ÁRBOLES, Energías Sanadoras de Camila Rowlands, reseña de libro

Reseña realizada por Desam. Ferrández

Castellón, 19 de septiembre de 2017

  • Título: Árboles, energías sanadoras
  • Autor: Camila Rowlands
  • Nº de páginas: 119
  • Editorial SIRIO
  • ISBN: 978-84-16579-96-9
  • Año de publicación; 2017

 

 

 

 

Antes que nada dar las gracias a Camila Rowlands por este precioso libro y por las excelentes fotografías, algunas me han dejado sin aliento como por ejemplo: el gigante de la página 40, o el de la página 84, la foto de la página 72 no tiene desperdicio, ya que dan ganas de alargar el brazo y tocar el tronco, de la especie que se encuentra a la izquierda, en la foto de la página 94 me ha hecho mucha gracia encontrarme con una ardilla de  ojillos espabilados mirando curiosa al lector.

Se nota que la fotografía ha estado muy,  muy cuidada y ha conseguido expresar la magnitud de estos colosos, viviendo en bosques donde la delicadeza se hace patente con la diversidad de especies y florecillas.

La autora me ha llevado desde los tiempos primitivos, explicando cómo los primeros pueblos erigieron su cultura, rodeada al sustento y las medicinas que estos árboles le ofrecían, hasta el momento actual hablando con naturalidad de cómo estamos desconectados y rodeados de pantallas, tanto enfrente nuestra, como en nuestro propio bolsillo.

Nombra filósofos griegos, textos bíblicos, renacimiento, romanticismo y deidades de forma tan breve, que te quedas con ganas de más.

Su paseo por la mitología me hace la boca agua.

Solo con leer el título de algún capitulo ya es suficiente para que me aferre con más interés al libro “Tótems” árboles sagrados, arboles simbólicos. Cuenta el vínculo con su propio árbol sagrado de celtas y diferentes tribus.

También relata la relación de deidades como Vishnu, Krishna, y  Shiva con ciertos árboles como el árbol Bael o el árbol Peepal entre otros y, claro está aquí, ya no me puedo contener y me pongo a indagar y ver fotos de estos magníficos árboles.

Nos narra sobre el árbol de la “vida” en diferentes culturas, también el árbol del “conocimiento” o el árbol de la charla; este me ha encantado, porque es donde los ancianos de algunas tribus africanas, celebran sus reuniones, para tomar las más importantes decisiones sobre los asuntos del poblado, y por último el árbol “cósmico” vinculado con los Mayas.

Dentro del espacio las tradiciones relacionadas con los árboles,  el más desconocido para mí ha sido el árbol de los novios. Esto se hace en India, el novio y la novia plantan 2 árboles sagrados, uno junto al otro y los protegen con una cerca, para que puedan crecer unidos y florecer, muuuuy romántico.

Los maestros del Tao, sabían que además de transformar el dióxido de carbono en oxígeno, los árboles tienen la generosa capacidad de absorber las vibraciones negativas y transmutarlas en energías sanas, actualmente hay muchos estudios que lo demuestran, los biólogos ya se han encargado de investigar la vibración de los árboles y de cómo afectan y sanan a los humanos.

Para culminar el libro nos dirige en unos ejercicios meditativos fantásticos, en los cuales nos pone a trabajar todos los sentidos e incluso más allá, elegir ese “ser” verde que nos llama.

Camila hace mención de un pensamiento del Dr. Edward Bach

Descubridor y creador de los remedios de las flores de Bach:

A través de su alta vibración determinadas flores, arbustos y árboles silvestres, tienen el poder de aumentar nuestras vibraciones humanas y dejar expeditos nuestros canales a los mensajes de nuestro yo espiritual… no curan atacando directamente la enfermedad, sino invadiendo nuestro cuerpo con las bellas vibraciones de nuestro Yo Superior, ante cuya presencia la enfermedad se derrite como la nieve al sol. No hay verdadera curación sin un cambio de orientación de la vida, sin paz en el alma y la sensación interior de felicidad.

Acabo contándoos un secreto, yo también abrazo y hablo con los árboles igual que Camila y sé de qué habla, hay un árbol precioso en un paseo que más de una vez me ha hablado mientras lo estaba abrazando, es una experiencia que hay que sentirla.

Os invito a hacer los ejercicios sensoriales que Camila explica y disfrutar del bosque, dejándoos las pantallas y los quehaceres en la mochila, estando presentes en el momento de abrazar un árbol, de sentirlo, de comunicarnos visualmente y con el resto de los sentidos.

Gracias y mil gracias Camila Rowlands, decir que me has dejado con la miel en la boca y que tengo ganas de más.

Si queréis. podéis comprar el libro entrando aquí, El jardín del libro

 

 

 

 

Labores contradictorias por Desam. Ferrández

Castellón, 12 de septiembre de 2017

 Escrito por Desam. Ferrández

 

Llevo tiempo cuidando unos rosales y este año he decidido no sulfatarlos, para beneficio de todos, “o eso creo” sin embargo no está sucediendo como yo tenía planeado ya que se encuentran invadidos por orugas.

Desde mi punto de vista, supongo que a los rosales no les gusta ser rociados con un producto químico y esta ha sido la razón por lo cual esta vez he decidido no sulfatar, por supuesto con mi mejor intención, ya que cuando uno hace una cosa siempre cree que hace lo mejor que  puede hacer, en beneficio de él mismo y de los que le rodean.

Pues me encuentro viviendo una incoherencia y realmente mi alma no se encuentra cómoda.

Cuido del rosal liberándolo de los insectos, para ello le  arranco las hojitas que tienen orugas, pensando que él no puede combatir el ataque, ni huir, ya que es el más débil y por tanto el que necesita ayuda; por contra las orugas sí se pueden mudar a otro lugar.

Para mí esto es una incongruencia ya que para liberar a uno, mato al otro, sintiéndome como la gigante cuidadora de rosales, que va devastando la vida de las orugas, aplicando inexorablemente la ley del más fuerte, en este caso “YO, soy la más fuerte”.

En esta etapa que vivo de veganismo, no quiero que ningún animal sea criado o sacrificado para mi propio beneficio y ahora resulta que soy yo la ejecutora y además con mis propias manos, pues esto me genera un desasosiego mental y moral.

Le pido al universo que me saque de esta tarea porque cada vez me resulta más estresante y desagradable, siento que lo estoy haciendo fatal, esto me lleva a sentirme cada vez peor, porque creo que ni siquiera es justo para nadie, ¡No quiero vivir esta injusticia!, Quiero vivir sin este tipo de sentencias y pido al universo que ponga a dichas plantas en otras manos para realizar esta tarea.

