Evento solidario por Amor en acció: Cuéntame un cuento…sonoro

Evento Solidario para el Fair Saturday
Cuéntame un cuento…sonoro 
El sábado 25 de noviembre de 2017 de 17 pm a 18:30
De Desam. Ferrández, Mónica Grappi, María Escudero y Jose Mª Escudero Ramos
Centro colaborador: Numad Yoga de Ángela Pardo
Calle Benárabe 7, entresuelo
Castellón
Precio de la entrada: 5 euros en beneficio de Amor en Acció

En el marco del gran evento internacional Fair Saturday
https://fairsaturday.org/

¿Qué?
Cuenta cuentos solidarios
Desam Ferrandez narra sus hermosos cuentos sobre Hani, hada a través de quién conocemos un mundo invisible.
Jose Escudero nos cuenta la trascendencia del ser a través de gotas de agua.
Mónica Grappi, nos deleita con sus sonidos que vibran al ritmo de nuestros corazones.
María Escudero nos narrará una hermosa visión de la adolescencia.
Todo ello para conseguir fondos para Amor en acció.
Dentro del marco del Fair Saturday
Una hermosa tarde Solidaria

¿Cuándo?
El sábado 25 de noviembre de 2017 de 17 pm a 18:30

¿Dónde?
En Numad Yoga de Ángela Pardo
Calle Benárabe 7, entresuelo 
Castellón

Proyecto realizado a favor de Amor en acció
www.amorenaccio.org

Organiza:
Jose Mª Escudero Ramos y Revista IMO
Teléfono de contacto: 639608805

Revista IMO 
www.revistaimo.com

Intervienen

Desam Ferrández
Colaborada de la Revista IMO, maestra de Reiki, y multiterapeuta: Flores de Bach, Hipnosis, Registros Akásicos, Técnica Metamórfica, homepatía, Naturopatía, Iridiología.
http://susurrosdeluz.com/desam/

Mónica Grappi
Quiromasajista y Multiterapeuta: Técnica Metamórfica, reflexología Reiki.
Experimentadora de sonidos rozando lo sagrado.

María Escudero
Adolescente de 13 años que en su currículum tiene haber expuesto en la Expo colectiva Sólo Móvil, organizada por Pepe Frisuelos, en Madrid y en China.
Ha expuesto en el GastroFestival la expo, junto a su padre, De tal palo” con notable éxito.
Un extractos de sus textos ha sido seleccionado para el libro solidario Mírame a los ojos que LaSoci acaba de publicar.
Colabora con Revista IMO

Jose Mª Escudero Ramos
Escritor, editor de Revista IMO, maestro de Reiki, arte terapeuta
http://susurrosdeluz.com/
Productor del evento
Jose Mª Escudero Ramos. Artista comprometido, comisario de exposiciones, maestro de reiki y observador social. Me gusta crear y ayudar. Cuando me enteré de la existencia del FAIR SATURDAY adquirí un compromiso de asistir a este evento siempre que me fuera posible.

Proyecto realizado a favor de Amor en acció
www.amorenaccio.org

¿Qué es el Fair Saturday?

El Fair Saturday, http://www.fair-saturday.org/, es una plataforma de difusión de arte y cultura que se hace un día determinado muy especial, el día después del Black Friday, el último sábado de noviembre. Este año es el sábado 25 del 11 de 2017.

El último jueves de noviembre es el Día de Acción de Gracias en EEUU. Es el día en el que se reúnen todas las familias allí, es como nuestra Navidad. 
El viernes siguiente, debido a los desplazamientos o noches largas de fiesta, la gente no compraba. Las tiendas comenzaron a hacer descuentos muy interesantes para acabar con la falta de venta. Lo llamaron Black Friday, el Viernes Negro. 

Un grupo de artistas se reunió hace unos años para contrarrestar esa exagera y compulsiva muestra de consumismo y decidieron crear el Fair Saturday. Un día en el que artistas van a crear o mostrar su creación por y para el mundo…por una causa. Es el día de consumo de arte y cultura.

El acto: Cuenta cuentos solidarios.

Desam Ferrandez narra en sus hermosos cuentos la vida de Hani, hada a través de quién conocemos un mundo invisible. Hani es un hada que invita a Desam a descubrir sus mundos para que nos lo pueda contar al resto de humanos, son cuentos llenos de amor y real fantasía.
Jose Escudero nos cuenta la trascendencia del ser a través de gotas de agua.
Cuando una gota de agua cae al mar, no deja de ser una gota, se uno al Todo, llega a trascender al individuo y comprende la Unicidad.
Mónica Grappi, nos deleita con sus sonidos que vibran al ritmo de nuestros corazones.
María Escudero nos narrará una hermosa visión de la adolescencia a través de una narración llena de ternura.

La vida es tan hermosa que merece la pena vivirla y contarla y más si te hace vibrar con percusión y hermosos sonidos.

Queremos recaudar fondos para ayudar a la ong Amor en Acció en sus proyectos en Burkina Faso y Paraguay. Esta ong se caracteriza porque tiene socios que no pagan cuotas, cada uno se involucra en lo mejor que sabe hacer. 
Creada por unos médicos de Burriana que han estado colaborando con otras ong. Observaron que llegaría muchas más ayuda si la propia ong no recuriese en gastos derivados de un complicado organigrama. Su idea es no gastar para poder llevar más ayuda posible a los proyectos que desarrollan, todo está explicado en su web.
Cada colaborador da su tiempo aquí o en esos países, pagándose cada uno sus billetes, y ayudan en labores sanitarias, operan, curan, desparasitan, etc.; lo mismo construyen un hospital o una escuela como enseñan a desarrollo de un cultivo sostenible pues también educan en la alimentación saludable a la vez que comparten su amor en acción.

LEMURIA…recuerdo de las memorias ocultas, de KAI

 

Castellón, 13 de noviembre de 2017

Reseña realizada por Desam. Ferrández

 

 

Título: Lemuria…recuerdo de las memorias ocultas

Autor: Kai

Nº de páginas: 441

Editorial: Isthar Luna-Sol

ISBN: 978-84-945259-8-8

 

 

Cuando vi este maravilloso libro lo primero que dije es ¡Yo quiero leerlo!

En cuanto comencé su lectura, sentí unas ganas tremendas de devorarlo para saber qué sucede, y que de cosas interesantes me contaba, a la vez que estaba pensando… en cuanto lo acabe volveré a empezar su lectura, para en esa segunda vez, saborearlo y deleitarme con cada descripción, permitiéndome viajar al mismo espacio donde acontecen los propios hechos.

Pues bien, dicho y hecho, devorado y además con subidón de emoción, !casi eufórica! jajaja.

En las primeras páginas del libro, nos dicen que actúa como portal para que podamos llegar a nuestros recuerdos y revivirlos, así es, doy fe de ello, ciertamente me he encontrado reviviendo más de una situación, me ha hecho viajar e involucrarme directamente en alguna iniciación. Relato una en concreto, donde me vi en manos de mi padre, mientras esté me miraba con orgullo, detrás, mi madre con cara de estar viviendo un acto realmente relevante para la bebé que había llevado en su vientre, mientras yo, recibía la primera iniciación de mi vida… ¿Cómo no leerlo con entusiasmo, cuando estoy recibiendo tanto amor de parte de mis progenitores Lemurianos?

