Hablando con un duende. Cuento por Desam. Ferrández

Cuento escrito por Desam. Ferrández de la serie Hani, puedes leer los primeros capítulos aquí

Capítulo 1Capítulo 2Capítulo 3

Despierto con el amanecer, desperezándome con los primeros rayos del alba, sonrío viendo como asoma el sol a lo lejos y un pensamiento actúa como un interruptor dando paso a los recuerdos, mi cara se ilumina al rememorar la experiencia con Naye. Estoy despejada y con ganas de moverme, miro el reloj son las 6:30, la hora perfecta para meditar así es que decido meditar en movimiento.

Me calzo las zapas y preparo la mochila pequeña con agua, fruta y unas almendras.

¡Preparada! Mi cuerpo se pone en marcha sin ningún esfuerzo, me encamino hacia el bosque dejando la ciudad con la luz del alba tocando las ventanas, despertando a sus habitantes, alguno se da la vuelta y se hace el remolón, sin embargo otros como yo ya andamos por el asfalto, personitas madrugadoras sumidas en sus pensamientos o en sus auriculares.

Me alejo de los edificios observando como hay ventanas que parecen ojitos que me miran, esto me hace gracia y sonrío, sin ver al barrendero que al ver mi sonrisa me desea un buen día, jaja lo miro y le doy las gracias, le deseo lo mismo, entonces en su faz se dibuja una enorme sonrisa, iluminando su rostro que hasta entonces era un poco tosco.

Esto me recuerda el vídeo de la cadena de favores y de la cantidad de veces que he ido a trabajar regalando sonrisas a los desconocidos.

Cruzo el río que separa los dos ambientes para adentrarme en el bosque, voy en silencio… me acuerdo perfectamente del lugar de los rododendros y hacía allí dirijo mis pasos

Pienso… dónde estará Hani ¿Estará lejos de aquí? Luego iré a buscarla utilizando la telepatía para no perturbar con mis gritos a ningún ser, ya que todavía me acuerdo de la regañina.

Llego al lugar ¡Ualaaa! ¡Que hermoso! Qué aroma tan rico, es más intenso de lo que recordaba.

El sol todavía no está alto y sobre las hojas descansan lánguidamente gotitas del rocío de la noche pasada, en estas se aprecian preciosos arco iris, algunas resbalan perezosamente acabando en la tierra que las absorbe ávidamente.

Miro la escena todo lo más cerca que puedo, acercándome con cautela para no tocar ninguna ramita y así ver esta maravillosa obra, me encanta ver como se dejan caer las gotitas sin prisa, algunas  mantienen el arco iris hasta el último momento, parece que este estuviera tatuado en ellas.

Después de un rato absorta en la contemplación de la vida misma, paso a buscar a Naye o a sus similares, cierro mis ojitos dejando nada más que una ranura fina de visión, desenfocando la vista todo lo que puedo, ¡Joooo! no consigo ver ninguna muestra de vida, cambio el rumbo de la vista y tampoco, me estoy decepcionando, acaso no estén ahí, a lo mejor siguen dormitando llegando más tarde al puesto de trabajo al cual se dedican, voy rastreando con la mirada el lugar y aun así no consigo ver, a lo mejor necesito la ayuda de Hani, decido ir en busca de ella cuando… siento un leve roce en mi nariz, veo una diminuta chispita será Naye…

Observo y sonrío a la pequeña posibilidad, le preguntó por telepatía si es Naye y que si es ella, que se desplace de arriba abajo, así lo hace ante mi sorpresa y felicidad.

¡Hola! Buenos días preciosa, qué feliz me siento de que hayas venido a saludarme.

D: ¿Te he molestado?  Si es que no te desplazas hacia la derecha por favor, le digo mientras señalo con mi mano para indicarle hacia donde tiene que ir para contestarme.

N: Naye se desplaza hacia la derecha.

D: ¿Entiendes mi idioma?

N: Asiente desplazándose hacia arriba

D: ¡Qué fuerte! Exclamo mientras me río.

Ella se agita supongo que eso será que también se ríe.

La pequeña chispa empezó a desplazarse y yo le digo adiós pero, regresa a mi nariz y se queda estática y luego vuelve a desplazarse, no sé si esta jugando.

En eso aparece Hani sigilosamente, sin hacer ningún ruido ya que no soy capaz de oír el batir de sus alitas, me da un besito y se queda flotando al lado de Naye.

H: Desam, Naye quiere que la sigas.

D: Era eso lo que quería decirme ja ja por eso se alejaba y volvía.

H: Si, es para que la sigas.

D: Voy

Las dos seguimos a Naye que nos lleva hasta una especie de montículo, se detiene flotando en medio de la nada, desde este lugar se aprecia mejor los abundantes pompones de flores.

Naye dice que mires hacia el horizonte por encima de las flores, desenfocando la vista como lo hacías antes, me dice Hani.

Le hago caso inmediatamente ¡Gualaaaa! Cuántas motitas brillantes alrededor de las flores.

Es la hora de acicalar las flores por eso están tan atareadas, me explica la pequeña hadita.

Mil gracias, Naye, qué preciosidad, me faltan palabras para describir la escena, me estoy emocionando hasta tal punto que saltan un par de lagrimitas de mis ojitos, ¡Guauuuu, qué afortunada soy!

Chicas muchas gracias por todo lo que me enseñáis.

Naye se acerca a mi nariz se posa en ella a modo de besito y se va. Hani me explica que se tiene que ir ya tiene cosas que hacer, jajaja.

H: Vaya Desam parece que te estás enamorando de este lugar.

D: Sí, linda, es que está muy bonito y luego la suerte que tengo de que vosotras os comuniquéis conmigo, es tan, tan maravilloso que no puedo evitar emocionarme de felicidad, la palabra feliz sería poco, para explicar cómo me siento.

H: Jajá ¿Quieres conocer más colegas de Naye?

D: Por supuesto que quiero, ¿Es que acaso podemos?

H: Claro. Te cuento… cada planta tiene su duende particular y especializado en su cuidado.

D: ¡Alaaa! No lo habría sospechado nunca.

H: Ven, sígueme, mejor cógeme para poder volar, por que como está en otra montaña iremos más deprisa si nos echamos un vuelo ja ja.

D: Vale, ya sabes que nunca me niego al maravilloso plan de revolotear.

Vamos sobrevolando el bosque hasta llegar a la parte opuesta, damos con una ladera llena de flores de 1000 colores diferentes, bajamos al suelo y caminando Hani va enseñándome las diferentes plantas, me hace un recorrido turístico del lugar hasta que dice… bien ya conoces el lugar ahora vamos a saludar a sus cuidadores.

