Editorial de Agosto

¿Para qué a mi? ¿Para qué precisamente ahora?

He empezado a escribir tres editoriales diferentes y todas acaban en la carpeta de “posibles en un futuro”. No me doy cuenta de que estamos en el verano español, quizás en otra parte del mundo sea invierno, pero aquí, en mi realidad, la calle huele a vacaciones, a sol y a playa… Acabo de pasar unos días en un hospital por un ictus que he tenido. He salido como nuevo de allí.

Cuando lo sufrí una de las primeras cosas que hice fue analizar para qué a mí y para qué ahora he sufrido este episodio. He trabajado el origen emocional y he salido empoderado, como se dice ahora. He renacido consciente y si antes mi vida era la gratitud constante, ahora es la gratitud y la coherencia. La coherencia cardíaca como forma de optimizar mi corazón y mi mente y la coherencia de pensamientos, palabra y acción como coherencia de vida. Yo soy lo que pienso y en los momentos difíciles solo representamos aquello que realmente somos.

Ahora soy consciente plenamente de mi inmortalidad mortal, del poder de mi mente, de mis  manos, de mi corazón y del AMOR que somos todos en esencia.

Agradezco a cada una de las muchas personas que han hecho posible todo el proceso evolutivo en el que me he visto inmerso. Muchísimas personas se han ocupado en darme lo que necesitaba en cada momento, energías, cariño, regresiones, hipnosis, canalizaciones, reiki y otras técnicas complementarias tanto en presencia como a distancia, quizás para que en este momento que estamos pasando, pueda dar testimonio en primera persona del poder del pensamiento, de las terapias complementarias y, principalmente, de que uno no se cura si no está plenamente convencido de ello, si realmente quiere hacerlo.

 He de agradecer  en especial a mi compañera de vida, juegos, proyectos y de la Revista IMO. Desam, cuando sufrí el ictus reaccionó así de bien: “Tu y yo que sabemos hacer muy bien? Reiki…pues vamos a trabajar”, eran las dos y cuarto de la madrugada del 7 de julio… y con esas palabras, Desam comenzó una meditación visualización de Reiki en la que pude sentir como las células sonrientes trabajaban en disolver esos coágulos que han podido generar esos microinfartos cerebrales. Llegué a urgencias del hospital pudiendo hablar mejor, con algo de movilidad en la mano…a las pocas horas estaba mejor que dos días atrás.

Mis vacaciones forzadas ahora son para parar, pues el universo me lo ha indicado así de un grito. ¡Quieto!

Me dedicaré a terminar asuntos pendientes, a escribir libros de cuentos, a hacer música, a amar, agradecer y a valorar cada minuto de vida sana desde el plano contemplativo…contemplando mi templo, contemplando mi mente, contemplando lo hermoso que es poder vivir valorando cada pequeña cosa, desde el despertar pudiendo hablar, moverte, sentir, ver, amar, hasta el irte a dormir con la paz en tu mente y en tu corazón.

Feliz verano o feliz invierno, depende de en qué hemisferio del planeta te encuentres.

Gracias, Gracias, Gracias

Editorial de Revista IMO firmado por

Jose Mª Escudero Ramos