El libro empieza muy bien, ya que cuenta la historia gracias a las canalizaciones recibidas por Kai,  a través de una gran ballena de luz llamada la “Ballena Madre” de quinta dimensión, la cual relata parte del libro junto con Mariam una niña Lemuriana también de quinta dimensión;  a mí esto ya me parece espectacular, y eso que no es nada comparado con las descripciones de los seres de luz que colaboran con el plan de la tierra Madre “Gaia”.

El ejemplar está dividido en dos partes y de verdad que no sabría decir cuál es la mejor si la primera parte con la mágica descripción de Lemuria, los Ancianos Maestros, Templos, Guardianes, Árbol de la sabiduría, Animales y demás seres o la segunda parte cuando nos cuentan los sucesos y el desenlace final.

Las palabras con las que nos revela los secretos de este continente están muy cuidadas, sirviendo de descripción fascinante a la vez que de una enseñanza completa, dejándonos sensibilizados con la elección de algunos Lemurianos.

Yo siempre he tenido a Lemuria y Atlántida en un altar, como que en estas tierras ha sido todo bueno, con sus magníficos templos de cuarzos, yo adoro los cuarzos, por lo que no comprendo cómo algunos Lemurianos deciden abandonar su país, desvelando ese ego oculto que al fin y al cabo llevamos los humanos, no deja de sorprenderme, y en contrapartida otros Lemurianos deciden no abandonar Lemuria, aunque saben cuál es el final de su tierra y a la vez comprendiendo cuál es el final de ellos mismos sin inmutarse, sabiendo que es lo que han de hacer, por amor y compromiso, esto hace que se me pongan los pelos de punta y lloro como humana ante esta situación, y a la vez siento el desasosiego del ego y cuál es la finalidad de este, el ego destruye. Después de leer estos párrafos me vengo al aquí y al ahora, dónde todos tenemos el ego sin moderar, ya que simplemente somos una experiencia humana y la verdad es que me quedo taciturna y pensativa.

Recomiendo la lectura de este libro sí o sí. Es una de esas maravillas que no te pueden explicar, has de vivirla metiéndote en el papel, metiéndote en los templos, sintiendo los minerales, el templo de jade verde a mí me dejo sin respiración, la obsidiana de la puerta, el espejo, brutal en su conjunto, era como ¡no puede haber nada más energético!.

Otro capítulo muy interesante es el de nuestros primeros antepasados ya que cuenta la historia de Adán y Eva; aquí es Adam, Lilith y Eva las primeras personas que cedieron ante el ego y la soberbia hasta llegar a destrozar… ¡Qué fuerte! pero no quiero contar más porque quiero que lo leas, quiero que te dejes sumergir por ese torbellino de lugares, de sentimientos y emociones que aparecen con este libro.

Algo que no puedo dejar de mencionar  y cito textualmente, “son los pilares de la conciencia: Discernimiento, Confianza, Certeza, Fidelidad, Respeto, Fuerza Interior, Causa y Efecto, Paciencia, Silencio, Vacío, Orden, Valor y Contemplación. Representan caminos y estados de consciencia desde los cuales el ser Humano puede alinearse con las Leyes de la luz y de esa manera mantener la armonía consigo mismo, su entorno y la naturaleza”.

El propósito de este libro según nos dice Kai es: “Que recordemos y reconozcamos la historia, para que seamos capaces de reconocer el poder interior que habita en el corazón de cada Uno, y así volvamos a manifestar la Luz en el planeta”.

El Proyecto de “Gaia” continua…existen Guardianes de Energía Lemuriana, esperando el momento del despertar de la conciencia humana.

Saber que quedan vestigios de Lemuria y sus energías en diferentes sitios, me ha dado ganas de visitarlos, quien sabe en un futuro por donde caminaré…

Gracias Kai, gracias Ballena Madre, gracias Marina, gracias Maestros, Tortuga y energías que os habéis expresado a través de este libro, mil gracias.

Me quedo con ganas de que escriba una segunda parte, en la Atlántida quizás…

Este libro sin intentarlo me hace recapacitar sobre el ego y sobre otras cosas más, bueno ahora me queda mi trabajo interior…aprovechar la lección.

Mil gracias por hacerlo posible.

 

Si te interesa su lectura puedes comprarlo en El jardín del libro

Proyecto Coherencia Castellón

Castellón, 6 de noviembre de 2017

Artículo redactado por Desam. Ferrández

Foto cedida por Lorena Miralles

Castellón desde hace unos días tiene un color diferente, el sol tinta de luz a todos los habitantes, junto con los magníficos árboles, que le saludan a primera hora. Salgo a la calle y aprecio una luz tierna, cálida, abrazadora, amorosa, camino entre la gente sonriendo y es maravilloso.

Digo todo esto porque estoy colaborando en un “Proyecto Coherencia Castellón” así se llama y lo que hacemos es hacer una lectura todos juntos a la vez, visualizando a todos los habitantes en armonía, paz, amor, prosperidad…Para alcanzar una masa crítica y que se realice un cambio de paradigma hacia uno mismo y hacia los que nos rodean, estamos en ello y quizás tengo tanta ilusión que por eso desde que hemos comenzado veo que la luz tiene otro color, ja ja

El perseguir una masa crítica viene por el “centésimo mono”

Lyall Watson escribió un libro llamado Lifetide: The Biology of Consciousness. Allí relata un sorprendente suceso que ocurrió cuando él experimentaba con una colonia de monos en una isla cercana a Japón. Watson quiso cambiarles la alimentación, que comiesen papas, pero al verlas sucias de tierra, los animales las rechazaron. Después de cierto tiempo, a una mona joven se le ocurrió lavar las papas en el río antes de comerlas, y entonces las comió sin problemas. Luego enseñó a los demás monos jóvenes a lavar las papas, casi como jugando.  El día en que el centésimo mono lavó una papa y se lo comió, se observó un extraño fenómeno en todo el país: todos los monos empezaron a lavar las papas antes de comerlas. Por lo tanto, en esa zona la masa crítica fue de 100.

La masa crítica de un lugar se saca con la raíz cuadrada del 1% de la población.

Si vives en la zona de Castellón y quieres adherirte al PROYECTO COHERENCIA, ponte en contacto con nosotros dejando un mensaje en esta publicación.

Y si vives fuera de la provincia, te animamos a que formes tu grupo, pregúntanos cómo lo estamos haciendo y te mandamos información.

Todos los que formamos el grupo sentimos realmente que las cosas están cambiando, quizás seamos nosotros, también somos parte de la ciudad, si nosotros cambiamos, nuestro alrededor cambia.

 

Reiki en la plaza con Antupainco

Castellón, 5 de noviembre de 2017

Artículo escrito por Desam Ferrández

¡Estoy muy feliz!

Porque el sábado 28 de Octubre, estuve participando en la plaza Huerto Sogueros de Castellón a través de la asociación Antupainco, en un festival “Fiesta intercultural para niñas y niños”  promocionado por el ayuntamiento, ofreciendo Reiki a todas las personitas que allí se acercaban.

En la plaza se hace una sesión corta, diríamos sesión “demo”, en un ambiente donde hay ruido, gente y demás distracciones, no obstante las almas se relajaron y sintieron la energía del amor universal, sirviendo para dar a conocer y aproximar esta técnica a la gente.

Las sesiones eran gratuitas, y aunque los voluntarios que estábamos allí no cobramos, lo dimos todo en cada sesión y fue tan, tan hermoso…que todavía recuerdo las sonrisas y el destello en las miradas de las personitas que recibieron Reiki.

