Hablando con un duende. Cuento por Desam. Ferrández

Cuento escrito por Desam. Ferrández de la serie Hani, puedes leer los primeros capítulos aquí

Capítulo 1Capítulo 2Capítulo 3

Despierto con el amanecer, desperezándome con los primeros rayos del alba, sonrío viendo como asoma el sol a lo lejos y un pensamiento actúa como un interruptor dando paso a los recuerdos, mi cara se ilumina al rememorar la experiencia con Naye. Estoy despejada y con ganas de moverme, miro el reloj son las 6:30, la hora perfecta para meditar así es que decido meditar en movimiento.

Me calzo las zapas y preparo la mochila pequeña con agua, fruta y unas almendras.

¡Preparada! Mi cuerpo se pone en marcha sin ningún esfuerzo, me encamino hacia el bosque dejando la ciudad con la luz del alba tocando las ventanas, despertando a sus habitantes, alguno se da la vuelta y se hace el remolón, sin embargo otros como yo ya andamos por el asfalto, personitas madrugadoras sumidas en sus pensamientos o en sus auriculares.

Me alejo de los edificios observando como hay ventanas que parecen ojitos que me miran, esto me hace gracia y sonrío, sin ver al barrendero que al ver mi sonrisa me desea un buen día, jaja lo miro y le doy las gracias, le deseo lo mismo, entonces en su faz se dibuja una enorme sonrisa, iluminando su rostro que hasta entonces era un poco tosco.

Esto me recuerda el vídeo de la cadena de favores y de la cantidad de veces que he ido a trabajar regalando sonrisas a los desconocidos.

Cruzo el río que separa los dos ambientes para adentrarme en el bosque, voy en silencio… me acuerdo perfectamente del lugar de los rododendros y hacía allí dirijo mis pasos

Pienso… dónde estará Hani ¿Estará lejos de aquí? Luego iré a buscarla utilizando la telepatía para no perturbar con mis gritos a ningún ser, ya que todavía me acuerdo de la regañina.

Llego al lugar ¡Ualaaa! ¡Que hermoso! Qué aroma tan rico, es más intenso de lo que recordaba.

El sol todavía no está alto y sobre las hojas descansan lánguidamente gotitas del rocío de la noche pasada, en estas se aprecian preciosos arco iris, algunas resbalan perezosamente acabando en la tierra que las absorbe ávidamente.

Miro la escena todo lo más cerca que puedo, acercándome con cautela para no tocar ninguna ramita y así ver esta maravillosa obra, me encanta ver como se dejan caer las gotitas sin prisa, algunas  mantienen el arco iris hasta el último momento, parece que este estuviera tatuado en ellas.

Después de un rato absorta en la contemplación de la vida misma, paso a buscar a Naye o a sus similares, cierro mis ojitos dejando nada más que una ranura fina de visión, desenfocando la vista todo lo que puedo, ¡Joooo! no consigo ver ninguna muestra de vida, cambio el rumbo de la vista y tampoco, me estoy decepcionando, acaso no estén ahí, a lo mejor siguen dormitando llegando más tarde al puesto de trabajo al cual se dedican, voy rastreando con la mirada el lugar y aun así no consigo ver, a lo mejor necesito la ayuda de Hani, decido ir en busca de ella cuando… siento un leve roce en mi nariz, veo una diminuta chispita será Naye…

Observo y sonrío a la pequeña posibilidad, le preguntó por telepatía si es Naye y que si es ella, que se desplace de arriba abajo, así lo hace ante mi sorpresa y felicidad.

¡Hola! Buenos días preciosa, qué feliz me siento de que hayas venido a saludarme.

D: ¿Te he molestado?  Si es que no te desplazas hacia la derecha por favor, le digo mientras señalo con mi mano para indicarle hacia donde tiene que ir para contestarme.

N: Naye se desplaza hacia la derecha.

D: ¿Entiendes mi idioma?