D: ¿Ellos nos ven?

H: Claro, sobre todo a ti ya que no pasas desapercibida por tu tamaño.

Jopee a pesar de mi metro y medio me siento gigante al lado de estos seres diminutos.

Mira aquí, Desam, dice Hani mientras levanta unas hojitas de una lavanda, estos duendes  son un poco más menudos que Naye, ves su flor… pues sus cuidadores son parecidos, esbeltos con piernas largas, ojos morados y largas melenas.

Susurrando digo: no veo nada, qué lástima, buenos días pequeños, aunque no os veo quiero daros las gracias por vuestra tarea, tenéis unas flores preciosas.

Vente, vamos a las gerberas silvestres, dice la pequeña mientras tira de mi brazo, estas son las margaritas más grandes de toda la zona y sus cuidadores también son los más grandes, llegamos  a la zona indicada, está llena de flores de colores vivos, rojo intenso, amarillo chillón, las hojas sin embargo son bastante mate, será para no quitar relevancia a las soberbias flores.

Ven aquí Desam, arrodíllate y mira hacia allí justo debajo de los pétalos…

D: ¿Esto que vuelan son sus cuidadores? Pregunto señalando a una especie de libélula.

H: Sí, así es.

D: Estos los veo sin ninguna dificultad, lo que nunca hubiera imaginado es que estos insectos cuidarán a las flores.

H: Es que no son insectos Des, sólo que tú los reconoces como tal, porque es lo que conoces.

D: Puede ser.

Hani pone la palma de la mano hacia arriba y le pide a un duendecillo que suba a ella, que me va a presentar, el ser accede y reposa sobre la manita de mi amiga.

H: Desam te presento a Stágoros.

D: ¿Hola qué tal?

Observo la carita graciosa de Stágoros tiene unos ojos muy grandes comparados con el tamaño de su carita, la nariz apenas se le ve, parece que solo tenga dos agujeritos, las mejillas prominentes tanto que incitan a pellizcarlas, cosa que no hago, la boquita también es pequeña aunque muy bien perfilada.

Stágoros mueve su boquita, parece que esté hablando aunque yo no percibo ningún sonido, Hani me explica que mis oídos no captan los hercios con los que habla Stágoros, sin embargo dice que está bien, que ahora que el sol todavía no calienta en exceso es el mejor momento para deleitarnos con la fragancia de las preciosas flores, moviéndonos con delicadeza nos acercamos a las flores para olerlas y ciertamente arrojan un olor con matices desconocidos para mí.

¡Stágoros qué maravilla de flores! Que aroma tan peculiar y agradable desprenden.

Stágoros viene volando y se arrima todo lo que pueda a mi nariz, ¡Alaaa! Stágoros ¡Hueles igual que la flor!

El duendecillo se ríe a carcajadas al ver mi cara de sorpresa.

Hani me explica que la verdad es al revés, la flor huele igual que Stágoros y sus colegas.

Miro toda la extensión de flores y me fijo en la labor de los cuidadores, lo que a primera vista parece un vuelo alrededor de la flor, yo lo reconozco como si la quisiera polinizar, la verdad es que si  te fijas bien, es como si estuvieran sacando brillo pétalo por pétalo, maravillada me quedo mirando con la boca abierta hasta que Hani y viene a sacarme del éxtasis.

Desam, Stágoros se va, se despide diciéndote que cuando quieras volver él siempre está por aquí.

Gracias le digo, besitos, Stágoros y seguro que me vuelves a ver.

H: Desam tenías que verte la cara que tienes, ja jajá.

D: Es que estoy muy feliz, ¡Es todo tan chulo! además desde que te conocí estoy aprendiendo muchísimo, hay tantas cosas que no sé, que desconozco y que además ni siquiera sé que existen.

Poder comunicarme con seres tan maravillosos por su apariencia, como mágicos por sus labores, es que me inflo solo de pensarlo, la satisfacción de poder veros y hablaros, tu  misma que eres un hada preciosa, que te has hecho amiga mía y hasta parloteamos por telepatía, todo esto son cosas irreales en mi mundo, solo dignas de una mente creativa con una imaginación sin límite, sin embargo cuando vengo aquí parece que la ficción sea vivir en la ciudad, sin conocer la diversidad de lo que nos rodea.

D: ¿Cómo podemos envejecer sin el saber de todo esto?

H: Simplemente es desconocimiento.

D: Seguro que no soy la única que ve a estas criaturas, ¿Por qué no lo enseñan en el colegio? Porque no nos educan para estar conocedoras de que hay mucha más vida, nos podían enseñar desde el respeto a todos los habitantes aunque no los veamos.

H: Seguramente llegará ese momento, aunque no sabría decir, ya que tú ves a unos y a otros no consigues verlos, ni aun diciéndote donde se encuentran, a lo mejor estás aquí por algo.

D: Seguro, para mí es un regalo excepcional.

H: ¿Jugamos?

D: Ja ja, vale, al final siempre acabamos jugando, aunque en un ratín quiero irme a casa para meditar todo lo que he visto, e ir asimilando.

H: ¿Qué tienes que meditar?  Lo que has visto es lo que hay.

D: También tienes razón, ¡A jugar!

H: Otro día te enseñaré los cuidadores de las flores de los árboles, te van a encantar.

D: Estoy segura de ello. ¿Dónde vamos a jugar?

H: Cerca de donde te encontré.

D: ¿Me llevas?

H: Claro no querrás ir caminando, ¡Cógete!

Después de jugar hasta estar exhausta, me despido de mi amiga peculiar.

¡Gracias! Muchas gracias pequeña Hani, te quiero, te quiero mucho, hasta otro día.

Me da un besito, despidiéndome con brillo en sus ojitos y una sonrisa tan grande como su carita, “hasta pronto gran amiga”.

Tomo el camino hacia la ciudad pensando Hani ha dicho “gran amiga”, ¿Lo habrá dicho refiriéndose al tamaño, o que soy una gran amiga? Jajá no importa…

Gracias hermano bosque, gracias lindas criaturas, gracias vida.

Descubriendo a Naye, un cuento de Desam Ferrández

Hoy es un día precioso, ha amanecido con esa luz que invita a salir del hogar y pasear por el campo, con el sol besándote en las mejillas y la suave brisa acariciando la piel.

Esta energía me incita a moverme, me dejo arrastrar y decido ir a meditar, elijo ese lugar del bosque donde me siento en silencio a observar mis pensamientos, con la magia de la vida en movimiento a mí alrededor, viendo aves, insectos y demás bichitos corretear y jugar en su idílico hábitat.