Disponíamos de cuatro o cinco sillas y otros tantos voluntarios que permanecieron durante toda la tarde mientras duro está festividad, estuvimos todos colaborando y sin parar desde las 17 hasta las 21.

¡Me encanta! ¡Había cola de personitas para recibir!

Familias enteras querían probarlo, niños solos o acompañados de sus progenitores esperando a recibir algo que no sabían ni lo que era.

Cuando les tocaba el turno y les preguntaba ¿Sabes que es el Reiki? Y me decían que no era cómo… ¡¡Guauuuu!! qué bonita energía tiene que haber aquí, para que sin saber lo que ofrecemos, estén dispuestos a sentarse y dejar que está maravillosa energía roce su alma.

Les explicábamos en qué consiste el Reiki, para que supieran de que se trataba,  al acabar todos los compañeros coincidimos en lo mismo, nadie sabía lo que era el Reiki y aún así se dejaban hacer, permitían sin poner límites, para que esta energía les llegará al cuerpo y más allá, desde el alma hasta el corazón, que es lo que hace esta técnica, ofrecer amor incondicional al corazón, y nosotros enormemente agradecidos porque permitieron que sucediera.

10 puntos para la organización, 10 puntos para el festival, 10 puntos para mis compañeros que junto a mí estuvimos toda la tarde compartiendo y disfrutando un stand, dónde seguro se podía ver esa neblina de amor que nos envuelven en estas ocasiones.

El festival tiene la capacidad de atraer a las familias, los padres juegan con los niños y les permiten ratos de cola para que se pinten la cara, o para que participen en alguna actividad, mientras, siempre hay algún espectáculo interesante en el cual uno se puede entretener, sin embargo lo que me parece genial es que estás familias participen conjuntamente en las diferentes opciones de entretenimiento. Disfraces, risas y muy buen ambiente se respira donde durante toda la tarde.

Estoy enormemente agradecida a Antupainco por hacerlo posible y por supuesto a las personitas que permitieron esa caricia de energía universal, y a mis compañeros como no, siempre dispuestos al altruismo en beneficio de ellos y de toda la humanidad, en beneficio de todos porque al final todos somos uno, y aunque en este momento estamos viviendo una experiencia humana en tercera dimensión desde la dualidad, desde el blanco y el negro, al final cuando permitimos y nos dejamos llevar por ese torbellino de amor, “somos uno”, todos estamos conectados en una red mágica, como en una parrilla cristalina donde todos los corazones se comunican entre ellos y donde el amor es lo importante, lo demás, son acontecimientos que nos enriquecen, qué es a lo que realmente hemos venido a vivir, experiencias enriquecedoras, con amor, entusiasmo y compañerismo.

El amor está en todas los humanos, sin importar la experiencia que estén viviendo en este momento, por lo que creo totalmente en esta causa. Desde el amor se consigue vivir una vida plena, ya no puede ser desde otro lugar.

Somos amor

Somos luz

 Os amo chicos, te amo vida, te amo Desam por permitir que esto suceda, por abrir las manos y soltar lo que en ellas hay, para que se llene de cosas nuevas.

Viendo el aura de los árboles con Hani , cuento de Desam. Ferrández

¡Bien! ¡Por fin  es sábado!

Hoy he quedado con Hani y me apetece un montón salir a caminar y “desemboirarme”, despejarme. Después de toda una semana encerrada en la ciudad tengo ganas de bosquecito, de pasear, de ver las flores y descansar.

Es la primera vez que quedo con Hani a una hora concreta y lo curioso es que no la puedo llamar por teléfono porque no tiene, ja ja es como una quedada aunque diferente, ya que con los amigos cuando llegas al punto de encuentro, mandas un WhatsApp para avisar de que ya has llegado.

Me pongo ropa cómoda, cojo la mochila y me dispongo a salir, no sé hoy a qué rinconcito me llevará, aunque tengo como mariposillas en la panza y ganas de descubrir un nuevo día junto a Hani, la verdad es que es una amiga peculiar, diría que ni siquiera es una amiga, ya que ¿Se puede tener una hada como amiga? No puede acompañarme a la capital, ¿Los humanos en la capital la verían? Eso se lo tengo que preguntar ja ja, ¿En realidad la pueden ver todos? Y si no es así, ¿Por qué me lo ha permitido a mi?, bueno dejo tranquila a mi mente y me pongo en camino.

Cruzo la ciudad deprisa, ya que tengo ganas de llegar al monte. Cada vez me encanta más estar en plena naturaleza, en contacto con el verde y hoy tengo una cosa importante que contarle a Hani he leído un libro que dice cosas que le van a maravillar.

Después de un rato de caminata llego a la zona donde hemos quedado, ¡Qué curioso! Hani no está, voy a llamarla, empiezo con la mente a mandarle mensajes “Hani, ya estoy en el punto de encuentro. Hani, ya he llegado”… le grito, aunque telepáticamente.

Enseguida se presenta Hani.

 

H: Buenos días, Desam.

D: Buenos días, preciosa amiguita. Tengo algo que contarte, le digo muy jovial, seguro que te encanta, he leído un libro en el que dice que en Japón está de moda hacer baños de bosque, dice que si paseas por debajo de los árboles en un bosquecito se armoniza nuestro cuerpo y además mejora el equilibrio, hasta de las hormonas de las personas, las relaja y es beneficioso para la salud. Lo están usando como terapia, teniendo muy buenos resultados.

H: Vaya estos japoneses son muy inteligentes… por eso yo estoy tan sana jajaja.

D: Seguramente, jaja, ¿Dónde me llevas hoy?

H: Pues te llevo a un lugar para meditar.

D: ¿Vamos a meditar en el bosque? Aplaudo de emoción.

H: Algo parecido. El otro día cuando te despediste, me dijiste que querías meditar y yo me quedé pensando a qué lugar te podía llevar para qué meditaras sin ninguna distracción.

D: ¿De qué tipo de distracción estás hablando?

H: Pues de silencio y quietud, además, sin que te esté enseñando nada.

D: Bueno, bueno, ¡Sorpréndeme!

H: Vamos, me dice la pequeña, quieres caminar o volamos.

D: Volemos, por favor, ya sabes que me rechifla.

Me cojo a Hani, ella empieza a batir sus alitas y me lleva consigo llegamos hasta un montículo donde aterrizamos.

H: Falta un trocito pero prefiero que caminemos este tramo.

Llegamos casi al borde de una pequeña montaña y de repente el bosque desaparece, para comenzar un gran acantilado, desde donde se ve la falda de la montaña de enfrente y su pequeña loma, a la derecha despunta la cima de otra montaña, vaya, que estamos rodeados de monte pero entre donde estamos y la otra montaña hay un enorme espacio.

Hani me mira el rostro.

H: ¿Qué te parece?.

D: ¡Gualaaaa! Esto es brutal. Observo todos estos árboles e imagino que está lleno de seres como tú, por ahí volando y haciendo su vida particular.

H: Así es preciosa, está lleno de vida. ¿Meditamos? Aunque primero me tendrás que enseñar como meditas tú.

D: Claro. Pues mira voy a elegir un sitio para sentarme y cruzo las piernas así.

H: Interesante postura para meditar. ¿Me puedes explicar porque esa posición?

D: Pues dicen que si mantenemos la columna recta junto a una postura de flor de loto o media flor de loto y se conecta mejor.

 H: ¿Qué continúa luego de ponerte en esa postura tan rara?