N: Asiente desplazándose hacia arriba

D: ¡Qué fuerte! Exclamo mientras me río.

Ella se agita supongo que eso será que también se ríe.

La pequeña chispa empezó a desplazarse y yo le digo adiós pero, regresa a mi nariz y se queda estática y luego vuelve a desplazarse, no sé si esta jugando.

En eso aparece Hani sigilosamente, sin hacer ningún ruido ya que no soy capaz de oír el batir de sus alitas, me da un besito y se queda flotando al lado de Naye.

H: Desam, Naye quiere que la sigas.

D: Era eso lo que quería decirme ja ja por eso se alejaba y volvía.

H: Si, es para que la sigas.

D: Voy

Las dos seguimos a Naye que nos lleva hasta una especie de montículo, se detiene flotando en medio de la nada, desde este lugar se aprecia mejor los abundantes pompones de flores.

Naye dice que mires hacia el horizonte por encima de las flores, desenfocando la vista como lo hacías antes, me dice Hani.

Le hago caso inmediatamente ¡Gualaaaa! Cuántas motitas brillantes alrededor de las flores.

Es la hora de acicalar las flores por eso están tan atareadas, me explica la pequeña hadita.

Mil gracias, Naye, qué preciosidad, me faltan palabras para describir la escena, me estoy emocionando hasta tal punto que saltan un par de lagrimitas de mis ojitos, ¡Guauuuu, qué afortunada soy!

Chicas muchas gracias por todo lo que me enseñáis.

Naye se acerca a mi nariz se posa en ella a modo de besito y se va. Hani me explica que se tiene que ir ya tiene cosas que hacer, jajaja.

H: Vaya Desam parece que te estás enamorando de este lugar.

D: Sí, linda, es que está muy bonito y luego la suerte que tengo de que vosotras os comuniquéis conmigo, es tan, tan maravilloso que no puedo evitar emocionarme de felicidad, la palabra feliz sería poco, para explicar cómo me siento.

H: Jajá ¿Quieres conocer más colegas de Naye?

D: Por supuesto que quiero, ¿Es que acaso podemos?

H: Claro. Te cuento… cada planta tiene su duende particular y especializado en su cuidado.

D: ¡Alaaa! No lo habría sospechado nunca.

H: Ven, sígueme, mejor cógeme para poder volar, por que como está en otra montaña iremos más deprisa si nos echamos un vuelo ja ja.

D: Vale, ya sabes que nunca me niego al maravilloso plan de revolotear.

Vamos sobrevolando el bosque hasta llegar a la parte opuesta, damos con una ladera llena de flores de 1000 colores diferentes, bajamos al suelo y caminando Hani va enseñándome las diferentes plantas, me hace un recorrido turístico del lugar hasta que dice… bien ya conoces el lugar ahora vamos a saludar a sus cuidadores.

D: ¿Ellos nos ven?

H: Claro, sobre todo a ti ya que no pasas desapercibida por tu tamaño.

Jopee a pesar de mi metro y medio me siento gigante al lado de estos seres diminutos.

Mira aquí, Desam, dice Hani mientras levanta unas hojitas de una lavanda, estos duendes  son un poco más menudos que Naye, ves su flor… pues sus cuidadores son parecidos, esbeltos con piernas largas, ojos morados y largas melenas.

Susurrando digo: no veo nada, qué lástima, buenos días pequeños, aunque no os veo quiero daros las gracias por vuestra tarea, tenéis unas flores preciosas.

Vente, vamos a las gerberas silvestres, dice la pequeña mientras tira de mi brazo, estas son las margaritas más grandes de toda la zona y sus cuidadores también son los más grandes, llegamos  a la zona indicada, está llena de flores de colores vivos, rojo intenso, amarillo chillón, las hojas sin embargo son bastante mate, será para no quitar relevancia a las soberbias flores.

Ven aquí Desam, arrodíllate y mira hacia allí justo debajo de los pétalos…

D: ¿Esto que vuelan son sus cuidadores? Pregunto señalando a una especie de libélula.