Enredada en mis pensamientos me paso del lugar de meditar sin darme ni cuenta y me adentro donde contacto con Hani, al darme cuenta dónde estoy yo sola me río, seguramente tenía ganas de ver a Hani, mi amiga peculiar, por lo que empiezo a gritar su nombre hasta que oigo en mi oreja “chssss, ¿Pero qué te pasa, por qué gritas así? ¡Estás asustando al personal con tanto ruido!” Me dice Hani con cara de disgusto e interrogación a la vez.

Lo siento… le digo.

H- Desam ¿Te acuerdas que utilizamos la telepatía?

D- Sí

 H- Pues, por favor, la próxima vez utilízala.

 D- Vale, aunque yo no veo a nadie por aquí al que pueda haber molestado.

H- Porque tú no eres capaz de ver a todos los seres que viven aquí, sin embargo te aseguro hay mucha vida a nuestro lado, quizás seres invisibles para ti, aunque bien visibles para el resto, jaja.

D- ¿Quieres decir que hay seres que yo no puedo ver?

H- Sí

D- ¿Y tú sí que puedes verlos?

H- Claro

D- ¿Por qué yo no puedo verlos?

H- Porque parece ser, que solo ves cierta vibración.

D-  Pues yo quiero verlos, cuéntame cómo son…

H- Ven acompáñame, dice mientras tira de mi mano.

Nos acercamos a un claro dónde hay rododendros en plena floración, su perfume embriaga mis  sentidos. Me paro e Inhalo fuertemente el aire empapado con ese aroma dulzón, ummm,  qué bien huele aquí, me encanta este aroma.

Hani me dice “espérame aquí que voy a buscar a una colega”.

Me siento en un pedrusco mientras espero, deleitándome con el olfato y la vista de este lugar tan hermoso, arbustos cargados con pompones de flores delicadas y hojas brillantes captan toda mi atención, me recreo en los contrastes y en la abundante vegetación.

Hani regresa y se queda delante de mí, con un gesto me dice te presento a Naye.

D- ¿A quién?

H- Se llama Naye.

D- Yo no veo a nadie.

H- Naye es la cuidadora de estos rododendros y huele igual que ellos.

D- Joooo no la puedo ver…

H- Desam, cierra los ojos y huele, intenta reconocerla por su aroma.

Yo hago caso, cierro los ojos y me concentro en el sentido del olfato, me imagino que en mi nariz entran burbujas de la energía que Naye desprende, con su aroma peculiar.

Hani me dice “Ahora, Desam, Naye ha colocado su manita delante de tu nariz”. Me concentro más y huelo a flores, me sonrío porque huele fenomenal.

Hani me dice, “Ahora extiende tu mano y pon la palma hacia arriba”, le hago caso rápidamente aunque con movimientos suaves ya que no sé dónde se encuentra Naye exactamente.

Naye es un ser chiquitín me cuenta Hani, ahora se ha sentado en tu palma, sin abrir los ojos intenta percibirla.

Paralizo todo mi cuerpo, casi hasta la respiración, no quiero hacer el menor ruido y me concentro sintiendo al diminuto ser que está sobre mí palma, no siento su peso, supongo que porque debe de ser muy liviana.

Hani al darse cuenta que no la percibo me dice no importa vamos a hacer otra prueba, coloca tu mano en dirección al sol y abre los ojos, aunque hazlo como si estuvieras guiñando los ojitos porque el sol te molestará.

No consigo ver a Naye, sin embargo veo como diminutos puntitos brillantes, Hani, que sabe lo que pienso en todo momento, me dice “eso que ves es su energía, ahora de la misma manera mira la zona de los rododendros, posa tu vista entre sus troncos o entre sus hojas, desenfoca la mirada y mira sin querer ver, hay muchos seres como Naye, con la misma forma de energía que has conseguido ver”.

“¡Si, si!  Veo como diminutos puntitos que se mueven, que flotan” en este momento Naye vuela de mi mano a la planta y veo destellos entre la mano de la nada.

Estoy feliz  jaja ¡Qué bonito!

D- Gracias Hani por enseñarme.

H- El bosque está lleno de vida y seres de diferentes formas.

D- El próximo día me acordaré de esto y no gritaré para no importunar a nadie, gracias pequeña, por la lección.

 H- Ja ja estoy segura de  ello, solo con verte la carita que has puesto sé lo que has sentido. Bueno y ahora ¿Quieres que volemos un ratito o juguemos?

D- Claro vamos a jugar, pero espera que me quiero despedir de este lugar…

“Gracias “seres” que aunque no os veo, ahora sé que estáis ahí, porque me han enseñado a ver el brillo de la energía de todas estas pequeñitas formas, gracias bosque por acogerme y os pido perdón de todo corazón por los gritos…”

“Vamos, vamos” dice mi querida amiguita, “que te enrollas un montón jaja, ¡Vamos a jugar!”.

“Vale” contesto, no sin antes echar una última mirada al grupito de Rododendros y guiñándoles un ojo, me despido de ellos en silencio, aunque sé que la hadita que me espera también lo habrá oído ¡Adiós, hasta otro día!.

Gracias planeta y gracias a todos sus “habitantes”.

Toda vida de este magnífico planeta se merece el mismo respeto y amor, aunque no sea capaz de verla. Preciosa lección para un día que amaneció muy lindo.

Si de ti solo sale amor incluso hasta para lo que no ves, solo te puede llegar amor y además multiplicado.

 

Desam Ferrández

Agosto de 2017

 

Conversación entre dos seres de luz

Conversación entre dos seres de luz, un cuento de Jose Mª Escudero Ramos dedicado con inmensa gratitud a su gran amiga y mentora, Marisa Bau.

 

-¡No es posible que todavía no te hayas dado cuenta de lo que somos!

-¿Qué somos?

-Somos polvo de estrellas, luz disuelta en el cosmos, como gotas de agua pero de luz. En diferentes ciclos de vida encarnados en personitas, somos diferentes personajes. Vivimos diferentes vidas para completarnos…

-Entonces, ¿Cuándo vamos al planeta tierra somos polvo de estrellas también?

-Claro, pero no lo recordamos, como humanos vivimos muchas experiencias que nos hacen sentir unas emociones y sentimientos que estando en nuestra esencia original no podríamos sentir…

-¿Y por qué tenemos que pasar por esas experiencias?

-Hay muchas teorías. A mí me gusta una que dice que es para aprender la empatía y la compasión… claro que si en esta frecuencia ya sabemos lo que somos ¿Por qué tenemos que encarnarnos para olvidar y aprender? Dicen que así podremos elevarnos a otra frecuencia superior…Vamos a jugar a algo…

-¿A qué?