 D: Cierras los ojos, agradeces, haces unas respiraciones y empiezas a relajar tú activa mente.

H: ¿Más o menos así?

D: Lo haces muy bien, linda. Lo único que yo aquí, en este paraje tan hermoso, con las montañas que nos rodean y tanto árbol frondoso, no cerraría los ojos porque es tan, tan hermoso que no quiero perderme ni un instante, aunque en mi casa cuando medito sí que cierro los ojos.

Hani me imita y cierra los ojos, se ha puesto en la postura de media Flor de loto, está muy graciosa, me río, no puedo parar de reír… hasta que río a carcajadas…

H: Desam, que me vas a desconcentrar, así no puedo parar la mente, si no paras de reírte, me estas contagiando la risa ja ja…

D: Perdona pero es que estás muy graciosa.

H: Jooo, pues es verdad a mí tampoco me gusta estar con los ojos cerrados.

D: Ya… imagina que estuvieras en tu cuevita, allí seguramente cerrarías los ojitos, pero aquí es una pena.

H: Vale. ¿Des, tú ves las chispitas que hay en el cielo?

D: ¿Chispitas, a qué te refieres?

H: ¿Tú no ves puntitos de luz que se mueven y no paran de agitarse?

D: No, ¿Qué has desayunado, Hani? Jaja

H: Un sorbito de rocío ja ja. Desam, haz lo mismo que yo, mira hacia el cielo y quédate sin mirar a nada, aguanta la mirada en el mismo sitio.

D: Es verdad veo chispitas que no para de moverse, ¿Qué es eso?

H: Es la energía.

D: ¿Cómo? ¿Energía?

H: Claro, todos somos energía o todos estamos hechos de eso más o menos, solo que parece ser que tu no lo ves, si miras al cielo es más fácil de que lo veas.

D: ¿Tú ves en mí esas motitas brillantes?

H: Veo motitas, aunque las tuyas están más estáticas que éstas.

Sigo mirando al cielo y viendo como las pequeñas chispitas se mueven, vibran, saltan sobre un fondo azul celeste hermoso y despejado.

D: ¡Cómo molan! ¿En la ciudad también se verán?

H: No sé, puedes hacer la prueba cuando llegues, aquí en el cielo son muy visibles, en la arboleda es más difícil, allí lo que se ve es el brillo que tienen los árboles alrededor.

 D: ¿A qué brillo te refieres? ¿Al que hay en las hojas después de llover? ¿O el aura de los árboles?

H: ¿Qué es el Aura? Tenéis un idioma un poco raro los humanos.

D: Pues verás, es una capa transparente pegada a nuestra piel, que mide como un dedito, dicen que hay más capas y abarcan más espacio, sin embargo la que se ve mucho es la primera capa, le explico a Hani.

H: ¿Tú me ves mi aura?

D: No, yo no veo el aura. ¿Y tú? Seguro que si ves el aura de los árboles, veras la mía.

H: Sí, o algo similar, porque no sé si es el aura lo que veo.

La pequeña se sitúa a mi lado, con carita  amable

H:  Te voy a enseñar lo que yo veo en los árboles, dirige tu mirada a los pinos de enfrente y quédate mirándolos, sin intentar ver, como cuando buscabas a los duendecillos, pues un poco igual, primero mira a estos pinos, el fondo que tienes es la pinada, o sea, verde.

Hago caso de lo que dice la pequeña e intento ver el brillo o similar, después de varios intentos parpadeando y descansando empiezo a ver algo…

D: Hani parece que veo una pizca de… ¡Brillo! Mientras doy un salto de alegría.

H: Muy bien, Desam, descríbemelo.

Vuelvo a descansar la vista, para después de unos segundos volver a mirar hacia los árboles

D: Ahora ¡Sí!  Sí que veo como un reborde de dos dedos de ancho alrededor de los extremos del pino, es entre un gris azulado o un color que no podría definir muy bien…

H: Genial, Desam. Pues ahora haz lo mismo con los pinos aquellos que están a tu derecha, de fondo el cielo, mira a ver cómo lo ves.

Vuelvo a mirar de la misma manera que he visto el aura en los anteriores pinos, insisto hasta que por fin también lo veo.

D: Gualaaaa ¡Hani! Aquí tiene diferentes colores, contesto emocionada, es como si tuvieran un pequeño arco iris.  En la parte que de fondo está el cielo, se ve claramente.

H: Tiene diferente color porque lo ves con diferente fondo.

D: Pues eso será, ja ja, espera, espera que lo vuelvo a repetir.

Me pongo a jugar mirando de una pinada, hacia la otra, viendo la diversidad de la tonalidad de una y de la otra, es diferente totalmente porque como bien dice mi amiga tienen diferente fondo, como ya sé lo que busco me es más fácil verlo, cambio la dirección del punto de visión, la enfoco hacia otro lado hasta que otra vez vuelvo a ver el aura.

 Hani me mira con cara de felicidad, la miro de reojo

D: ¿qué te estás riendo?

H: De ver tu cara… estás feliz solo porque has visto el aura o como se llame, de los árboles  ¿Intentas ver mi aura?

D: Ja ja ja, esto ya me lo pones muy difícil, no creo que pueda.

H: Pruébalo.

Haciendo caso al desafío de la pequeña me pongo a mirar a Hani, hasta que veo cómo en su cabecita se aprecia como una pequeña coronita o una diadema, que es como si saliera de su cabeza, en el resto del cuerpo no puedo ver nada.

H: A lo mejor si practicas más veces también me puedes ver el aura de todo el cuerpo.

D: Bueno lo intentare.

H: Mira ahora a ver si aprecias el aura de aquella vereda.

Me pongo a ello aunque soy incapaz

D: Joooo no veo nada Hani, será porque está muy lejos

H: Podría ser.

D: Tengo hambre.

H: Buscamos un lugarcito para comer.

D: Sí por favor, que sea en un valle bonito y así luego podremos echar una siesta.

H: Hecho.

Comimos, dormimos, jugamos y después otra vez a la ciudad, cada vez me da más pereza volver al mismo lugar, cada vez me encuentro más a gusto aquí, con esta graciosa pequeñaja y en este entorno; empiezo a comprender un poco a los ermitaños que viven en una cueva, rodeados de naturaleza, sin ruidos, sin distracciones exteriores, disfrutando siempre que quieren del bosquecito y sus habitantes.

Quizá algún día, pueda encontrar una casita en medio del bosque y vivir allí en silencio y en contacto con el hermano árbol y todos los seres que lo rodean.

 Gracias, otra vez gracias bosque, gracias Hani, gracias vida.

La paz tras la… Experiencia compartida por Desam. Ferrández

Castellón, 14 de octubre de 2017

Redacción: Desam. Ferrández 

 

Hay días que no tienen desperdicio, y este ha sido uno de ellos, aunque realmente ya estoy en el día siguiente.

En el muro de mi Facebook aparece una canción que habla sobre la Guerra Civil Española, tiene una letra preciosa, con una estrofa poética que dice “sí mi sangre fuera tinta y mi corazón tintero, con la sangre de mis venas te escribiría te quiero”. 

La primera vez que la escuchado se me ha erizado todo el vello, aun así, no sé qué tiene que no puedo parar de oírla, seguramente mi ser quiere seguir escuchándola para decirme algo, por lo que hago caso a ese instinto, y me voy a meditar con esta canción de fondo, la escucho y empiezo a analizar lo que dice mi “cuerpo”.