Después de pasar un mes así, debatiéndome en mis propios pensamientos… me entero de un producto inocuo.

La solución es esparcir cenizas sobre los rosales, la planta no sufre y la oruga tampoco; el insecto ya no va a rosal, supongo que no le gustara el olor de las cenizas. Último intento de apaciguar está culpa que tengo sobre mí cada vez que me encuentro en esta tesitura.

Espero estar haciendo lo correcto esta vez, sin embargo ha sido un buen aprendizaje, sentir esas emociones me hacen aprender, buscando alternativas en beneficio de todas las partes, con la mayor ecuanimidad posible.

Hacer Ho´oponopono es lo único que se me ocurre.

Perdón rosal / Perdón orugas / Perdón yo

Lo siento rosal / Lo siento orugas / Lo siento yo

Te amo rosal / Te amo orugas / Te amo yo

Gracias rosal / Gracias orugas / Gracias yo

Derramo lágrimas, responsabilizándome de mis actos y perdonándome para mejorar mi acción.

Gracias universo porque aunque sigo con la misma tarea me traes las herramientas adecuadas, espero de todo corazón hacerlo bien en esta ocasión.

Os amo

Hablando con un duende. Cuento por Desam. Ferrández

Cuento escrito por Desam. Ferrández de la serie Hani, puedes leer los primeros capítulos aquí

Capítulo 1Capítulo 2Capítulo 3

Despierto con el amanecer, desperezándome con los primeros rayos del alba, sonrío viendo como asoma el sol a lo lejos y un pensamiento actúa como un interruptor dando paso a los recuerdos, mi cara se ilumina al rememorar la experiencia con Naye. Estoy despejada y con ganas de moverme, miro el reloj son las 6:30, la hora perfecta para meditar así es que decido meditar en movimiento.

Me calzo las zapas y preparo la mochila pequeña con agua, fruta y unas almendras.

¡Preparada! Mi cuerpo se pone en marcha sin ningún esfuerzo, me encamino hacia el bosque dejando la ciudad con la luz del alba tocando las ventanas, despertando a sus habitantes, alguno se da la vuelta y se hace el remolón, sin embargo otros como yo ya andamos por el asfalto, personitas madrugadoras sumidas en sus pensamientos o en sus auriculares.

Me alejo de los edificios observando como hay ventanas que parecen ojitos que me miran, esto me hace gracia y sonrío, sin ver al barrendero que al ver mi sonrisa me desea un buen día, jaja lo miro y le doy las gracias, le deseo lo mismo, entonces en su faz se dibuja una enorme sonrisa, iluminando su rostro que hasta entonces era un poco tosco.

Esto me recuerda el vídeo de la cadena de favores y de la cantidad de veces que he ido a trabajar regalando sonrisas a los desconocidos.

Cruzo el río que separa los dos ambientes para adentrarme en el bosque, voy en silencio… me acuerdo perfectamente del lugar de los rododendros y hacía allí dirijo mis pasos

Pienso… dónde estará Hani ¿Estará lejos de aquí? Luego iré a buscarla utilizando la telepatía para no perturbar con mis gritos a ningún ser, ya que todavía me acuerdo de la regañina.

Llego al lugar ¡Ualaaa! ¡Que hermoso! Qué aroma tan rico, es más intenso de lo que recordaba.

El sol todavía no está alto y sobre las hojas descansan lánguidamente gotitas del rocío de la noche pasada, en estas se aprecian preciosos arco iris, algunas resbalan perezosamente acabando en la tierra que las absorbe ávidamente.

Miro la escena todo lo más cerca que puedo, acercándome con cautela para no tocar ninguna ramita y así ver esta maravillosa obra, me encanta ver como se dejan caer las gotitas sin prisa, algunas  mantienen el arco iris hasta el último momento, parece que este estuviera tatuado en ellas.

Después de un rato absorta en la contemplación de la vida misma, paso a buscar a Naye o a sus similares, cierro mis ojitos dejando nada más que una ranura fina de visión, desenfocando la vista todo lo que puedo, ¡Joooo! no consigo ver ninguna muestra de vida, cambio el rumbo de la vista y tampoco, me estoy decepcionando, acaso no estén ahí, a lo mejor siguen dormitando llegando más tarde al puesto de trabajo al cual se dedican, voy rastreando con la mirada el lugar y aun así no consigo ver, a lo mejor necesito la ayuda de Hani, decido ir en busca de ella cuando… siento un leve roce en mi nariz, veo una diminuta chispita será Naye…

Observo y sonrío a la pequeña posibilidad, le preguntó por telepatía si es Naye y que si es ella, que se desplace de arriba abajo, así lo hace ante mi sorpresa y felicidad.

¡Hola! Buenos días preciosa, qué feliz me siento de que hayas venido a saludarme.

D: ¿Te he molestado?  Si es que no te desplazas hacia la derecha por favor, le digo mientras señalo con mi mano para indicarle hacia donde tiene que ir para contestarme.

N: Naye se desplaza hacia la derecha.

D: ¿Entiendes mi idioma?

N: Asiente desplazándose hacia arriba

D: ¡Qué fuerte! Exclamo mientras me río.

Ella se agita supongo que eso será que también se ríe.

La pequeña chispa empezó a desplazarse y yo le digo adiós pero, regresa a mi nariz y se queda estática y luego vuelve a desplazarse, no sé si esta jugando.

En eso aparece Hani sigilosamente, sin hacer ningún ruido ya que no soy capaz de oír el batir de sus alitas, me da un besito y se queda flotando al lado de Naye.

H: Desam, Naye quiere que la sigas.

D: Era eso lo que quería decirme ja ja por eso se alejaba y volvía.

H: Si, es para que la sigas.

D: Voy

Las dos seguimos a Naye que nos lleva hasta una especie de montículo, se detiene flotando en medio de la nada, desde este lugar se aprecia mejor los abundantes pompones de flores.

Naye dice que mires hacia el horizonte por encima de las flores, desenfocando la vista como lo hacías antes, me dice Hani.

Le hago caso inmediatamente ¡Gualaaaa! Cuántas motitas brillantes alrededor de las flores.

Es la hora de acicalar las flores por eso están tan atareadas, me explica la pequeña hadita.

Mil gracias, Naye, qué preciosidad, me faltan palabras para describir la escena, me estoy emocionando hasta tal punto que saltan un par de lagrimitas de mis ojitos, ¡Guauuuu, qué afortunada soy!

Chicas muchas gracias por todo lo que me enseñáis.

Naye se acerca a mi nariz se posa en ella a modo de besito y se va. Hani me explica que se tiene que ir ya tiene cosas que hacer, jajaja.