-Dime cómo te gustaría llamarte en tu próxima reencarnación?

-UMMMM… Asiram Uab y quiero ser…

-Espera, eso no lo puedes elegir todavía.

-Estamos jugando, ¿No?

-Sí, pero deja que montemos un poco tus vidas antes de crear la nueva. En otras vidas pasadas te ha tocado hacer de todo…has sido asesino, maltratador…

-Espera, espera…eso no me gusta.

-Estás pensando con la mente humana…deja que te cuente algo…somos luz y los más avanzados en el plano energético han tenido que ir a la tierra como verdugos en alguna encarnación porque ningún otro ser de luz quería pasar por ahí, precisamente por miedo a los juicios…a ser enjuiciado, por eso lo hacen los seres de luz más avanzados en el amor incondicional. Todos tenemos un papel que cumplir… a veces una aparente tragedia despierta muchas consciencias para posteriores evoluciones, de otra forma el ser humano se mantendría en un estado de hibernación espiritual…

-¿Sería como un héroe?

-Así es.

-Pues vamos a seguir jugando.

-En otras vidas has podido ser mujer, hombre. De cualquier religión y de cualquier país. Rico o podre…Todo ello te condicionó para tener unas determinadas experiencias, ahora no importa si malas o buenas…imagínate que en tu última vida eras un empresario muy importante pero de pronto tu negocio empezó a ir mal y tuviste que cerrar dejando muchas deudas y a muchas personas sin trabajo, sin ingresos…muchos de ellos lo pasaron realmente mal.

-Jo, no me gusta nada…¿Cómo podría arreglar eso?

-Muy sencillo, en tu próxima vida vas a poder remendar ese “error” cometido. Pero para ello tienes que entender que todo lo que hiciste en tu última vida, así como en las anteriores, tenía que pasar así. No había otra forma, toda la gente que se vio perjudicada por toda esa desgracia tenía que pasarlo, tenía que ser así, es como si hubiese estado pactado de antes de nacer. El universo es como una red, estamos todos conectados y  no hay puntada sin hilo. Lo que le pasa a uno repercute hasta el infinito…no hay límites.

Mira en la Biblioteca del Conocimiento Universal, en el tomo que corresponde a tu pasado, la mujer de aquel trabajador que se pasaba horas y horas de casa al trabajo sin tener vida propia, agradeció ese proceso porque sirvió para que su marido dijese por primera vez “Gracias, te amo”…y a partir de ahí hubo un cambio importante en sus vidas. Jugó con sus hijos. Vivió. Amó. Su mujer y sus hijos recobraron la felicidad eclipsada por las circunstancias…despertaron y elevaron una frecuencia que tenían baja. La alegría de vivir que recuperaron repercutió en amigos, familia, en toda la comunidad…

-Lo voy entendiendo. En mi próxima vida ¿Tendré una segunda oportunidad?

-Sí. Pero hay una cosa que se llama libre albedrio. Lo mismo te despistas un poco del camino, para que vuelvas a él, te vas a encontrar con señales, como susurros de luz, que te van a hacer ver que has de corregir algo en tu trayectoria.

-¿Y si no las veo?

-Las verás.

-En la próxima vida obtendré dinero fácilmente. Voy a nacer en una familia pudiente. Voy a ser algo rebelde, tengo ese puntito ahí que me hace cosquillas, como mariposas en mi barriga. Quiero conocer diferentes verdades, no parar de aprender y de compartir…y ayudar a todo aquel que demuestre un amor incondicional por el universo. Quiero enmendar los posibles errores del pasado haciendo que toda la humanidad pueda subir de frecuencia a la vez.

-¡Guau!, sí que has pedido cosas. Te diré algo más…sabrás que vas por el camino correcto cuando sientas, al dar un abrazo, el latido del corazón de la persona que has abrazado…esa será tu forma de empatizar pero también en alguna ocasión vas a pisar el lado oscuro de la sombra.

-Me asustas.

-No tengas miedo. Serás luz en la oscuridad. En esta ocasión no vas al mundo a aprender, vas a enseñar aunque sea sembrando dudas. Vas a unir almas, vas a remover conciencias. Serás una persona con influencia espiritual y para eso vas a tener que rodearte de muchos “gurús” buenos y malos, y ser luz para todos ellos. Tu humildad y tu generosidad harán mella en la sociedad en la que nazcas…¿Cuál quieres que sea?

-Una en la que me divierta mucho…fiesta, me gusta la fiesta…

-Ja ja ja…la que encarnamos… va a disfrutar.

-Asiram Uab, ve a tu nuevo destino y disfruta de la vida siendo luz en la luz y en la oscuridad. Todo bien que hagas a un solo ser es como si lo hicieras a toda la humanidad, de esa manera todos podremos completar juntos un ciclo vital y elevar la frecuencia de toda la humanidad…solo hemos de conseguir que el 1% de la población adquiera el hermoso hábito de la empatía y la compasión.

-¿Y cómo podré lograr eso?

-Lo sabrás en su debido momento.

-No me dejes sola ahora…

-Nunca lo estarás…

-¡Confía!, Asiram Uab.

-Tengo tantas preguntas…

-Ahora vive, olvida lo que sabes y sorpréndete de la fiesta de tu nueva vida… Ayudarás a subir la frecuencia con tu amor y generosidad. Gracias por todo ello.

 

 

El ángel de las carreras. Cuento infantil y para adultos

Cuento escrito para el blog personal de Jose Mª Escudero en febrero de 2014

-Cuando Julia creía que ya no podía más, sintió una voz que susurraba en su oído “Quizás crees que no llegarás a la meta, pero todavía te quedan fuerzas para hacer 30 kilómetros más”.  Miró mas no vio a nadie, pero esas  palabras dejaron un mensaje que entendió bien clarito. Su ángel de la carrera se le apareció en el momento más oportuno y Julia aceleró y terminó su San Silvestre con un buen tiempo y una mejor experiencia.

-Papá, papá, cuéntamelo otra vez, por fis…

-No hija, es tarde y tienes que ir a dormir…mañana nos espera un largo día. Tenemos que preparar la cena, que vienen los abuelos, recuerda que mañana es Nochebuena.

-Papí, ¿los abuelos conocen la historia de los ángeles de las carreras?

-Pues no lo sé, María,  se lo preguntaremos mañana. Buenas noches, hija, que descanses.

-Papí, una pregunta más…¿Tú crees que yo me encontraré con mi ángel de las carreras alguna vez?

-Seguro que sí, pero para eso hay que descansar, dormir bien, comer mejor y entrenar mucho.