Siento opresión en la espalda, con un dolor profundo qué cala hasta mi interior, desde mi abdomen aparecen las náuseas, el pie izquierdo no deja de picarme, todo el conjunto de síntomas resulta muy curioso.

Creo que he de hacer Ho´oponopono y que posiblemente estoy sintiendo algo que viví con anterioridad, la respiración también se ve afectada, empiezo a balancearme y hacer Ho´oponopono, lo siento, perdón… más no remiten los síntomas, empiezo a  rascarme el pie con insistencia, hasta que me doy cuenta que me lo estoy estrujando, siento que el Ho´oponopono se queda corto, por lo que invoco del mar de las infinitas posibilidades, que elijo experimentar en este momento, que sano todas y cada una de las veces qué herí o mate, en esta vida y en las anteriores a algún ser. Esta forma de pedir la aprendí de un video que vi de Neale Donald Walsch 

La energía aparece fuerte en mis manos, subiendo la temperatura hasta casi llegar a quemar, sigo balanceándome y escuchando machaconamente la misma canción, una y otra vez, una y otra vez, no puedo respirar, sé que todo esto me está diciendo algo, escucho mi cuerpo que habla a través del erizamiento de mi vello, habla a través del nudo en la boca del estómago, aquí hay algo más, libero y sano… me perdono de todas y cada una de las veces qué herí o mate a algún ser, dejo de estrujarme el pie, no sin antes haberme dado cuenta que ya me está doliendo la mano de tanto que presiono y de repente un “Clic”, el clic maravilloso de la comprensión.

Esto viene a liberarme del picor y de las náuseas, comprendo que en cada vida y en cada situación hice lo que tenía que hacer, me abrazo, esta vez sin necesidad de perdón, me abrazo y agradezco cada experiencia.

Dichas experiencias me han hecho como soy, me han ido puliendo y agradezco esta forma de sentir, aunque sea a través de la náusea, ya que para mí es el detonante que expresa que he de hacer algo.

Acabo con la meditación…preparo una infusión y me voy al ordenador, aunque sea la una de la madrugada no importa, vivo el presente, esto es ahora, no es preciso dormir, hago caso a lo que mi corazón me dicta, en este momento quiero escribir, ya dormiré en la otra vida.

Qué bonito poder ser libre y sentirme libre y decir un “NO” bien grande a la mente, la mente me dice “has de dormir“ por qué mañana bla bla…, pero mi cuerpo dice ¡NO!, vete a escribir, disfruta del ahora, hazte una infusión y saca lo que llevas dentro, es otra forma de liberar, es otra forma de agradecer a esta colega, que compartió una preciosa música que me ha llevado de la sanación, a la comprensión, desde el desagrado del dolor y las lágrimas, hasta el placer de la sonrisa, con un cuerpo y una mente en paz, a pesar de haber tenido un día sin paz, para continuar con una música que también me había arrebatado el sosiego. Estoy viva y gracias a estas emociones desde lo más interno de mi ser, salen estas palabras qué brotan desde el tintero precioso del corazón, desde ahí, solo desde ahí se puede vivir, para abrazarme y comprender que estoy viva y libre.

Reflexión, dos puntos:

Después de vivir estos sentidos enredándome con las lágrimas y la desazón, recuerdo que la semana pasada vi una película titulada “Hasta el último hombre”, que no pude acabar de ver, el tema de la peli, la guerra… y sentí tanto dolor, que lloré desconsoladamente con una pena intensa desde lo más profundo de mi ser, desde la profundidad de mis entrañas, me puse a llorar hipando como los niños sin poder parar.

Yo creo que todos hemos sido verdugos en otra vida, y que también hemos estado formando parte del otro bando, aunque ahora voy a hablar de mí.

Yo he sido verdugo y seguro que en la guerra civil he matado algún compañero, amigo que seguramente algún día me ayudó a levantarme y sin embargo, con el paso de  los años, cambian las ideologías, y entonces fui capaz de blandir un fusil y disparar a mi “amigo” que una guerra lo convirtió  en mi peor enemigo y le arrebato la vida sin pensarlo, a sangre fría.

Voy a ir más allá, como dice la física cuántica que todos somos uno, si todos somos UNO y yo soy mi amigo, sí yo he matado a mi amigo y soy él, yo me he matado a mí misma…

¡Esto es muy fuerte! ¡Yo me he asesinado! Llegado a este punto, no paro de dar gracias por poder sentir esto y poder solventarlo, me abrazo a mí y a todas mis células, resolviendo esta historia con este tema, con esta canción que hizo de conmutador hasta hacer que todas mis células temblaran y se estremecieran.

Gracias, gracias, gracias… abrazo mi cuerpo, abrazo cada célula y me lleno de luz para terminar con este episodio.

Gracias, gracias, gracias.

Mil gracias cuerpo, por las inefables sensaciones.

Mi calma, pensamiento compartido por Desam. Ferrández

Castellón, 5 de octubre de 2017

Redacción: Desam. Ferrández

 

Parece ser que vivimos en un mundo donde todo es cíclico, y digo esto porque  en este momento parece que se repiten las historias de antaño. Estamos en el siglo XXI y sin embargo hay prohibiciones, persecuciones, odio, drama… observando me recuerdan al tiempo de la Inquisición o de las guerras entre hermanos, sí, digo bien, entre hermanos, ya que al final los humanos somos”todos hermanos” y según nos han dicho hechos a imagen y semejanza “DE”.

Cíclicos porque hay un periodo de bonanza y luego una etapa de crisis, salimos de ella para vivir un tiempo de bonanza y luego otro de crisis, miramos atrás y se ven estos altibajos aunque a mí se me antoja más como una montaña rusa, similar a como yo vivo mis emociones, a veces arriba y otras veces abajo.

En mi círculo más próximo vivo un mini asedio por superioridad, miedo y poder.

Es como sí un reflejo diminuto se estuviera viviendo en casa, un reflejo político y social de España, ¡Como son las sincronicidades!

En el otro extremo total de este desvarío, los milagros siguen aconteciéndose, seres maravillosos siguen engendrándose, almas blancas y puras nacen en este preciso momento trayendo “el pan” y la alegría a cada hogar .Por otro lado la tecnología avanza y además nos hacen la vida más fácil, los hogares están llenos de aparatos y progresos ayudando a que nuestras tareas sean más rápidas y eficaces.

Los inventos no paran de germinar cual  milagros, en el programa del Hormiguero, dirigido por Pablo Motos, regalaron unas gafas maravillosas que permiten ver los colores de los objetos a las personitas daltónicas.

Poder ser testigo de la cara que pone un joven que nunca ha visto el color y en un instante, enfrente de él, observa todo el color maravilloso de frutas y flores, en un bodegón precioso… eso es algo que seguro su mente jamás habría imaginado, ya que no lo conocía y de repente, simplemente con unas gafas puede apreciar la maravilla de la naturaleza y podrá ver el color del arcoíris, otro milagro que podemos contemplar en cuanto  llueve.

Y sí, sí quiero ver los milagros, la emoción y las lágrimas de ese joven y sus compañeros, no tienen desperdicio, quiero sentir el amor y seguir creyendo en el ser humano.