H: Sí, así es.

D: Estos los veo sin ninguna dificultad, lo que nunca hubiera imaginado es que estos insectos cuidarán a las flores.

H: Es que no son insectos Des, sólo que tú los reconoces como tal, porque es lo que conoces.

D: Puede ser.

Hani pone la palma de la mano hacia arriba y le pide a un duendecillo que suba a ella, que me va a presentar, el ser accede y reposa sobre la manita de mi amiga.

H: Desam te presento a Stágoros.

D: ¿Hola qué tal?

Observo la carita graciosa de Stágoros tiene unos ojos muy grandes comparados con el tamaño de su carita, la nariz apenas se le ve, parece que solo tenga dos agujeritos, las mejillas prominentes tanto que incitan a pellizcarlas, cosa que no hago, la boquita también es pequeña aunque muy bien perfilada.

Stágoros mueve su boquita, parece que esté hablando aunque yo no percibo ningún sonido, Hani me explica que mis oídos no captan los hercios con los que habla Stágoros, sin embargo dice que está bien, que ahora que el sol todavía no calienta en exceso es el mejor momento para deleitarnos con la fragancia de las preciosas flores, moviéndonos con delicadeza nos acercamos a las flores para olerlas y ciertamente arrojan un olor con matices desconocidos para mí.

¡Stágoros qué maravilla de flores! Que aroma tan peculiar y agradable desprenden.

Stágoros viene volando y se arrima todo lo que pueda a mi nariz, ¡Alaaa! Stágoros ¡Hueles igual que la flor!

El duendecillo se ríe a carcajadas al ver mi cara de sorpresa.

Hani me explica que la verdad es al revés, la flor huele igual que Stágoros y sus colegas.

Miro toda la extensión de flores y me fijo en la labor de los cuidadores, lo que a primera vista parece un vuelo alrededor de la flor, yo lo reconozco como si la quisiera polinizar, la verdad es que si  te fijas bien, es como si estuvieran sacando brillo pétalo por pétalo, maravillada me quedo mirando con la boca abierta hasta que Hani y viene a sacarme del éxtasis.

Desam, Stágoros se va, se despide diciéndote que cuando quieras volver él siempre está por aquí.

Gracias le digo, besitos, Stágoros y seguro que me vuelves a ver.

H: Desam tenías que verte la cara que tienes, ja jajá.

D: Es que estoy muy feliz, ¡Es todo tan chulo! además desde que te conocí estoy aprendiendo muchísimo, hay tantas cosas que no sé, que desconozco y que además ni siquiera sé que existen.

Poder comunicarme con seres tan maravillosos por su apariencia, como mágicos por sus labores, es que me inflo solo de pensarlo, la satisfacción de poder veros y hablaros, tu  misma que eres un hada preciosa, que te has hecho amiga mía y hasta parloteamos por telepatía, todo esto son cosas irreales en mi mundo, solo dignas de una mente creativa con una imaginación sin límite, sin embargo cuando vengo aquí parece que la ficción sea vivir en la ciudad, sin conocer la diversidad de lo que nos rodea.

D: ¿Cómo podemos envejecer sin el saber de todo esto?

H: Simplemente es desconocimiento.

D: Seguro que no soy la única que ve a estas criaturas, ¿Por qué no lo enseñan en el colegio? Porque no nos educan para estar conocedoras de que hay mucha más vida, nos podían enseñar desde el respeto a todos los habitantes aunque no los veamos.

H: Seguramente llegará ese momento, aunque no sabría decir, ya que tú ves a unos y a otros no consigues verlos, ni aun diciéndote donde se encuentran, a lo mejor estás aquí por algo.

D: Seguro, para mí es un regalo excepcional.

H: ¿Jugamos?

D: Ja ja, vale, al final siempre acabamos jugando, aunque en un ratín quiero irme a casa para meditar todo lo que he visto, e ir asimilando.