H: Vaya Desam parece que te estás enamorando de este lugar.

D: Sí, linda, es que está muy bonito y luego la suerte que tengo de que vosotras os comuniquéis conmigo, es tan, tan maravilloso que no puedo evitar emocionarme de felicidad, la palabra feliz sería poco, para explicar cómo me siento.

H: Jajá ¿Quieres conocer más colegas de Naye?

D: Por supuesto que quiero, ¿Es que acaso podemos?

H: Claro. Te cuento… cada planta tiene su duende particular y especializado en su cuidado.

D: ¡Alaaa! No lo habría sospechado nunca.

H: Ven, sígueme, mejor cógeme para poder volar, por que como está en otra montaña iremos más deprisa si nos echamos un vuelo ja ja.

D: Vale, ya sabes que nunca me niego al maravilloso plan de revolotear.

Vamos sobrevolando el bosque hasta llegar a la parte opuesta, damos con una ladera llena de flores de 1000 colores diferentes, bajamos al suelo y caminando Hani va enseñándome las diferentes plantas, me hace un recorrido turístico del lugar hasta que dice… bien ya conoces el lugar ahora vamos a saludar a sus cuidadores.

D: ¿Ellos nos ven?

H: Claro, sobre todo a ti ya que no pasas desapercibida por tu tamaño.

Jopee a pesar de mi metro y medio me siento gigante al lado de estos seres diminutos.

Mira aquí, Desam, dice Hani mientras levanta unas hojitas de una lavanda, estos duendes  son un poco más menudos que Naye, ves su flor… pues sus cuidadores son parecidos, esbeltos con piernas largas, ojos morados y largas melenas.

Susurrando digo: no veo nada, qué lástima, buenos días pequeños, aunque no os veo quiero daros las gracias por vuestra tarea, tenéis unas flores preciosas.

Vente, vamos a las gerberas silvestres, dice la pequeña mientras tira de mi brazo, estas son las margaritas más grandes de toda la zona y sus cuidadores también son los más grandes, llegamos  a la zona indicada, está llena de flores de colores vivos, rojo intenso, amarillo chillón, las hojas sin embargo son bastante mate, será para no quitar relevancia a las soberbias flores.

Ven aquí Desam, arrodíllate y mira hacia allí justo debajo de los pétalos…

D: ¿Esto que vuelan son sus cuidadores? Pregunto señalando a una especie de libélula.

H: Sí, así es.

D: Estos los veo sin ninguna dificultad, lo que nunca hubiera imaginado es que estos insectos cuidarán a las flores.

H: Es que no son insectos Des, sólo que tú los reconoces como tal, porque es lo que conoces.

D: Puede ser.

Hani pone la palma de la mano hacia arriba y le pide a un duendecillo que suba a ella, que me va a presentar, el ser accede y reposa sobre la manita de mi amiga.

H: Desam te presento a Stágoros.

D: ¿Hola qué tal?

Observo la carita graciosa de Stágoros tiene unos ojos muy grandes comparados con el tamaño de su carita, la nariz apenas se le ve, parece que solo tenga dos agujeritos, las mejillas prominentes tanto que incitan a pellizcarlas, cosa que no hago, la boquita también es pequeña aunque muy bien perfilada.

Stágoros mueve su boquita, parece que esté hablando aunque yo no percibo ningún sonido, Hani me explica que mis oídos no captan los hercios con los que habla Stágoros, sin embargo dice que está bien, que ahora que el sol todavía no calienta en exceso es el mejor momento para deleitarnos con la fragancia de las preciosas flores, moviéndonos con delicadeza nos acercamos a las flores para olerlas y ciertamente arrojan un olor con matices desconocidos para mí.

¡Stágoros qué maravilla de flores! Que aroma tan peculiar y agradable desprenden.

Stágoros viene volando y se arrima todo lo que pueda a mi nariz, ¡Alaaa! Stágoros ¡Hueles igual que la flor!

El duendecillo se ríe a carcajadas al ver mi cara de sorpresa.

Hani me explica que la verdad es al revés, la flor huele igual que Stágoros y sus colegas.

Miro toda la extensión de flores y me fijo en la labor de los cuidadores, lo que a primera vista parece un vuelo alrededor de la flor, yo lo reconozco como si la quisiera polinizar, la verdad es que si  te fijas bien, es como si estuvieran sacando brillo pétalo por pétalo, maravillada me quedo mirando con la boca abierta hasta que Hani y viene a sacarme del éxtasis.

Desam, Stágoros se va, se despide diciéndote que cuando quieras volver él siempre está por aquí.

Gracias le digo, besitos, Stágoros y seguro que me vuelves a ver.

H: Desam tenías que verte la cara que tienes, ja jajá.

D: Es que estoy muy feliz, ¡Es todo tan chulo! además desde que te conocí estoy aprendiendo muchísimo, hay tantas cosas que no sé, que desconozco y que además ni siquiera sé que existen.

Poder comunicarme con seres tan maravillosos por su apariencia, como mágicos por sus labores, es que me inflo solo de pensarlo, la satisfacción de poder veros y hablaros, tu  misma que eres un hada preciosa, que te has hecho amiga mía y hasta parloteamos por telepatía, todo esto son cosas irreales en mi mundo, solo dignas de una mente creativa con una imaginación sin límite, sin embargo cuando vengo aquí parece que la ficción sea vivir en la ciudad, sin conocer la diversidad de lo que nos rodea.

D: ¿Cómo podemos envejecer sin el saber de todo esto?

H: Simplemente es desconocimiento.

D: Seguro que no soy la única que ve a estas criaturas, ¿Por qué no lo enseñan en el colegio? Porque no nos educan para estar conocedoras de que hay mucha más vida, nos podían enseñar desde el respeto a todos los habitantes aunque no los veamos.

H: Seguramente llegará ese momento, aunque no sabría decir, ya que tú ves a unos y a otros no consigues verlos, ni aun diciéndote donde se encuentran, a lo mejor estás aquí por algo.

D: Seguro, para mí es un regalo excepcional.

H: ¿Jugamos?

D: Ja ja, vale, al final siempre acabamos jugando, aunque en un ratín quiero irme a casa para meditar todo lo que he visto, e ir asimilando.

H: ¿Qué tienes que meditar?  Lo que has visto es lo que hay.

D: También tienes razón, ¡A jugar!

H: Otro día te enseñaré los cuidadores de las flores de los árboles, te van a encantar.

D: Estoy segura de ello. ¿Dónde vamos a jugar?

H: Cerca de donde te encontré.

D: ¿Me llevas?