Todo sucede el mismo día, España tiembla, los milagros se acontecen, mi calma se desmorona, seguramente en algún momento se me han contagiado las lágrimas  por el sufrimiento, quizás en algún momento mi alma llora, sin embargo al momento siguiente estoy pensando… yo, desde mi diminuto ser comparado con la grandiosidad del planeta, ¿Para qué narices he venido?, ¿Qué puedo hacer en este momento? y es tan, tan obvio para mí que ayer mismo, en una conversación con una compañera me contestaba yo a mí misma mientras le decía: no te puedes llevar su sufrimiento, es su sufrimiento no el tuyo, abraza, comprende y ama.

Esto lo recuerdo en  mi meditación del día y ha sido igual de obvio, es como “¡Desam! te lo dijiste ayer mismo, desde La Paz del corazón abraza, comprende y ama, sin dejarte arrastrar por la ira y el odio, aunque quieran sacudir tu calma”

Eso sí, quiero ir el sábado 7 de octubre, a las 12 am, a la puerta del Ayuntamiento vestida de blanco y con globos del mismo color para pedir por la paz, aunque primero he de llegar a mi paz.

Lo que también quiero hacer es pasear por las calles de la capital, imaginándome un instrumento maravilloso qué va dispersando y repartiendo amor, emitiendo notas de ternura y sonrisas, como si fuesen transparentes y perfectas pompas de amor.

Cada parte quiere tener la verdad, su verdad… ¿Quién es el verdadero dueño de la verdad? A veces nos metemos en discusiones creyendo que tenemos la verdad absoluta y está muy lejos de la realidad, porque cada uno tenemos la nuestra propia, si en ese momento yo entro en esa discusión, pierdo la calma, dejo que golpeen mi paz y me enredo en sus líos, ni gano nada, ni soy mejor, por lo que soy cautelosa y mido mis palabras, a veces un silencio es valioso, e incluso un oído ecuánime es más acertado que mil razonamientos.

Paso la jornada sin necesidad de convencer a nadie de mi punto de vista ya que quizá solo sea mi realidad actual, quizás mañana reaccione de otra manera, aunque hoy escucho y no participo de ninguna provocación.

 

 

ÁRBOLES, Energías Sanadoras de Camila Rowlands, reseña de libro

Reseña realizada por Desam. Ferrández

Castellón, 19 de septiembre de 2017

  • Título: Árboles, energías sanadoras
  • Autor: Camila Rowlands
  • Nº de páginas: 119
  • Editorial SIRIO
  • ISBN: 978-84-16579-96-9
  • Año de publicación; 2017

 

 

 

 

Antes que nada dar las gracias a Camila Rowlands por este precioso libro y por las excelentes fotografías, algunas me han dejado sin aliento como por ejemplo: el gigante de la página 40, o el de la página 84, la foto de la página 72 no tiene desperdicio, ya que dan ganas de alargar el brazo y tocar el tronco, de la especie que se encuentra a la izquierda, en la foto de la página 94 me ha hecho mucha gracia encontrarme con una ardilla de  ojillos espabilados mirando curiosa al lector.

Se nota que la fotografía ha estado muy,  muy cuidada y ha conseguido expresar la magnitud de estos colosos, viviendo en bosques donde la delicadeza se hace patente con la diversidad de especies y florecillas.

La autora me ha llevado desde los tiempos primitivos, explicando cómo los primeros pueblos erigieron su cultura, rodeada al sustento y las medicinas que estos árboles le ofrecían, hasta el momento actual hablando con naturalidad de cómo estamos desconectados y rodeados de pantallas, tanto enfrente nuestra, como en nuestro propio bolsillo.

Nombra filósofos griegos, textos bíblicos, renacimiento, romanticismo y deidades de forma tan breve, que te quedas con ganas de más.

Su paseo por la mitología me hace la boca agua.

Solo con leer el título de algún capitulo ya es suficiente para que me aferre con más interés al libro “Tótems” árboles sagrados, arboles simbólicos. Cuenta el vínculo con su propio árbol sagrado de celtas y diferentes tribus.

También relata la relación de deidades como Vishnu, Krishna, y  Shiva con ciertos árboles como el árbol Bael o el árbol Peepal entre otros y, claro está aquí, ya no me puedo contener y me pongo a indagar y ver fotos de estos magníficos árboles.

Nos narra sobre el árbol de la “vida” en diferentes culturas, también el árbol del “conocimiento” o el árbol de la charla; este me ha encantado, porque es donde los ancianos de algunas tribus africanas, celebran sus reuniones, para tomar las más importantes decisiones sobre los asuntos del poblado, y por último el árbol “cósmico” vinculado con los Mayas.

Dentro del espacio las tradiciones relacionadas con los árboles,  el más desconocido para mí ha sido el árbol de los novios. Esto se hace en India, el novio y la novia plantan 2 árboles sagrados, uno junto al otro y los protegen con una cerca, para que puedan crecer unidos y florecer, muuuuy romántico.

Los maestros del Tao, sabían que además de transformar el dióxido de carbono en oxígeno, los árboles tienen la generosa capacidad de absorber las vibraciones negativas y transmutarlas en energías sanas, actualmente hay muchos estudios que lo demuestran, los biólogos ya se han encargado de investigar la vibración de los árboles y de cómo afectan y sanan a los humanos.

Para culminar el libro nos dirige en unos ejercicios meditativos fantásticos, en los cuales nos pone a trabajar todos los sentidos e incluso más allá, elegir ese “ser” verde que nos llama.

Camila hace mención de un pensamiento del Dr. Edward Bach

Descubridor y creador de los remedios de las flores de Bach:

A través de su alta vibración determinadas flores, arbustos y árboles silvestres, tienen el poder de aumentar nuestras vibraciones humanas y dejar expeditos nuestros canales a los mensajes de nuestro yo espiritual… no curan atacando directamente la enfermedad, sino invadiendo nuestro cuerpo con las bellas vibraciones de nuestro Yo Superior, ante cuya presencia la enfermedad se derrite como la nieve al sol. No hay verdadera curación sin un cambio de orientación de la vida, sin paz en el alma y la sensación interior de felicidad.

Acabo contándoos un secreto, yo también abrazo y hablo con los árboles igual que Camila y sé de qué habla, hay un árbol precioso en un paseo que más de una vez me ha hablado mientras lo estaba abrazando, es una experiencia que hay que sentirla.

Os invito a hacer los ejercicios sensoriales que Camila explica y disfrutar del bosque, dejándoos las pantallas y los quehaceres en la mochila, estando presentes en el momento de abrazar un árbol, de sentirlo, de comunicarnos visualmente y con el resto de los sentidos.

Gracias y mil gracias Camila Rowlands, decir que me has dejado con la miel en la boca y que tengo ganas de más.

Si queréis. podéis comprar el libro entrando aquí, El jardín del libro

 

 

 

 

Labores contradictorias por Desam. Ferrández

Castellón, 12 de septiembre de 2017

 Escrito por Desam. Ferrández

 

Llevo tiempo cuidando unos rosales y este año he decidido no sulfatarlos, para beneficio de todos, “o eso creo” sin embargo no está sucediendo como yo tenía planeado ya que se encuentran invadidos por orugas.

Desde mi punto de vista, supongo que a los rosales no les gusta ser rociados con un producto químico y esta ha sido la razón por lo cual esta vez he decidido no sulfatar, por supuesto con mi mejor intención, ya que cuando uno hace una cosa siempre cree que hace lo mejor que  puede hacer, en beneficio de él mismo y de los que le rodean.

Pues me encuentro viviendo una incoherencia y realmente mi alma no se encuentra cómoda.