A la mañana siguiente, Roberto se preparó, como todos los días para salir a correr. Hacía frio y no madrugó tanto como acostumbraba. Cuando bajó las escaleras  se encontró con María vestida con su ropa de corredora, buff y guantes incluidos.

-Papá, hoy voy contigo. – Roberto sonrió y se preparó para pasar una gran mañana.

-¿Sabes? Hoy es la carrera de Navidad de Villanueva de Perales, ¿quieres ir?

-Sí, respondió con una enorme sonrisa.

Padre e hija fueron en coche al lugar donde se hacia la gran carrera de la Navidad. Al llegar vieron el ambiente de la carrera que era muy especial, había gente disfrazada y mucho sentido del humor, pero sobre todo había mucho amor.

-María, tienes que correr sola, no me dejan correr contigo, pero te esperaré en la meta.

-Vale, haré como dices, no gana el primero que llega a la meta sino el que más disfruta.

-Eso es María, disfruta cada zancada.

-¿Y veré a mi ángel?

-Seguro que sí, si corres con el corazón.

-La carrera infantil era de 3 kilómetros para los niños de 8 años, la edad de María.

Se preparó en la línea de salida junto al resto de niños…sonó el disparo y todos los niños salieron corriendo.

Una niña se cayó y no pudo continuar corriendo, los primeros chicos se dieron cuenta de eso y pararon la carrera, se volvieron a por la pequeña que se había caído y agarrándola entre todos, fueron juntos hasta la meta.

Llegaron todos a la vez. No hubo ganadores, solo hubo ángeles.

Superhéroes, cuento escrito por Jose Mª Escudero

Cuento dedicado, con inmensa gratitud y cariño, a Celia y  a la Asociación MEF2C.

 

Narrador: Multiversos paralelos, Planetas, Vida…

En un universo paralelo existía un mundo habitado por seres muy sabios.

Un día un niño preguntó:

Padre, dicen mis amigos que lejos de ésta galaxia existe otro planeta en donde también hay vida… dicen que lo habitan unos seres grises, que destrozan la naturaleza, les cuesta amar y que viven en enjambres de barro cocido que se prolongan hacia el cielo, ocultos. Dicen que viven con miedos, aislados. ¿Viven en comunidades para aislarse entre paredes?

¿Es verdad eso, Padre?…¿Es verdad?

Madre, he odio decir que ese ser, llamado humano, ha dejado de tener fe, que pagan por tener agua, que pagan por tener luz y que acumulan y acumulan hasta que se dan cuenta de que no sirve para nada y lo arrojan a los ríos, montes…acabando así con la naturaleza y con todo lo  bello que la vida tiene…Se creen que poseer les otorga la felicidad…pero si ya tenemos todo lo que precisamos…

¿Es verdad eso que he oído, madre?…¿Es verdad?

(Gratando) ¿Pero cómo puede ser verdad?

¿Qué podemos hacer?

¿Cómo podemos abrirles los ojos?

(Susurrando) Sí, ya sé, si son como nosotros también han de tener libre albedrio…pero es que se están suicidando…

Sollozando: ¿Qué podemos hacer?

¡Ya sé! Podemos mandarles superhéroes.

Uno  vestido con una ropa azul y roja…con capa…que pueda volar… ¡No! demasiado llamativo, no se lo creerían, pensarían que es ficción…

Ya lo tengo…podemos mandar seres especiales, con un don, que tengan la capacidad de hacer que los humanos vuelvan a amar, a amarse, a sentir el amor de la naturaleza, de la vida, de la creación…vamos a mandar niñas y niños enfermitos, los superhéroes y superheroínas que van a conseguir que allá por dónde pasen dejen un halo de amor. Niños y niñas que sean capaces de despertar el lado más humano del ser humano…que hagan que todas las personas saquen la esencia del ser, el ser humano…y que amen…se amen…

 

Narrador: Y así fue como han venido a nuestro planeta tierra un nuevo tipo de superhéroes y superheroínas. No vienen con capa ni superpoderes, pero tienen el don de generar amor, el auténtico poder sobrenatural de los habitantes del planeta tierra.

El nuevo cuento de La lechera por Jose Mª Escudero

Recuerdo aquellos cuentos que nos contaban cuando éramos pequeños, fueran quienes fueran los que nos los contaban lo hacían con la mejor intención, pretendiendo dejar una huella en nuestra alma, querían marcar una dirección a seguir con esos cuentos con moraleja.

Me imagino que ahora estaré yo haciendo lo mismo con mi hija, con otro tipo de moralejas pero intentando inculcar siempre los mismos valores inherentes al ser humano aunque a veces entramos en contradicción entre lo que queremos contar, lo que contamos, cómo lo contamos y cómo nos entienden…

Cada generación lo hacemos lo mejor que sabemos, de eso no tengo ninguna duda, lo puedo percibir, sobre todo cuando me equivoco, que son muchas veces.

Ahora que estoy “emprendiendo” me viene un cuento de mi infancia muy especial a la cabeza. Es el famoso cuento de La lechera.

Hace mucho tiempo vivía una familia de granjeros, el día de su cumpleaños María madrugó mucho. Su madre le dijo que hoy podía ordeñar las vacas y llevar la leche a vender, todo el dinero que sacará sería su regalo de cumpleaños.

María ordeñó las vacas que especialmente ese día dieron mucha leche. La joven cargó el cántaro y fue de camino a la ciudad para vender su valiosa mercancía. Por el camino soñaba “con el dinero que consiga compraré una gallina y un gallo, tendrán pollitos, los venderé y me compraré un cerdo, lo engordaré lo venderé y compraré una ternera y sacaré mucha leche y haré que todos los días sean mi cumpleaños”…de pronto se tropieza y se cae el cántaro rompiéndose y derramando la leche y sus sueños. Así terminó su anhelo de triunfo “Adiós a mis sueños de tener una granja” llora la joven. Al llegar a casa, su madre, muy comprensiva, le dice que no pasa nada si ha aprendido la lección de que no puede soñar mientras camina.

Y con ese cuento limitante hemos crecido muchas generaciones.

Con el pensamiento positivo y las nuevas tendencias de crecimiento personal hoy no acabaría así la historia… ¿Qué tal si reescribimos el cuento?

La joven descubre en el camino de vuelta a casa que la leche de vaca no da tanto dinero como podría pensar y plantea un nuevo plan de negocio. “¿Qué pasa si investigo la producción de leche de origen vegetal? ¿Y si hago leche de arroz, avena, almendra y soja? Seguro que encuentro un nicho de mercado y consigo optimizar el tiempo a la vez que hago que las vacas vivan más felices sin que nadie las sobreexploten…”

Llegó a su casa estudió y estudió. Creció y emprendió un negocio de mucho éxito, bueno para la economía de la familia, para la economía local de la zona y para toda la humanidad.