H: Claro no querrás ir caminando, ¡Cógete!

Después de jugar hasta estar exhausta, me despido de mi amiga peculiar.

¡Gracias! Muchas gracias pequeña Hani, te quiero, te quiero mucho, hasta otro día.

Me da un besito, despidiéndome con brillo en sus ojitos y una sonrisa tan grande como su carita, “hasta pronto gran amiga”.

Tomo el camino hacia la ciudad pensando Hani ha dicho “gran amiga”, ¿Lo habrá dicho refiriéndose al tamaño, o que soy una gran amiga? Jajá no importa…

Gracias hermano bosque, gracias lindas criaturas, gracias vida.

Descubriendo a Naye, un cuento de Desam Ferrández

Hoy es un día precioso, ha amanecido con esa luz que invita a salir del hogar y pasear por el campo, con el sol besándote en las mejillas y la suave brisa acariciando la piel.

Esta energía me incita a moverme, me dejo arrastrar y decido ir a meditar, elijo ese lugar del bosque donde me siento en silencio a observar mis pensamientos, con la magia de la vida en movimiento a mí alrededor, viendo aves, insectos y demás bichitos corretear y jugar en su idílico hábitat.

Enredada en mis pensamientos me paso del lugar de meditar sin darme ni cuenta y me adentro donde contacto con Hani, al darme cuenta dónde estoy yo sola me río, seguramente tenía ganas de ver a Hani, mi amiga peculiar, por lo que empiezo a gritar su nombre hasta que oigo en mi oreja “chssss, ¿Pero qué te pasa, por qué gritas así? ¡Estás asustando al personal con tanto ruido!” Me dice Hani con cara de disgusto e interrogación a la vez.

Lo siento… le digo.

H- Desam ¿Te acuerdas que utilizamos la telepatía?

D- Sí

 H- Pues, por favor, la próxima vez utilízala.

 D- Vale, aunque yo no veo a nadie por aquí al que pueda haber molestado.

H- Porque tú no eres capaz de ver a todos los seres que viven aquí, sin embargo te aseguro hay mucha vida a nuestro lado, quizás seres invisibles para ti, aunque bien visibles para el resto, jaja.

D- ¿Quieres decir que hay seres que yo no puedo ver?

H- Sí

D- ¿Y tú sí que puedes verlos?

H- Claro

D- ¿Por qué yo no puedo verlos?

H- Porque parece ser, que solo ves cierta vibración.

D-  Pues yo quiero verlos, cuéntame cómo son…

H- Ven acompáñame, dice mientras tira de mi mano.

Nos acercamos a un claro dónde hay rododendros en plena floración, su perfume embriaga mis  sentidos. Me paro e Inhalo fuertemente el aire empapado con ese aroma dulzón, ummm,  qué bien huele aquí, me encanta este aroma.

Hani me dice “espérame aquí que voy a buscar a una colega”.

Me siento en un pedrusco mientras espero, deleitándome con el olfato y la vista de este lugar tan hermoso, arbustos cargados con pompones de flores delicadas y hojas brillantes captan toda mi atención, me recreo en los contrastes y en la abundante vegetación.

Hani regresa y se queda delante de mí, con un gesto me dice te presento a Naye.

D- ¿A quién?

H- Se llama Naye.

D- Yo no veo a nadie.

H- Naye es la cuidadora de estos rododendros y huele igual que ellos.

D- Joooo no la puedo ver…

H- Desam, cierra los ojos y huele, intenta reconocerla por su aroma.

Yo hago caso, cierro los ojos y me concentro en el sentido del olfato, me imagino que en mi nariz entran burbujas de la energía que Naye desprende, con su aroma peculiar.

Hani me dice “Ahora, Desam, Naye ha colocado su manita delante de tu nariz”. Me concentro más y huelo a flores, me sonrío porque huele fenomenal.

Hani me dice, “Ahora extiende tu mano y pon la palma hacia arriba”, le hago caso rápidamente aunque con movimientos suaves ya que no sé dónde se encuentra Naye exactamente.

Naye es un ser chiquitín me cuenta Hani, ahora se ha sentado en tu palma, sin abrir los ojos intenta percibirla.

Paralizo todo mi cuerpo, casi hasta la respiración, no quiero hacer el menor ruido y me concentro sintiendo al diminuto ser que está sobre mí palma, no siento su peso, supongo que porque debe de ser muy liviana.

Hani al darse cuenta que no la percibo me dice no importa vamos a hacer otra prueba, coloca tu mano en dirección al sol y abre los ojos, aunque hazlo como si estuvieras guiñando los ojitos porque el sol te molestará.

No consigo ver a Naye, sin embargo veo como diminutos puntitos brillantes, Hani, que sabe lo que pienso en todo momento, me dice “eso que ves es su energía, ahora de la misma manera mira la zona de los rododendros, posa tu vista entre sus troncos o entre sus hojas, desenfoca la mirada y mira sin querer ver, hay muchos seres como Naye, con la misma forma de energía que has conseguido ver”.

“¡Si, si!  Veo como diminutos puntitos que se mueven, que flotan” en este momento Naye vuela de mi mano a la planta y veo destellos entre la mano de la nada.

Estoy feliz  jaja ¡Qué bonito!

D- Gracias Hani por enseñarme.

H- El bosque está lleno de vida y seres de diferentes formas.

D- El próximo día me acordaré de esto y no gritaré para no importunar a nadie, gracias pequeña, por la lección.

 H- Ja ja estoy segura de  ello, solo con verte la carita que has puesto sé lo que has sentido. Bueno y ahora ¿Quieres que volemos un ratito o juguemos?

D- Claro vamos a jugar, pero espera que me quiero despedir de este lugar…

“Gracias “seres” que aunque no os veo, ahora sé que estáis ahí, porque me han enseñado a ver el brillo de la energía de todas estas pequeñitas formas, gracias bosque por acogerme y os pido perdón de todo corazón por los gritos…”

“Vamos, vamos” dice mi querida amiguita, “que te enrollas un montón jaja, ¡Vamos a jugar!”.

“Vale” contesto, no sin antes echar una última mirada al grupito de Rododendros y guiñándoles un ojo, me despido de ellos en silencio, aunque sé que la hadita que me espera también lo habrá oído ¡Adiós, hasta otro día!.

Gracias planeta y gracias a todos sus “habitantes”.

Toda vida de este magnífico planeta se merece el mismo respeto y amor, aunque no sea capaz de verla. Preciosa lección para un día que amaneció muy lindo.

Si de ti solo sale amor incluso hasta para lo que no ves, solo te puede llegar amor y además multiplicado.