Cuido del rosal liberándolo de los insectos, para ello le  arranco las hojitas que tienen orugas, pensando que él no puede combatir el ataque, ni huir, ya que es el más débil y por tanto el que necesita ayuda; por contra las orugas sí se pueden mudar a otro lugar.

Para mí esto es una incongruencia ya que para liberar a uno, mato al otro, sintiéndome como la gigante cuidadora de rosales, que va devastando la vida de las orugas, aplicando inexorablemente la ley del más fuerte, en este caso “YO, soy la más fuerte”.

En esta etapa que vivo de veganismo, no quiero que ningún animal sea criado o sacrificado para mi propio beneficio y ahora resulta que soy yo la ejecutora y además con mis propias manos, pues esto me genera un desasosiego mental y moral.

Le pido al universo que me saque de esta tarea porque cada vez me resulta más estresante y desagradable, siento que lo estoy haciendo fatal, esto me lleva a sentirme cada vez peor, porque creo que ni siquiera es justo para nadie, ¡No quiero vivir esta injusticia!, Quiero vivir sin este tipo de sentencias y pido al universo que ponga a dichas plantas en otras manos para realizar esta tarea.

Después de pasar un mes así, debatiéndome en mis propios pensamientos… me entero de un producto inocuo.

La solución es esparcir cenizas sobre los rosales, la planta no sufre y la oruga tampoco; el insecto ya no va a rosal, supongo que no le gustara el olor de las cenizas. Último intento de apaciguar está culpa que tengo sobre mí cada vez que me encuentro en esta tesitura.

Espero estar haciendo lo correcto esta vez, sin embargo ha sido un buen aprendizaje, sentir esas emociones me hacen aprender, buscando alternativas en beneficio de todas las partes, con la mayor ecuanimidad posible.

Hacer Ho´oponopono es lo único que se me ocurre.

Perdón rosal / Perdón orugas / Perdón yo

Lo siento rosal / Lo siento orugas / Lo siento yo

Te amo rosal / Te amo orugas / Te amo yo

Gracias rosal / Gracias orugas / Gracias yo

Derramo lágrimas, responsabilizándome de mis actos y perdonándome para mejorar mi acción.

Gracias universo porque aunque sigo con la misma tarea me traes las herramientas adecuadas, espero de todo corazón hacerlo bien en esta ocasión.

Os amo

Hablando con un duende. Cuento por Desam. Ferrández

Cuento escrito por Desam. Ferrández de la serie Hani, puedes leer los primeros capítulos aquí

Capítulo 1Capítulo 2Capítulo 3

Despierto con el amanecer, desperezándome con los primeros rayos del alba, sonrío viendo como asoma el sol a lo lejos y un pensamiento actúa como un interruptor dando paso a los recuerdos, mi cara se ilumina al rememorar la experiencia con Naye. Estoy despejada y con ganas de moverme, miro el reloj son las 6:30, la hora perfecta para meditar así es que decido meditar en movimiento.

Me calzo las zapas y preparo la mochila pequeña con agua, fruta y unas almendras.

¡Preparada! Mi cuerpo se pone en marcha sin ningún esfuerzo, me encamino hacia el bosque dejando la ciudad con la luz del alba tocando las ventanas, despertando a sus habitantes, alguno se da la vuelta y se hace el remolón, sin embargo otros como yo ya andamos por el asfalto, personitas madrugadoras sumidas en sus pensamientos o en sus auriculares.

Me alejo de los edificios observando como hay ventanas que parecen ojitos que me miran, esto me hace gracia y sonrío, sin ver al barrendero que al ver mi sonrisa me desea un buen día, jaja lo miro y le doy las gracias, le deseo lo mismo, entonces en su faz se dibuja una enorme sonrisa, iluminando su rostro que hasta entonces era un poco tosco.

Esto me recuerda el vídeo de la cadena de favores y de la cantidad de veces que he ido a trabajar regalando sonrisas a los desconocidos.

Cruzo el río que separa los dos ambientes para adentrarme en el bosque, voy en silencio… me acuerdo perfectamente del lugar de los rododendros y hacía allí dirijo mis pasos

Pienso… dónde estará Hani ¿Estará lejos de aquí? Luego iré a buscarla utilizando la telepatía para no perturbar con mis gritos a ningún ser, ya que todavía me acuerdo de la regañina.

Llego al lugar ¡Ualaaa! ¡Que hermoso! Qué aroma tan rico, es más intenso de lo que recordaba.

El sol todavía no está alto y sobre las hojas descansan lánguidamente gotitas del rocío de la noche pasada, en estas se aprecian preciosos arco iris, algunas resbalan perezosamente acabando en la tierra que las absorbe ávidamente.

Miro la escena todo lo más cerca que puedo, acercándome con cautela para no tocar ninguna ramita y así ver esta maravillosa obra, me encanta ver como se dejan caer las gotitas sin prisa, algunas  mantienen el arco iris hasta el último momento, parece que este estuviera tatuado en ellas.

Después de un rato absorta en la contemplación de la vida misma, paso a buscar a Naye o a sus similares, cierro mis ojitos dejando nada más que una ranura fina de visión, desenfocando la vista todo lo que puedo, ¡Joooo! no consigo ver ninguna muestra de vida, cambio el rumbo de la vista y tampoco, me estoy decepcionando, acaso no estén ahí, a lo mejor siguen dormitando llegando más tarde al puesto de trabajo al cual se dedican, voy rastreando con la mirada el lugar y aun así no consigo ver, a lo mejor necesito la ayuda de Hani, decido ir en busca de ella cuando… siento un leve roce en mi nariz, veo una diminuta chispita será Naye…

Observo y sonrío a la pequeña posibilidad, le preguntó por telepatía si es Naye y que si es ella, que se desplace de arriba abajo, así lo hace ante mi sorpresa y felicidad.

¡Hola! Buenos días preciosa, qué feliz me siento de que hayas venido a saludarme.

D: ¿Te he molestado?  Si es que no te desplazas hacia la derecha por favor, le digo mientras señalo con mi mano para indicarle hacia donde tiene que ir para contestarme.

N: Naye se desplaza hacia la derecha.

D: ¿Entiendes mi idioma?

N: Asiente desplazándose hacia arriba

D: ¡Qué fuerte! Exclamo mientras me río.

Ella se agita supongo que eso será que también se ríe.

La pequeña chispa empezó a desplazarse y yo le digo adiós pero, regresa a mi nariz y se queda estática y luego vuelve a desplazarse, no sé si esta jugando.

En eso aparece Hani sigilosamente, sin hacer ningún ruido ya que no soy capaz de oír el batir de sus alitas, me da un besito y se queda flotando al lado de Naye.

H: Desam, Naye quiere que la sigas.

D: Era eso lo que quería decirme ja ja por eso se alejaba y volvía.

H: Si, es para que la sigas.

D: Voy

Las dos seguimos a Naye que nos lleva hasta una especie de montículo, se detiene flotando en medio de la nada, desde este lugar se aprecia mejor los abundantes pompones de flores.

Naye dice que mires hacia el horizonte por encima de las flores, desenfocando la vista como lo hacías antes, me dice Hani.

Le hago caso inmediatamente ¡Gualaaaa! Cuántas motitas brillantes alrededor de las flores.

Es la hora de acicalar las flores por eso están tan atareadas, me explica la pequeña hadita.

Mil gracias, Naye, qué preciosidad, me faltan palabras para describir la escena, me estoy emocionando hasta tal punto que saltan un par de lagrimitas de mis ojitos, ¡Guauuuu, qué afortunada soy!