Hemos crecido con una educación limitante, darse cuenta de ello nos abre la mente y el corazón. No importa ser el más… de  lo que sea… importa ser mejor de lo que fuimos ayer. Importa valorar y agradecer, creer en uno mismo, en los demás. Importa confiar en que el universo no hace nada porque sí. Todo nos llega en el momento adecuado y el secreto de nuestro éxito es estar atento para no dejar pasar las oportunidades, que no vienen una vez, están ahí todos los días esperando a que las alcancemos, como los frutos del manzano, no cuando estén los frutos maduros, sino cuando lo estemos nosotros.

Levantarse cada día de la cama es nuestro mejor emprendimiento.

Cree en ti, yo lo hago. Creo en ti… y en mí.

Creo en mis en mis sueños y en base a ellos creo mis realidades.

Feliz día, emprendedores.

Jose Mª Escudero Ramos

Madrid, 5 de junio de 2017

En la luz del tránsito. Cuento por Jose Mª Escudero

Mis últimas palabras fueron: Hoy me siento más vivo que nunca…y así fue, ese instante amé la vida como si fuese mi último día…

Jajaja, al  parecer he muerto es ese plano…es curioso como dejas de sentir, sin embargo sigo sintiendo…¿Es una incongruencia? ¿Será posible?

Con todo lo que sé y estoy aquí escuchando mi propia voz. Claro ¿con quién voy a hablar en este plano?

¿Tengo tantas preguntas por hacer que si me encuentro con otra alma la fusiló a preguntas? Quizás ahora no sea el mejor momento para hablar de fusilar, jajaja…

Mirando atrás, justo al momento de la transmutación, ¡cómo me sentí de vivo! Hubo un momento de especial lucidez justo después del última exhalación…seguramente como encarnado podríase pensar que nos estamos aferrando a la vida pero desde este plano os puedo decir que es como una liberaciónperdóncomprensiónamorabsolutoconfianza…no sé si me llego a explicar…ese suspiro profundo de paz. Ves la luz, sigues adelante y ves unos guías que van de blanco…todo perfecto, pero antes de poder preguntar nada estoy aquí con mi monólogo, sin embargo no me encuentro mal. Sigo en paz. Siento amor.

 

-Hola

-Hola ¿quién eres?

-Soy tu guía en este tránsito.

-Hola, hola…es curioso con todo lo que se ha dicho sobre esto, todo lo que he creído aprender y ahora estoy aquí, no sé por dónde empezar.

– Te voy a contar algo sobre las experiencias…lo que yo he vivido a la edad de quince años terrenales en 1870 no es lo mismo que tu hayas podido vivir con 15 años en 1960. Los condicionantes geográficos y contextuales sirven a cada uno en cada momento en cada vida…¿Cómo te explicarías a ti mismo tus “errores” de cuando eras adolescente? ¿Y a otros adolescentes 30 años más tarde? Ni siquiera tú mismo podrías entender a ese adolescente que eras… cada uno tiene que vivir su “proceso de formación” en cada fase, cada espacio, cada tiempo, cada momento.

-Pero ¿Con que fin? La vida es un juego precioso, igual que la muerte. Encarnamos y desencarnamos. Somos seres de luz que cambiamos de frecuencia para seguir una evolución terrenal y espiritual, somos como constelaciones, cada luz, cada brillo, tiene un sentido en este universo que formamos. Cada vez que se apaga una luz, vuelve a la Fuente, como tú.

– ¿Estoy ahora en la Fuente?

– En verdad nunca la abandonamos, solo que la vivimos de otra forma, como cuando eras adolescente…

– ¿Entonces por qué hay tragedias y sufrimiento si estamos siempre en la Fuente de luz?

– ¡Ay! ¡Cuánto daño hacen los conceptos! Sufrimiento, dolor, pena, alegría, tiempo, culpa…conceptos y apegos.

– Ya, eso es muy budista…

-Buda es un ser iluminado muy consciente. Tuvo una vida muy fácil y fíjate hasta dónde llego. ¡Imagínate hasta dónde puende llegar los planes del universo creador! No hay límites.

– Ya, claro, pero eso no quita para que sintamos…!tenemos sentimientos! Eso es innato del ser humano…

– Sí, nacéis felices, sin conocer el odio. Según crecéis se os inculcan unos valores determinados dependiendo de vuestras circunstancias…

– Eso lo dijo Ortega Y Gasset…

– Sí, está todo dicho. Solo tenemos que integrarlo. Yo soy yo y mis circunstancias y eso mismo es lo que nos hace juzgar y sufrir. Si de verdad dejamos las creencias limitantes y vivimos como observadores, agradeciendo cada instante, sea como sea, sin resistencias ni apegos, entonces es cuando de verdad no habría sufrimiento.

-Claro, eso también lo he leído pero no lo he podido integrar, es difícil vivir en esta sociedad y no tener apego…

– ¿tTe ha costado dejar tu cuerpo físico?

– Realmente no.

– Entonces no tenías tanto apego…

– Uno sabe que al morir solo se lleva las experiencias…

– Aja, exacto.

– A más experiencias, mayor riqueza.

– También hay que saber digerirlas, no vale con experimentar…borracheras de aventura, puenting, correr, montar en bici, caminar por las montañas, nadar, hacer caminos, cada uno el suyo… También hay que saber sacar conclusiones de cada fase, de cada paso.

– Si te pierdes, te encuentras. Si te caes, te levantas…si te duele, preguntas Para qué a mí, para que ahora.

– Exacto. Esas son las preguntas clave. La mayoría nos hemos limitado a preguntarnos ¿Por qué a mí?, lamentándonos, la clave es esa…¿Qué es lo que tengo que ver ahora? ¿Para qué me sirve la experiencia buena o mala en este momento de mi vida?

– Y agradecer cada aprendizaje, ya sea aparentemente malo o bueno, Si es malo y aprendes, deja de ser malo para ser bueno, jajaja.

-Eso es.

– Me encanta. Y ahora ¿Qué hago aquí? ¿Qué hacemos?

– Ahora te tienes que desprogramar y prepararte para el siguiente viaje.

Digamos que es como si fueses a jugar otra partida de la vida, tienes que asimilar lo vivido encarnado y como luz que eres ahora, has de volver para seguir siendo “alumno y maestro”, discípulo del universo. Te he de decir que vas muy bien.

-¿Hay un número determinado de reencarnaciones? ¿En qué fase estoy?