 

Desam Ferrández

Agosto de 2017

 

Un sábado singular. Pensamiento en voz alta de Desam. Ferrández

Castellón, 06 de junio de 2017

Pensamiento compartido por Desam. Ferrández

 

 

Hoy es un día normal, ni mejor ni peor que otro cualquiera, sin embargo yo lo estoy viviendo como una jornada muy importante.

Ha amanecido arrancado con un propósito muy claro, algo me susurra la mente que tengo que sanar.

Tras la salida nocturna de ayer, esta mañana nada más abrir los ojos una idea me ha venido a la cabeza; estoy en un proceso de no sabría muy bien si definir como sanación, resolución, comprensión o todo, bueno la verdad es que no importa mucho la etiqueta que le ponga.

Ayer con el tapeo, las risas, las actuaciones y el dejarme llevar, acabó siendo una velada realmente curiosa, más que nada por el encuentro con las personas que ni siquiera yo había planificado y que “alguien o algo”, muy hábil por cierto, se encargó de que fuera así.

Al levantarme hago caso a esa vocecita que me dice “hay que trabajar esto… y liberar todas las energías que queden adheridas”, en ese momento lo veo tan claro que digo “vale voy a por ello”. Sin ni siquiera desayunar me meto de lleno en un proceso de autotratamiento con Reiki. Me centro en un pasaje de mi vida, sin embargo  sin pensarlo aparece otro episodio y comprendo que es el que verdaderamente hay que sanar, es  inmenso, permito que salga, ¡si aparece ahora es por algo!, mezclo técnicas por lo que acabo haciendo Hoʻoponopono y agradeciendo. Agradezco cada encuentro, cada minuto vivido… echo una mirada al pasado y soy consciente de mis quejas, esto me permite ver lo mucho que me han querido… soy y he sido amada sin límites.

Simultáneamente comprendo una lección muy importante en mi vida, quizás hasta me atrevería a opinar que sea la misma asignatura para toda la humanidad; yo he tardado o mejor dicho he empleado 50 años para entender que el amor incondicional empieza por uno mismo, que el respeto empieza por uno mismo, si yo me amo soy amada, si yo me respeto soy respetada; con esto no quiero imprimir obligaciones al resto de colegas terrenales, solo quiere decir que me doy cuenta que ese amor incondicional del cual hablo, como si solo lo pudiera ofrecer hacia afuera, ha de empezar por mí y ahí está la verdadera tarea, amarme a pesar de mis “defectos”….o quizás debería decir gracias a mis “defectos”.

Acabo la sesión emocionada, con la sensación de haber hecho una tarea importante, sin embargo no acaba aquí, salgo a caminar para eliminar el estrés semanal, despejar la mente y desentumecer los músculos dejando que se sucedan las cosas, sigo en meditación solo que esta vez es en movimiento, junto con imágenes y retazos de pequeños recuerdos que vienen a mi cerebro, me llegan frases de experiencias vividas y el entendimiento… la comprensión de que el universo no es duro conmigo, sino todo lo contrario es suave y amable.

Me percato de cómo me tiene en su regazo sin oprimir, veo cómo ha puesto a ciertas personas en mi camino, en particular las parejas con las que he compartido andaduras, cada una de esas almas puestas según mis necesidades o según mi estado, siento en mi interior todo el amor que he recibido, siento la entrega que me han profesado.

Hoy en particular veo como las señales aparecen con una intensidad brutal, con tal claridad que es difícil no verlas, seguramente ayer pasé por este mismo lugar y no aprecié lo que ahora me parece tan evidente.

Al llegar a casa elijo ponerme una conferencia que hace meses compartieron conmigo en el momento preciso para que me sirva ahora, en mi estado actual, dándome en el clavo otra vez ¿Por qué no la escuché cuando la recibí? Luego recibo una llamada, justo la que necesito y es como… ¿De verdad? ¿Acaso todos los astros os habéis unido hoy para que yo pueda ver y comprender todo esto que me rodea?

 ¡¡Guauuuu!! Esta vida no tiene desperdicio si la disfrutas desde lo más profundo del ser.

Le quito las pilas a mi mente charlatana, para estar atenta a estos encuentros causales.

Bendito, bendito momento, bendito encuentro con cada amor, con cada desencuentro, bendito momento con cada amigo, con cada enemigo y sobre todo bendito encuentro conmigo.

Hoy solo puedo quitarme el sombrero ante el magnífico universo y ante todos aquellos que ponen las señales a mi alcance, me dan la mano y su apoyo incansable e incondicional, para que llegue  hasta donde no puedo explicar y más allá.

No puedo seguir escribiendo mis ojos están llenos de lágrimas, gotas que hoy han salido a la luz en diversas ocasiones, porque a veces, ¡Que digo a veces! Siempre me faltan palabras para expresar lo que siento, este ahora es tan hermoso…

Mil gracias a todos y cada uno que lo hacéis posible día a día.

Mil gracias a los ángeles que me acompañan, y a uno en especial (el hombre al que amo) que me escucha y me anima, me apoya incondicionalmente llorando cuando yo lloro, riendo cuando yo río, porque se empatiza tanto conmigo que siente lo mismo que yo, porque tenemos una conexión especial, hasta me atrevería a decir que ni siquiera es terrenal aunque la vivimos aquí en la tierra.

Mil gracias a todos y cada uno de los hermanos conocidos o desconocidos que han elegido vivir precisamente en este “momento”.

 

 

 

Sonríe, abraza, siente (por Desam. Ferrández)

Castellón, 12 de mayo de 2017

Escrito desde el corazón por Desam. Ferrández

 

El sábado 6 de Mayo organizamos una quedada de abrazos en la Plaza del Rey de Castellón, vinieron compañeros de la Asociación Namasté y por supuesto mi madre, la cual como ya he dicho en otras ocasiones es mí fan número uno.

Este día fuimos muchos los asistentes, vinieron más compis de lo habitual y algunas con sus hijas, seres maravillosos que abrazan desde el corazón, me parece muy tierno que desde jóvenes abracen a desconocidos, sin importar talla o color.

Llevamos tiempo organizando estos encuentros porque a todos nos satisface enormemente.

¿Por qué abrazo? “Me” encanta, me siento bien.

¿Para qué? “Me” hace feliz.

Quizás se pueda ver desde un punto egoísta decir que hago estas quedadas porque “me” hacen feliz, sin embargo es como lo siento y decir que es para que los demás sientan los beneficios sería bastante ególatra por mi parte. Reconozco que me regocijo en cada sonrisa, incluso cuando no quieren ser abrazados, respeto cada respuesta, hasta la más áspera negativa, ¡a saber lo que llevan en la cabeza en ese momento! jaja; Yo también he pasado por circunstancias de enredos mentales.