Chicas muchas gracias por todo lo que me enseñáis.

Naye se acerca a mi nariz se posa en ella a modo de besito y se va. Hani me explica que se tiene que ir ya tiene cosas que hacer, jajaja.

H: Vaya Desam parece que te estás enamorando de este lugar.

D: Sí, linda, es que está muy bonito y luego la suerte que tengo de que vosotras os comuniquéis conmigo, es tan, tan maravilloso que no puedo evitar emocionarme de felicidad, la palabra feliz sería poco, para explicar cómo me siento.

H: Jajá ¿Quieres conocer más colegas de Naye?

D: Por supuesto que quiero, ¿Es que acaso podemos?

H: Claro. Te cuento… cada planta tiene su duende particular y especializado en su cuidado.

D: ¡Alaaa! No lo habría sospechado nunca.

H: Ven, sígueme, mejor cógeme para poder volar, por que como está en otra montaña iremos más deprisa si nos echamos un vuelo ja ja.

D: Vale, ya sabes que nunca me niego al maravilloso plan de revolotear.

Vamos sobrevolando el bosque hasta llegar a la parte opuesta, damos con una ladera llena de flores de 1000 colores diferentes, bajamos al suelo y caminando Hani va enseñándome las diferentes plantas, me hace un recorrido turístico del lugar hasta que dice… bien ya conoces el lugar ahora vamos a saludar a sus cuidadores.

D: ¿Ellos nos ven?

H: Claro, sobre todo a ti ya que no pasas desapercibida por tu tamaño.

Jopee a pesar de mi metro y medio me siento gigante al lado de estos seres diminutos.

Mira aquí, Desam, dice Hani mientras levanta unas hojitas de una lavanda, estos duendes  son un poco más menudos que Naye, ves su flor… pues sus cuidadores son parecidos, esbeltos con piernas largas, ojos morados y largas melenas.

Susurrando digo: no veo nada, qué lástima, buenos días pequeños, aunque no os veo quiero daros las gracias por vuestra tarea, tenéis unas flores preciosas.

Vente, vamos a las gerberas silvestres, dice la pequeña mientras tira de mi brazo, estas son las margaritas más grandes de toda la zona y sus cuidadores también son los más grandes, llegamos  a la zona indicada, está llena de flores de colores vivos, rojo intenso, amarillo chillón, las hojas sin embargo son bastante mate, será para no quitar relevancia a las soberbias flores.

Ven aquí Desam, arrodíllate y mira hacia allí justo debajo de los pétalos…

D: ¿Esto que vuelan son sus cuidadores? Pregunto señalando a una especie de libélula.

H: Sí, así es.

D: Estos los veo sin ninguna dificultad, lo que nunca hubiera imaginado es que estos insectos cuidarán a las flores.

H: Es que no son insectos Des, sólo que tú los reconoces como tal, porque es lo que conoces.

D: Puede ser.

Hani pone la palma de la mano hacia arriba y le pide a un duendecillo que suba a ella, que me va a presentar, el ser accede y reposa sobre la manita de mi amiga.

H: Desam te presento a Stágoros.

D: ¿Hola qué tal?

Observo la carita graciosa de Stágoros tiene unos ojos muy grandes comparados con el tamaño de su carita, la nariz apenas se le ve, parece que solo tenga dos agujeritos, las mejillas prominentes tanto que incitan a pellizcarlas, cosa que no hago, la boquita también es pequeña aunque muy bien perfilada.

Stágoros mueve su boquita, parece que esté hablando aunque yo no percibo ningún sonido, Hani me explica que mis oídos no captan los hercios con los que habla Stágoros, sin embargo dice que está bien, que ahora que el sol todavía no calienta en exceso es el mejor momento para deleitarnos con la fragancia de las preciosas flores, moviéndonos con delicadeza nos acercamos a las flores para olerlas y ciertamente arrojan un olor con matices desconocidos para mí.

¡Stágoros qué maravilla de flores! Que aroma tan peculiar y agradable desprenden.

Stágoros viene volando y se arrima todo lo que pueda a mi nariz, ¡Alaaa! Stágoros ¡Hueles igual que la flor!

El duendecillo se ríe a carcajadas al ver mi cara de sorpresa.

Hani me explica que la verdad es al revés, la flor huele igual que Stágoros y sus colegas.

Miro toda la extensión de flores y me fijo en la labor de los cuidadores, lo que a primera vista parece un vuelo alrededor de la flor, yo lo reconozco como si la quisiera polinizar, la verdad es que si  te fijas bien, es como si estuvieran sacando brillo pétalo por pétalo, maravillada me quedo mirando con la boca abierta hasta que Hani y viene a sacarme del éxtasis.

Desam, Stágoros se va, se despide diciéndote que cuando quieras volver él siempre está por aquí.

Gracias le digo, besitos, Stágoros y seguro que me vuelves a ver.

H: Desam tenías que verte la cara que tienes, ja jajá.

D: Es que estoy muy feliz, ¡Es todo tan chulo! además desde que te conocí estoy aprendiendo muchísimo, hay tantas cosas que no sé, que desconozco y que además ni siquiera sé que existen.

Poder comunicarme con seres tan maravillosos por su apariencia, como mágicos por sus labores, es que me inflo solo de pensarlo, la satisfacción de poder veros y hablaros, tu  misma que eres un hada preciosa, que te has hecho amiga mía y hasta parloteamos por telepatía, todo esto son cosas irreales en mi mundo, solo dignas de una mente creativa con una imaginación sin límite, sin embargo cuando vengo aquí parece que la ficción sea vivir en la ciudad, sin conocer la diversidad de lo que nos rodea.

D: ¿Cómo podemos envejecer sin el saber de todo esto?

H: Simplemente es desconocimiento.

D: Seguro que no soy la única que ve a estas criaturas, ¿Por qué no lo enseñan en el colegio? Porque no nos educan para estar conocedoras de que hay mucha más vida, nos podían enseñar desde el respeto a todos los habitantes aunque no los veamos.

H: Seguramente llegará ese momento, aunque no sabría decir, ya que tú ves a unos y a otros no consigues verlos, ni aun diciéndote donde se encuentran, a lo mejor estás aquí por algo.

D: Seguro, para mí es un regalo excepcional.

H: ¿Jugamos?

D: Ja ja, vale, al final siempre acabamos jugando, aunque en un ratín quiero irme a casa para meditar todo lo que he visto, e ir asimilando.

H: ¿Qué tienes que meditar?  Lo que has visto es lo que hay.

D: También tienes razón, ¡A jugar!

H: Otro día te enseñaré los cuidadores de las flores de los árboles, te van a encantar.

D: Estoy segura de ello. ¿Dónde vamos a jugar?

H: Cerca de donde te encontré.

D: ¿Me llevas?

H: Claro no querrás ir caminando, ¡Cógete!

Después de jugar hasta estar exhausta, me despido de mi amiga peculiar.

¡Gracias! Muchas gracias pequeña Hani, te quiero, te quiero mucho, hasta otro día.

Me da un besito, despidiéndome con brillo en sus ojitos y una sonrisa tan grande como su carita, “hasta pronto gran amiga”.

Tomo el camino hacia la ciudad pensando Hani ha dicho “gran amiga”, ¿Lo habrá dicho refiriéndose al tamaño, o que soy una gran amiga? Jajá no importa…

Gracias hermano bosque, gracias lindas criaturas, gracias vida.