– Yo soy tu guía del tránsito. No te puedo decir mucho más. Posteriormente pasaras a otro nivel donde podrás hacer más preguntas. Mi labor es darte la bienvenida y hacerte sentir cómodo. No todos vienen como tú, muchas veces vienen desencarnados muy confusos, con muchos apegos, con asuntos pendientes…

-¿Qué pasa con ellos?

– Pues que no quieren pasar a la luz. Se quedan perdidos, confusos en el plano físico. Por suerte, tenemos grupos de trabajo que nos ayudan a que sigan su camino.

-¿Tenéis gente trabajando para vosotros?

-Para nosotros…encarnados, desencarnados, seres de luz. Trabajan para y con los Maestros Ascendidos.

– ¿Podría contactar con ellos?

– Todo se verá en su momento.

– ¿Hay mucho desencarnado vagando por el plano físico?

– Alguno hay, en algunas películas lo plasman muy bien… alguno que ha llegado de ese plano nos ha hablado de la película Ghsot o de la serie Entre Fantasmas…

– Yo siempre tuve la intuición que eso era real…¿Entonces aparecen así y hasta que no dejan zanjado ese asunto pendiente no pueden avanzar?

– Más o menos…no quieras saber tanto tan deprisa.

-Asegúrate de que tú lo tienes todo bien zanjado y de qué quieres seguir…avanza por ese túnel de luz y tras esa puerta dorada, llegarás a la compresión del todo…

– Estoy deseándolo…ahora sí que tengo preguntas…

-Pues se bienvenido…tu gente te ama y te está esperando.

 

LAS VOCES DE LOS ARBOLES CON HANI, Capítulo II, por Desam Ferrández

Hoy es un día normal, me levanto, me pongo las mallas y salgo a caminar, cuando ya estoy en la calle me encuentro con un súper regalo: está “chispeando”, ¡me encanta!, cambio de ruta por si arrecia, cojo un recorrido bastante habitual por el cual paso al lado de un árbol.

Es un árbol  hermoso, grande, con varios troncos, es como si me llamará cada vez que paso por allí, para darle un abrazo. Tengo un feeling especial con él, conforme me voy acercando ya voy abriendo los brazos, hasta que lo alcanzo y lo abrazo. Me he pinchado en una mano porque no recordaba que tenía espinas, no importa lo abrazo igualmente, ja ja, a pesar de tener los pinchos siempre hay un huequito para colocar mi cabeza o mi frente,  apoyándome en el tronco lo envuelvo suave, sin apretar mucho, noto que su tronco está mojado y él me lo dice: no te acerques mucho que estoy calado y te puedes empapar, le contestó que ya me he dado cuenta que está empapado, nos quedamos otra vez en silencio… me encanta sentirlo y le digo eres un hermoso ser divino allá donde los haya, abre mucho los ojos, esos ojos etéreos que no se pueden ver con los ojos físicos, me hace un gesto mirando a todos sus compañeros, es una plaza donde hay más árboles y me dice que “hay más seres divinos muy cerca” y yo le digo un “vaya es cierto, estamos rodeados de árboles” y empezamos a reírnos, nos tronchamos de risa, ja ja, nunca mejor dicho, me despido diciéndole que le amo y sigo mi camino.

Este encuentro me hace sentir que tengo ganas de pasear por un bosquecito, hoy es un buen día para hacerlo así que me encamino hacia la arboleda, tengo mono de verde y me apetece un montón estar rodeada de estos seres divinos, quietos, majestuosos y vivos; sin darme cuenta me he metido en el corazón del bosque dónde encontré a la muchacha alada, al percatarme la busco con la mirada pero no la veo, aquello debió de ser un sueño y seguramente no volvamos a encontrarnos. No importa voy a dar mi paseo.

Voy recorriendo el bosque admirando los árboles, escuchando el silencio, los pájaros y el crujir de mi caminar, de repente veo a Hani, ella me mira a lo lejos y me dice

– ¡Hola! mientras se va acercando ¿Hola te acuerdas de mí?

Yo me río y le digo “como no me voy acordar de ti, no eres muy común”.

-¿Perdonaaaa? ¿cómo que no son muy común? ¿A qué  llamas tú común?

-Yo le llamo común a algo que es muy habitual.

-¿Y yo no soy habitual?

-Quizás me he explicado mal, quiero decir que donde yo vivo no hay seres como tú jajaja.

-Será que tú no los ves.

-Posiblemente.

-¿A dónde vas?

-A ningún sitio en concreto, solo paseo y disfruto. ¿Sabes? he tenido una conversación con un árbol y he sentido la necesidad de venir al bosque, para disfrutar de la belleza de la vegetación y de la calma que desprende este entorno.

-¿Has hablado con un árbol?

-Sí, bueno hablar, hablar no sé, se puede decir que nos hemos comunicado.

-Gualaaaa, no sabía que te comunicabas con los árboles.

-A veces.

-Ven, me coge del brazo y tira de mí. Vuela como el otro día, me dice.

-No sé si podré hacerlo, lo del otro día debió de ser una imaginación porque volar, lo que se dice volar no sé si soy capaz.

-Coge mi mano y siente que eres ligera, así a lo mejor puedes andar sin tocar el suelo.

-¡Guau mola! estoy a dos dedos por encima del suelo!, ¡qué buena eres Hani! ¿A dónde me llevas?

-A que veas un árbol muy chulo, bueno a mí todos me parecen chulos, pero este es anciano y a lo mejor puedes conversar con él.

Hani me lleva hasta un árbol precioso, inmenso, majestuoso, solo acercarme a él me deja sin respiración qué precioso es, ella me dice “apoya tu oreja en el tronco”, le hago caso.

-¿Oyes ruidos?

-Escucho como un siseo.

-Presta más atención, concéntrate

-Guauuuu qué bien me siento, cuánta paz desprende, no tengo prisa me voy a quedar un rato aquí.

-Yo tampoco tengo prisa ¿Te puedo hacer compañía? dice Hani

-Sí claro.

-¿Te habla?

-No, o por lo menos no lo oigo, pero sí siento la calma y la sabiduría, sigo así apoyada durante un buen rato, hasta que Hani se cansa y quiere moverse de sitio.

-Ven, vamos a ver otro, me dice

Es un ser inquieto y se ve que estar parada durante tanto tiempo la altera y tiene necesidad de moverse, me lleva a los pies de otro enorme árbol, es más alto y tiene el tronco más fino, la verdad es que tampoco  podría decir que una especie u otra es más hermosa, sin embargo decir que hay árboles que pasan más desapercibidos y otros que me impactan más, este es sobrio, serio y no invita a abrazarlo sin embargo no hago caso a esta primera intuición, lo abrazo me quedo ahí sin prisa dándole las gracias por ser, por estar y por permitir.