Retomo el hilo, que me voy con facilidad de lo que quiero detallar.

Os contaré que soy un poco payasa y cuando me voy a la plaza a pedir abrazos, me pongo el disfraz de duende travieso, que combina muy bien con mi pelo rojo, abro los brazos y con mi mejor sonrisa pido un abrazo, gesticulo exageradamente para llamar la atención, incluso a veces simulo que voy a ir detrás de ellos, así consigo muchas risas. Disfruto de lo que hago  y en ese momento, no hay nada más que estar recibiendo la calidez de los corazones, que permiten que me lance sobre ellos para captar ese instante irrepetible; se crea una burbuja en ese espacio de tiempo, que, por breve que sea, es intenso y penetrante.

Soy observadora y miro sin decir si me parece bien o mal, sin juicio, las reacciones de los viandantes, para mí no tienen desperdicio. Una mirada vale, al igual que una imagen, más que mil palabras.

Analizo y noto los diferentes abrazos, la desigualdad de las presiones, los distintos bailes con los que las almas los acompañan, me fascina la variedad de las diversas formas de abrazar, cosa que nunca me hubiera imaginado, en ocasiones hasta hago la broma “abrazo con bolsas”, cuando la personita en cuestión va cargada con bolsas de compra.

¡Vaya! que hay todo un mundo de sensaciones detrás de un encuentro de abrazos.

Por supuesto siempre me acompañan amigos, ese día se visten con su mejor sonrisa y se olvidan de las tareas, para compartir al igual que yo, estas emociones.

He dicho bien, me emociono y me recargo en cada encuentro al cual asisto, da igual el lugar donde lo hagamos y la gente que venga, yo acabo un poco “aceleradilla” y extremadamente feliz.

Este sábado llegué con un nuevo lema en la mente:

SONRIE

ABRAZA

SIENTE

 Todo esto gracias a la última conversación que tuve con un ángel que el universo me ha puesto cerca, que digo cerca…. está a mi lado siempre. La noche anterior compartimos pizza y risas, junto con una conversación muy creativa, tanto que al levantarme de la cama el mismo sábado, le wasapeé dándole las gracias y pidiéndole un dibujo para camiseta o cartel, con el eslogan anterior. Con la inventiva  que tengo y la capacidad de visualizar lo que quiero, le pedí un diseño muy concreto, con unos personajes determinados, que luego ella enriquece con su pasión y su buen hacer con  los colores.

Dicho y hecho. Así de hermosa ha quedado mi petición.

Gracias, Alicia Bazzurro Musel, por plasmar las ideas arte y en colores

 

Aunque creo que estas palabras me van a acompañar en esta etapa de vida y no solo en el momento de obtener abrazos.

Quiero dar las gracias por cada abrazo, cada sonrisa, cada mirada, cada minuto dedicado a estar y permitirme estar, por efímero que sea.

Mil gracias a cada compañera que me apoya y acompaña en estas andaduras.

Y un millón de gracias al “uni” por todoooo.

 

 

Feliz es poco (por Desam. Ferrández)

 
Castellón, 27 de abril de 2017
Escrito por Desam. Ferrández

 

Mi corazón es un órgano chiquitito que trabaja incansable, sin embargo mi corazón etérico es grande y hoy mucho más, hoy está desbordado de amor, de felicidad, no cabe dentro de este espacio que le corresponde, saliéndose de él hasta llegar al campo áurico y más allá.

Estoy feliz y desbordada de amor, tanto como mi corazón etérico.

Dicho corazoncito  tuvo la suerte el domingo 27 de poder dar junto a mi pareja (José) un primer nivel de Reiki para niños.

Es una experiencia inefable, porque no hay palabras para describir a estas almas transparentes y serenas, que aguantaron durante todo el domingo la cháchara incesante de dos desconocidos, jóvenes con una vibración muy especial, tiernos y sinceros.

De los padres no puedo decir más que bondades, personas tranquilas que acompañaron con paciencia a sus hijos en este magnífico taller, familias cálidas, en las cuales todos sus componentes tienen almas bondadosas, mirada transparente y el corazón muy Grande.

A mí me hace muy feliz poder compartir el Reiki con estas personitas, al comienzo somos extraños y terminamos tras solo 10 horas siendo grandes amigos.

Para continuar este fin de semana un primer nivel con tres damiselas impresionantes, a cuál de ellas más bella.

¿Cómo no tengo que estar así, “llena de felicidad”? se me saltan hasta las lágrimas y no paro de dar gracias al universo, por permitirme expresar lo que siento y compartir pequeños conocimientos para recordarles lo que realmente son, luz y amor.

Tres damas que se entregan a una desconocida y sin embargo he de decir que antes de conocernos en persona ya sabíamos que nos íbamos a gustar.

Estos talleres se viven con intensidad, salen detalles que son casi secretos y se desvelan en el grupo sabiendo que se les entiende, que se les va escuchar y que nadie va emitir juicio.

Ejerzo el papel de maestra, sin embargo soy una discípula agradecida, porque no paran de enseñarme, no paran de darme muestras de afecto y de respeto cosa que eleva mi ego muy alto, aunque intento mantenerme en la tierra.

Aun así insisto, cómo no me voy a sentirme extremadamente feliz y agradecida, cuando una muchacha que solo ha compartido conmigo 10 horas en un taller, llega el día siguiente y sin mediar palabra me da un beso y me da las gracias por “ser”… esto es magnífico y como he dicho antes siempre faltan palabras para explicar este sentimiento que me invade de gratitud y de amor.

Es como sentir esa palmadita en la espalda que me dice Desam. lo estás haciendo bien, sigue así, estás grandes mujeres te lo están diciendo, lo estás haciendo bien y te agradecen con su sonrisa y  sus guiños que les enseñes a ofrecer Reiki a todas las personas que lo necesiten, pero sobre todo a ellas mismas.

Ese es el mejor regalo que una persona se pueda ofrecer, querer estar mejor, querer estar en equilibrio, querer amar, querer amarse.

 A veces resulta más sencillo amar a los demás que a uno mismo, ya que nosotros somos nuestros más  duros jueces en esta aventura llamada vida.

Y para culminar la jornada un paseo en bicicleta buff.

Salir a pasear entre naranjos, para apreciar en el horizonte las majestuosas mimosas repletas de pompones de flores que desprenden un aroma dulce embriagando todos los sentidos, con una luz mágica, esa luz de primavera que da un tono especial, brillante y muy diverso por estar salpicado de bellas flores brotando, los árboles en flor, las cunetas llenas de flores de colores diferentes, los macizos de los jardines rebosantes de pimpollos saludando al paseante, los naranjos ya descargados del peso de su fruto, con los brotes dispuestos para volver a florecer y ofrecer la cosecha siguiente.