H: ¿Qué tienes que meditar?  Lo que has visto es lo que hay.

D: También tienes razón, ¡A jugar!

H: Otro día te enseñaré los cuidadores de las flores de los árboles, te van a encantar.

D: Estoy segura de ello. ¿Dónde vamos a jugar?

H: Cerca de donde te encontré.

D: ¿Me llevas?

H: Claro no querrás ir caminando, ¡Cógete!

Después de jugar hasta estar exhausta, me despido de mi amiga peculiar.

¡Gracias! Muchas gracias pequeña Hani, te quiero, te quiero mucho, hasta otro día.

Me da un besito, despidiéndome con brillo en sus ojitos y una sonrisa tan grande como su carita, “hasta pronto gran amiga”.

Tomo el camino hacia la ciudad pensando Hani ha dicho “gran amiga”, ¿Lo habrá dicho refiriéndose al tamaño, o que soy una gran amiga? Jajá no importa…

Gracias hermano bosque, gracias lindas criaturas, gracias vida.

Entrega de la III Premios Optimistas Comprometidos

Madrid, 25 de mayo de 2017

Redacción Revista IMO: Jose Mª Escudero Ramos

 

El pasado lunes 22 de mayo se ha hecho entrega de los Premios Optimistas Comprometidos que la revista Anoche Tuve un Sueño, otorga por tercer año.

Los premiados recibieron una escultura del prestigioso artista Alberto Bañuelos Fournier: un canto rodado deconstruído que simboliza el espíritu de los Premios.

 

Durante el acto de entrega celebrado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), Julia Higueras, directora de la revista, afirmó que con estos galardones “se premia a ciudadanos que no hacen ruido, que trabajan en silencio para dejar un legado digno. Personas que son referentes internacionales que, desde diferentes ámbitos, luchan cada día por mejorar la sociedad en que vivimos”. La ceremonia de la entrega estuvo  presentada por Dani Delacámara.

La periodista María Rey entregó el galardón de la categoría Libertad de Prensa; aunque el premiado no lo pudo recoger, al periodista turco Can Dündar, redactor Jefe del diario Cumhuriyet, representa a los miles de periodistas y medios de comunicación que han sido “silenciados” en Turquía, por el gobierno de Recep Tayip Erdogan, desde el fallido golpe de estado, en julio de 2016.

 

 

La actriz Leticia Dolera y Francisco Polo, Director de Change.org fueron los encargados de entregar el premio Libertad de Expresión; otorgado al blogero y defensor de los derechos humanos de Arabia Saudí, Raif Badawi, quien tampoco pudo recogerlo por estar “preso de conciencia”, recluido por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión, fue condenado en firme a la pena de 10 años de prisión, así como recibir 1.000 latigazos.

 

El escritor Javier Moro entregó el premio de Cultura a la fotógrafa española Isabel Muñoz por su reconocida y premiada carrera, con el Premio Nacional de Fotografía, el  World Press Photo, PhotoEspaña y la Medalla al Mérito de las Bellas. “Me ha interesado mostrar lo que está detrás del movimiento, los sentimientos. Y me gusta fotografiar desnudos porque son la pureza del ser humano”.

La actriz Rossy de Palma entregó el premio en la categoría de Pensamiento Sostenible, que recayó sobre Mabel Lozano, a quien pudimos entrevistar hace poco en el Foro Mujeres del Tercer Milenio donde recibió otro premio, por su trabajo de denuncia de la trata de personas y la lucha  por la defensa de los derechos humanos  a través del cine documental que tan bien dirige.

                                  

La soprano Pilar Jurado dio el galardón de Ciencias al científico español Guillem Anglada-Escudé, profesor de Astrofísica en la Universidad Queen Mary de  Londres, dirige el equipo que descubrió Próxima b, el planeta potencialmente habitable más cercano a la Tierra fuera de nuestro sistema solar, lo que le ha hecho estar entre los diez científicos del año escogidos por la revista Nature.