La pequeña me hace un buen recorrido y me sigue enseñando árboles, en un momento dado le digo que estoy un poco cansada, me gustaría tumbarme y ver el cielo a través de las hojas, esto es algo que me encanta.

-Muy buena idea, a mí también me gusta, dice Hani

Nos tumbamos sobre la mezcla de hierba y hojarasca, vemos otro regalo la lánguida caída de las hojas, se dejan caer despacito disfrutando del trayecto, sin prisa, sabiendo que el final inexorablemente está próximo y aun así Juegan con el aire, dejándose acariciar por el sol mientras inevitablemente va hacia la tierra, junto con otras hojas que han tejido un manto sobre el suelo, disfruto viendo cómo se lanzan estas hojas intrépidas a cámara lenta… bailando con la nada.

-¿También hablas con las plantas? me pregunta la pequeña sacándome de mi ensimismamiento.

-No, nunca lo he hecho, también es cierto que tampoco he abrazado a una planta.

La cría tira de mí para moverme hacia otro lado, a pocos pasos tenemos una planta trepadora con montones de flores.

-¿Que sientes?

Me quedo en silencio con esos momentos de comunión hasta la primera comunicación, sin embargo ésta no se realiza. La incansable duendecilla me empuja esta vez de flor en flor, parecemos abejas en busca de un poco de polen y en cada planta nueva me interroga, por si recibo algún tipo de saludo, estoy agotada de tanto esfuerzo por sentir u oír algo. Creo que la conexión no surge así.

-Vale Desam ya te he oído, vamos a un prado y descansamos.

-No me acordaba que oía mi pensamiento, jaja. Nos tumbamos bajo los rayos del sol, siento sus caricias en mis mejillas, me duermo plácidamente sobre el colchón verde de hierba, cuando despierto después de no sé cuánto tiempo Hani no está a mi lado, sin embargo me ha dejado un presente, unas fresas silvestres, me las como no sin antes darles las gracias. Es hora de regresar, me alejo dando las gracias a todos los seres que veo y a los que no veo, diciéndoles que los amo, que me siento muy feliz entre ellos, mi pensamiento ya está mirando la agenda para organizar la vuelta a este prodigioso lugar, en el cual me siento genial, me relaja cuerpo, mente y espíritu, equilibrando todo mi organismo.

Vivir en armonía con la naturaleza, respetando y conectando desde el corazón, me deja con un sentimiento muy armonioso y con cara de felicidad.

Hasta el próximo encuentro amores.

Gracias.

 

Desam. Ferrández

Mentiras. Cuento por Desam. Ferrández

¡Mamá, mamá!

 ¿Porque mienten las personas? pregunta la pequeña sin poder contener el llanto.

 ¿Qué Pasa Chiqui? pregunta la madre mientras abraza a la desconsolada niña.

 Una compañera le ha dicho una mentira a una amiga diciendo que yo bla, bla, bla…

 ¿Tu amiga se lo ha creído?

 Sí.

 Tu amiga te conoce, dile la verdad.

 Ya lo he hecho y dice que no sabe a cuál de las dos creer ¿Para que mienten?

 Ven Chiqui siéntate aquí, la madre sienta en su regazo a la pequeña.

 A veces las personitas mienten para conseguir algo, otras veces para no responsabilizarse de algo y otras quizás por miedo a represalias.

Mami tú dices que no son buenas las mentiras, aunque no entiendo porque si con ellas consigues cosas.

Porque lo que se consigue con mentiras hace daño a algún ser inocente y confiado, como a ti te acaba de pasar y además te diré una cosa, al final la verdad siempre sale a la luz.

También hay una ley universal que dice que todo acto te es devuelto, aunque no se sabe en cuanto tiempo.

No comprendo

A ver te lo explico con un ejemplo:

El otro día tu abuelo te trajo un regalo y dentro de él había una tarjeta que decía que te amaba, además el abu te regalo besitos; ahora se acerca su cumpleaños y ya estamos pensando en un regalo para él e igualmente también pondremos dentro una tarjeta que diga que le amamos y le obsequiaremos con besitos y sonrisas.

Comprendes ahora; el yayo dio amor y recibirá amor.

Ahora sí mami.

Explícamelo tú con un ejemplo:

En clase hay una compañera que le gustan muchos los bocadillos que me preparas y me pide un trozo muchos días, yo se lo doy y ella a cambio me da unas galletas.

Ja ja ja valdría como ejemplo, además podrías dárselo con una sonrisa.

Ya lo hago mami que a mí me gustan mucho sus galletas.

Pues ves ya tenemos dos ejemplos, “das amor, recibes amor” “das comida, recibes comida” de la misma manera si dices mentiras, recibes mentiras.

Un consejo chiqui sé sincera contigo y con los demás, se amable con todos y recibirás buen trato, no juzgues a los demás por sus actos ya que no sabemos por qué situación están pasando, trata a cualquier ser como te gusta que te traten a ti.

“Sonríe y ama” que ese acto llega muy lejos.

“Gracias mami” dice la pequeña con una gran sonrisa y con la felicidad recobrada.

 

Desam. Ferrández

Cuento con moraleja por Desam. Ferrández

!!Mamá, mamá¡¡ ¿La incompetencia se pega?
Creo que no chiqui ¿Por qué lo dices?
La niña expone un problema que ha tenido con una compañera bla, bla, bla….
A lo que la madre le contesta: hay personas muy, muy competentes en una labor y sin embargo cuando desempeñan otras tareas no son tan eficientes, no obstante vamos a ir más allá…
Supongamos que la inutilidad y también damos por hecho que la eficacia se contagian, entonces tú podrías ser muy, muy diligente, desempeñando toda tu habilidad en todo lo que hagas, da igual lo que tu compañera o conocidos hagan, a ver si se extiende este comportamiento como si fuera una incursión del buen hacer y además con una sonrisa.
Sí consiguiéramos que esto se fuera expandiendo sería genial, todos trabajando en beneficio de todos y desde el corazón.

Ja, ja, quizás sea una utopía chiqui, pero…. ¿Y si se pudiera hacer?
¿Lo probamos? Seamos las pioneras en hacer las cosas bien, con una sonrisa y además con la intención de difundir al infinito y más allá, como si de oleadas de amor se tratara.
!Ah!, que no somos pioneras, que ya hay más gente en esa tarea, pues sumémonos a ese espíritu y dupliquemos el resultado.

Ja, ja, que buena eres mami, siempre viendo la parte positiva. Te amo.
Te amo chiqui.

Desam. Ferrández

23-11-2016