Enmarcando todo este paisaje, un bello cielo salpicado de multitud de nubes de diversas formas y tamaños con el fondo de un celeste intenso, con el sol alto acariciando mi pálido rostro, con los diferentes aromas entre las mimosas y otras flores.

Cómo no voy a estar así enamorada del universo y de la vida.

No paro de dar gracias, gracias y mil gracias por hacer que todo esto sea posible, vivirlo con intensidad con todos los poros de mi piel, con toda la fuerza que tiene mi ser. La sonrisa sigue invadiendo mi rostro mientras admiro el paisaje y digo bendito el día que conocía el Reiki, bendito el día que lo integré en mi vida.

El dinero encontrado. Noticias positivas

Artículo compartido por Desam. Ferrández
Castellón, 2 de abril de 2007

 

Voy a difundir otra historia de esas que no salen en la televisión, un testimonio verídico y bonito que quiero compartir con vosotros. Me la ha contado Belén De La Fuente:

 

Jara y yo (Belén) nos hemos encontrado una cartera en la puerta de una tienda, miramos a nuestro alrededor por si vemos a la posible dueña, sin éxito ya que no hay nadie en toda la acera.

Nos miramos las dos con la misma pregunta en el rostro ¿Qué hacemos? ¿Abrimos el monedero? A lo mejor hay algún documento que nos indique quién es la propietaria.

Cuando estábamos decidiendo donde sentarnos para mirar si dentro de la cartera aparecían sus datos, hemos visto una pareja de municipales, así que hemos decidido ir al Ayuntamiento para entregarla y decir que nos la hemos encontrado muy cerca de allí, incluso creemos que podrían encontrar a la dueña. En la puerta justo antes de entrar en la alcaldía, por fin abrimos el billetero para saber qué había dentro y hemos flipado, para nuestra sorpresa había muchísimo dinero, no lo hemos contado por no toquetear la cartera, aunque  solo de ver el fajo de billetes nos hemos puesto nerviosas, ja ja, no estamos acostumbradas a esto…la hemos cerrado y se la hemos entregado a unos policías.

La mirada del agente que recepciona el monedero me trasmitía el pensamiento de que podíamos haber robado el contenido, aunque eso realmente no importa, nosotras hemos hecho lo que creemos más correcto, diciendo él que ya es cosa suya, nos despide.

Nosotras sin embargo no estando conformes con un simple adiós, le decimos que es conveniente que sepan donde la hemos encontrado ya que es posible que la chica vuelva al comercio, para ver si la ha perdido allí, nos comentan que si la hemos encontrado en la acera, aunque sea junto a la entrada de la tienda, la mujer seguro que acude a objetos perdidos del ayuntamiento en su búsqueda.

Belén: A mí esto lo que me ha enseñado, es que hay que ser muy preciso con la palabra, ya que saliendo por la puerta esa misma mañana, comentamos Jara y yo tras haber leído el artículo de Desam “Traigo buenas noticias”, si alguna vez nos habíamos encontrado algo, a lo que yo contesto que en una oportunidad me había encontrado un billete de 5 euros, entre risas decimos… pues a ver si tenemos suerte y nos encontramos un billete de quinientos euros, ja ja sí, un billete de 500.

Moraleja: pide y se te concederá, así bien tal vez lo concedido no es exactamente lo que esperabas, por lo que impecabilidad en la palabra, sí nos hemos encontrado dinero y posiblemente esa cantidad o más, con lo cual deseo cumplido, ahora bien, qué hacer con ello es lo que marca la diferencia, por lo que pide con consciencia.

Es perfecto haber puesto en marcha el retorno de la cartera con su dueña.

Después de esto y tentando a la suerte, hemos hecho un Euromillón que nos parece más justo, “abundancia aquí estamos”.

 

Gracias Belén por compartir tu experiencia, aunque déjame que te diga una confidencia, la abundancia no solo se expresa en dinero y tú eres abundante en amor y bondad.

Gracias, querida amiga.

Cosas a la vez, reflexión de Desam. Ferrández

Hoy he comprendido el verdadero sentido  de que los humanos podemos hacer varias cosas a la vez. Sí, digo bien, los humanos; porque tanto hembras como hombres hacemos varias cosas a la vez  y hasta simultáneamente.

Fuera mitos sexistas donde para halagar a unos se humilla a otros.

Hoy con una situación de lo más normal y recurrente en mi vida, barrer, he comprendido la pluri utilización de los sentidos.

Ejerzo de ratita presumida y límpio mi lugar de trabajo, realizando varios actos uno físico y otro energético.

Al pasar la escoba… escucho el sonido de ésta rozar el suelo, a la vez la música del centro, el timbre del teléfono, el susurrar de la calefacción, todo esto mientras mi mirada acompaña el baile de la escoba y siento la caricia del suelo, también el calor de la calefacción en mi piel, además añado el compás de los latidos de mi corazón, la certeza del fluir de los líquidos en mi organismo, las células una por una con su tarea y para  no extenderme más en un minuto de conciencia plena en el barrido de un metro cuadrado, además incluiré que mi mente está pensando en lo que en breve va a escribir sobre el papel.

Otro acto sublime, la limpieza de un espejo… mezclándose el sonido del spray con que mojo el espejo, el aroma conocido que embriaga mi olfato, el movimiento repetitivo del brazo al final de este la mano que sujeta la bayeta y mis ojos descubriendo mi reflejo nítido, cuando la bayeta empapa el líquido limpiador,  mientras los oídos perciben el siseo del trapo acariciando la superficie fría y rígida, cómo estoy en el mismo espacio que con la escoba el sonido del fondo es el mismo, música, gente por el pasillo  y aún así me regaló este aislamiento externo, con ese instante de aislamiento para deleitarme con la  percepción de todos los sentidos en plena coordinación, para poderlos captar juntos y si los desmenuzó poder sentirlos uno detrás de otro.

 

Por eso confirmo que todos los humanos hacemos varias cosas a la vez.

Otro dato a destacar son las actuaciones de mi cuerpo, se realizan sin que yo intervenga, aún así, sí soy responsable de estar aquí o no y aunque sé que puedo hacer muchas cosas a la vez, cuando estoy con otra persona, por ejemplo… contigo, quiero parar y estar… dejando solo que la actividad corporal siga su marcha y aunque yo tenga mis sentidos puestos en ti, mi oído atento, mi vista reconociéndote, mi corazón acompañándote, el olfato suspirando, el tacto anhelando y mí parloteo quieto, las ocupaciones del organismo continúan para que pueda estar contigo sin ningún cometido más, que estar disfrutando de tu charla “agoraterapia” consciente, dejando que expreses tus sentidos, aunque tenga sonidos alrededor estoy en presencia plena, atenta en ti.

