema inmunológico.

Yo prefiero contaminarme de noticias y hechos que muestran el hermoso camino de la vida que el de los horrores de noticias que puedan llevar al miedo de toda la sociedad. Yo no vivo con miedo, vivo en amor. Vivo en la meditación constante de sentir la gratitud por lo que tengo y no por el sufrimiento por lo que carezco.

Tengo salud, tengo la posibilidad de elegir y tengo la posibilidad de recordar que hemos nacido sanos y felices y no quiero que eso pueda cambiar.

Vivo en la profunda gratitud del aquí y el ahora.

Medito, siento, me emociono y amo a pesar de la cuesta arriba que toque subir. Una cosa no quita la otra. Hay momentos duros, quizás sea cuando más necesitamos meditar, pero aun así la vida es hermosa…y mucho. Atrevámonos a sentirla, a experimentarla, a vivirla… a pesar de que a veces duela.

 

Feliz Junio.

GRACIAS

Jose Mª Escudero Ramos, editor de Revista IMO

Somos Sabiduría a pesar de toda duda

Madrid, 23 de mayo de 2017

Artículo escrito por Jose Mª Escudero Ramos

 

Dicen que el secreto de la felicidad es el orden natural de las cosas y que si alteras alguna de esas cosas, alteras el orden natural y creas infelicidad.

Hay un pequeño cuento Zen que dice que un alumno le pregunta a su maestro por el secreto de la felicidad. El maestro responde: Muera el abuelo, muera el padre, muera el hijo… el alumno se queda sorprendido al escuchar sobre la muerte para expresar felicidad.

El secreto de la felicidad es que se mantenga ese orden natural.

Somos como seres poliédricos, compuestos de muchas caras, unas dan a la luz y otras a la sombra. En el fondo es un divertido juego de números, somos matemática pura. El universo cuántico está compuesto por una serie de fórmulas, cada uno de nosotros somos más y más fórmulas matemáticas que en cada reencarnación añadimos  a esa GRAN FÓRMULA, que nos hace vivir experiencias de las múltiples posibilidades de realidad que van marcando un pasado, presente y futuro.

Todas las posibilidades de realidad existen en el universo, el cerebro es el que las crea a través de la paradoja de la medición cuántica, paradoja porque nos hace replantearnos la eterna pregunta ¿Qué fue antes la conciencia o el cerebro?

Amit Goswami defiende la idea de que la conciencia es anterior a todo. La conciencia es la base del ser, es Dios. Dice que estamos compuestos por átomos cuánticos, estos son como huracanes, vórtices de energía, que giran muy deprisa, por eso no se observa con un microscopio, esa energía es la que ha vuelto a unir física y espiritualidad.

Ese Átomo cuántico es energía del propio BigBand, es una explosión de amor que a todos nos une.

Si tú y yo somos los mismo, ¿Cómo te voy a odiar? Entonces me odiaría a mí mismo.

Guau, ¡Qué de información en un momento!

Y todo eso ¿Cómo lo caso en mi presente?, ¿en mi realidad actual?

Seguimos con la física cuántica, para el que no sabe mucho de esto le remito a la película documental El activista cuántico donde Amit Goswami nos dice que si nosotros no podemos avanzar él tampoco puede, y nos refiere al termino budista de Bodhisattva, un ser en busca de la suprema iluminación, no en beneficio propio sino en el de toda la humanidad. Nos espera a todos para poder trascender.

Conocimiento para seguir con las preguntas, pensamiento crítico, curiosidad innata, ganas de seguir mí, nuestro, camino de evolución.

¿En qué lugar nos tendríamos que situar en el universo?

¿En qué lugar te sitúas tú en el universo?

¿En qué fórmula matemática estoy/estamos viviendo ahora?

¿Qué es felicidad? Si etiquetamos felicidad, ¿Creamos infelicidad?

Si hablamos de regocijo ¿Creamos desconsuelo?

Si hablamos de paz ¿Estamos creando automáticamente la guerra?

¿Qué realidad crea mi cerebro cuando piensa?

¿Somos lo que pensamos? ¿Somos Conciencia? ¿Somos pensamiento?

Somos mucho más, somos el Todo pero todavía no nos hemos convencido de ello.

Somos Sabiduría a pesar de toda duda.