Robamos unos minutos de tiempo a Guillem Anglada-Escudé, hombre humilde que se mostró sorprendido y agradecido por el premio, para hacerle unas preguntas.

IMO: ¿Qué se siente al recibir un premio Optimista?

Guillem: No me lo esperaba, tampoco los conocía antes. Una vez me enteré de que fui premiado, leí sobre los premios y me hizo bastante gracia e ilusión porque trabajamos bastante duro para realizar el descubrimiento del Próxima b, un trabajo científico pero también de cara al público para que sintieran la emoción de encontrar cosas nuevas. Está muy bien que se reconozca el esfuerzo que hemos realizado.

IMO: Habéis descubierto nada menos que un nuevo planeta.

Guillem: Hemos descubierto un planeta en una estrella muy cerca del sol fuera de nuestro sistema solar, no puede haber un planeta fuera de nuestro sistema solar más cerca del sol. Por lo que parece es un planeta pequeñito, parecido a la tierra. Ha abierto muchas nuevas posibilidades de investigación, de explorarlo en los próximos años y eso es lo que me ha traído aquí, supongo, el hecho de descubrirlo y de comunicarlo de forma que se entendiera.

Hay más incógnitas que soluciones aún, sabemos muy poco del planeta pero eso es una aventura que comienza ahora.

IMO: Pues felicidades por el premio y por el descubrimiento, que me imagino es más importante que el premio.

Guillem: Para nosotros, para el equipo, pues yo no he hecho el trabajo solo, es muy importante que se nos reconozca porque a veces parece que trabajamos en la sombra.

IMO: ¿Qué implica este descubrimiento para el ser humano?

Guillem: De hoy para mañana no implica mucho, pero sí que este planeta es como un faro, nos da un sitio a donde ir, donde buscar y al ser el más cercano nos da las posibilidades de buscar, por primera vez, respuesta a la pregunta ¿Hay vida más allá de la tierra y del sistema solar?.

IMO: ¿Plantea nuevos paradigmas?

Guillem: Abre nuevas posibilidades. Antes era una pregunta filosófica, ahora ya no lo es porque el planeta está ahí, hay algunos más cerca de él, pero Próxima b está ahí, esperándonos para que le veamos más de cerca.

IMO: ¿Este descubrimiento tiene algo que ver con la física cuántica?

Guillem: No, de momento no. Hemos utilizado telescopios punteros pero nada más. Para acceder a estos planetas si vamos a tener que recurrir a la física cuántica pero de momento no.

IMO: El hecho de que se popularice la física cuántica y que se hable tanto de ella puede generar dos cosas, una que nos puede hacer creer que sabemos mucho de física cuántica y generar equívocos o por el contrario, que se haga entendible.

Guillem: Claro, claro. La física cuántica es un tanto…oscura, es un poco difusa. Incluso para el físico hay una serie de cosas que uno tiene que creerse, que son muy anti-intuitivas, entonces como lo son, les cuesta mucho distinguir lo que es la hipótesis, lo que es cierto, lo que no lo es y por eso es un campo un poco difuso.

IMO: ¿Se trabaja con la intuición en física?

Guillem: Se trabaja con a intuición para saber dónde ir. Una vez trazas un camino aproximado usas la física para seguirlo pero no coges las ecuaciones y las envías a hacer cosas porque así no llegas a ningún sitio. Hay que ponerse un objetivo e ir haciendo pasitos, proyecto a proyecto, normalmente entonces, cuando vas caminando, es cuando encuentras cosas nuevas, que es lo que nos ha pasado con Próxima b.

IMO: Muchas gracias por prestarnos tu tiempo y tu  conocimiento.

Guillem: Gracias a vosotros.

 

Y continuamos disfrutando del evento esperando, con optimismo, que algún año seamos nosotros los premiados. 

Enhorabuena a todos ellos y a la revista Anoche tuve un sueño, por cumplir sus sueños y hacer un mundo tan hermoso y positivo.