Me cautiva la sensación de estar más viva que nunca,  de poder sentir en mis carnes todas estas emociones por separado y si las junto poder hacer un acto perfecto de limpieza en el presente.

Gracias energía creadora por hacerme, “ser multi funcional”, como todos mis hermanos.

Luz de estrellas de Maureen Garth, Reseña de libro

Castellón, 15 de marzo de 2017

Reseña realizada por Desam.Ferrández

 

  • Título: Luz de estrellas 
  • Autora: Maureen Garth
  • Nº de páginas: 117
  • Editorial: Oniro
  • ISBN: 978-84-9754-489-4
  • 1ª edición: 1998

Puedes comprar el libro en la librería virtual El Jardín del libro pulsando aquí

 

¡Qué bonito dormirse cómo las niñas…!

Anoche me dormí leyendo meditaciones para niños.

El título del libro es:

Luz de estrellas de Maureen Garth

 Me sentí niña.

 

 

Leí las meditaciones y practiqué alguna, éstas consiguieron calmar mi mente activa, dando quietud a mi alma saltarina.

Este libro de meditaciones para niños da vida a duendes, estrellas, lunas, animales, arcoíris y árboles. Los niños pueden hablar con los árboles y como yo también hablo con alguno, se que les será muy fácil hacer dichas meditaciones, porque no hay que inventarse nada, simplemente hay que sentirlo, conectando con el sentimiento de la naturaleza.

El libro también habla de la sintonía entre estos seres animados y los niños, dice palabras bonitas de respeto, de amor por la naturaleza y por todo el que vive allí, también les incita un poco a la imaginación.

Quiero revelaros como empieza las meditaciones, como va introduciendo a los peques en ese mundo mágico, aunque también sirve para grandes.

 

Preludio de la estrella:

Quiero que veas ahí arriba, por encima de tu cabeza, una estrella muy, muy bonita.

Quieres mucho a esa estrella porque es sólo tuya. Puede ser del color que más te guste… a lo mejor la ves morada o de color rosa… o amarilla… ¿O es de lunares? ¿Quizás plateada? Cómo esa estrella es sólo tuya, puede ser del color que escojas, o incluso de muchos colores.

Esa estrella tuya está llena de luz blanca, una luz blanca preciosa, brillante y resplandeciente.

Quiero que veas esa luz bajando hacia ti como un río hasta que te llega a la parte más alta de la cabeza. Y ahora quiero que lleves esa luz pura por dentro de la cabeza y la bajes por todo el cuerpo hasta que te llenes de maravillosa luz blanca.

Siente la luz bajándote por los brazos, hasta el final, hasta que notes que llega a las manos y te llena todos los dedos, uno a uno…

Siente la luz que te baja por el pecho, por el estómago, por la tripa, hasta abajo y llega a las piernas y cuando notes que ha llegado, sigue bajándola hasta que alcance los pies y luego siente la luz que inunda también los dedos de los pies uno a uno…

Ahora, quiero que mires dentro de tu corazón y que lo llenes de amor por toda la gente y los animales del mundo. Son amigos tuyos, tanto los pequeños como los grandes. ¿Ves cómo el corazón se te hace cada vez más grande? Se agranda porque lo tienes lleno de amor por la gente, por los animales y por ti, claro.

Ahora, tu ángel de la guarda está esperándote para envolverte con sus alas doradas, que te protegen, para llevarte a un jardín. El ángel tiene unas alas muy grandes y suaves, como las plumas. Todo el mundo tiene su ángel de la guarda, el tuyo te cuida y te protege siempre, por eso nunca estás sola. Es importante que no lo olvides y que sepas que siempre hay alguien que te quiere y que vela por ti.

Ahora, el ángel de la guarda te acompaña al jardín que es sólo para ti, pero antes de entrar quiero que mires ese árbol grande que hay fuera. Ese árbol se llama “árbol de los problemas” quiero que cuelgues en el árbol cualquier cosa que te preocupe…, a lo mejor te has peleado en la escuela, o a lo mejor no has podido hacer todo lo que te mandó el maestro, el árbol guardará todos los problemas que tengas con tus amigos o con tu familia. El árbol acepta todo lo que quieras colgar en sus ramas.

Tu ángel de la guarda está abriendo la verja para que entres y cuando entras, descubres unos colores como no los habías visto en la vida. Empápate de la belleza de las flores, de sus colores, de su tacto.. aspira su olor, la hierba es un verde vivo y el cielo de un azul precioso, con nubecillas blancas que parecen ovejitas. En tu jardín todo está muy tranquilo; reinan el amor y la armonía.

 

 Este es el preludio de las meditaciones con qué Maureen regalaba a su hija Eleanor cuando tenía 3 años, después de esta entrada ya introducía a la niña en el jardín y le hacía ver el arcoíris, un columpio, animales, un oso panda o lo que en ese momento se le ocurriera y al salir le daba la opción de coger el problema que había colgado en el árbol, aunque la mayoría de las veces se había olvidado de él.

La autora del cuento se dio cuenta que la calidad de la expresión escrita de la niña, la imaginación y la creatividad era muy alta, seguramente todas estas meditaciones le ayudaron a aumentar estas cualidades.

También hizo meditaciones en alguna ocasión para amigos de Eleanor, teniendo siempre mucho éxito entre los niños.

Maureen nos aconseja que sintamos lo que estamos leyendo, cómo estamos creando el paisaje que le estamos presentando al niño, porque si estamos dentro del cuento se narra con otra emoción. Es un lujo meternos en la historia, ver el ángel, los pájaros, las ardillas como hablan, el árbol como siente tu abrazo y como ambos nos estremecemos y apreciamos ese contacto, si lo cuentas desde el corazón esta impresión es para erizar la piel.

Estos cuentos en forma de meditación o esta meditación en forma de cuento cómo se quiera decir, refuerzan la seguridad y la creatividad de los niños, además desarrollan una conexión hermosa junto con unos lazos fuertes entre padres, hijos y naturaleza.

A los niños les ayuda a relajarse, a concentrarse y a desarrollar sus dotes intelectuales y artísticas, mientras se introducen en el plácido descanso nocturno, hasta que acaban en brazos del dulce Morfeo.

Gracias Maureen, porque me has hecho volver a mi niñez… con una gran sonrisa he contemplado el jardín con sus enanos y setas.

Gracias miles.