Bomberos voluntarios de Limpio, Paraguay

Limpio, Paraguay. 19 de agosto de 2018

Redacción: Desam Ferrández y Jose Escudero

 

En los pocos días que llevamos en Paraguay hemos podido comprobar el carácter altruista y solidario de sus habitantes. Los Bomberos Voluntarios de Paraguay son un grupo de personas, tanto mujeres como hombres, que trabajan para la comunidad sin recibir ninguna clase de salario o rubro, como le llaman aquí coloquialmente.

Si alguien se merece un bello artículo en Revista IMO, son ellos. Tienen toda nuestra admiración, respeto y gratitud.

El cuartel de Bomberos Voluntarios de Limpio tiene 17 años de actividad, el último bombero voluntario en ingresar en el cuerpo es el número 224 de la camada 17. Los bomberos aspirantes estudian en una Academia de formación cursos de un año de duración para que a los 18 años si pasan las pruebas, puedan hacer su juramento. A partir de entonces ya pueden ejercer y atender las necesidades para las que han sido entrenados.

Los bomberos aspirantes aprenden técnicas de extinciones de incendios, primeros auxilios, rescate y todo lo relativo al cuidado de las personas y por lo que hemos podido comprobar, respeto al mando.

Hay una academia infantil  y otra juvenil, desde bien niños,  mínimo nueve añitos, pueden ir aprendiendo en la academia la parte lectiva e incluso hacen prácticas acordes a sus edades. Se reúnen sábados o domingos y hacen su formación, instrucción y preparación, hasta tienen sus propias graduaciones. Muchas familias hacen el sacrificio para que sus hijos e hijas crezcan entre estos grandes valores.

Nayeli Ozorio

Pudimos hablar con Nayeli Ozorio, bombera aspirante de 17 años: “Quiero ayudar y servir a mi comunidad. Quiero aprender, adquirir nuevos conocimientos”. Por ser voluntario tienes un valor añadido, tienes más facilidades a la hora de conseguir un trabajo o de acceso a la universidad, no cabe duda de que una empresa prefiere una persona con esa capacidad de espíritu de sacrifico y esa disciplina. A Nayeli le gusta el cine y leer, nos recomienda una película, Bajo el mismo cielo, una historia de dos adolescentes enfermos de cáncer que emprenden un viaje en busca de un solitario escritor, es una historia sobre la vida y la muerte. El libro que nos recomienda es El alquimista de Paulo Coelho, todo un clásico de los libros de crecimiento personal.

 

Yeni Britez

Yeni Britez es parte de la comisión directiva del cuerpo de bomberos voluntarios. Según nos contó, siempre quiso servir a su comunidad en diferentes ámbitos,  así que cuando la invitaron a participar en este voluntariado, hace casi un año, no se pude negar. Su función aquí es mantener la disciplina y que se cumplan los reglamentos, si hay faltas ejerce de mediadora.

Ser voluntario exige cierta disciplina. El bombero es la imagen del servicio y la entrega, ha de estar bien entrenado y ha de saber servir bajo las órdenes del mando pues de ello dependen muchas vidas.

Cuando un aspirante a bombero, o un bombero en activo, comete un error, una negligencia o se sale del reglamento que los rige, se forma un Tribunal de honor que intenta hacer ver ese error. La convivencia a veces es difícil pero a todos ellos les une una cosa, las ganas de servir. “Reconducimos su conducta para que vean todo aquello que les une, que nos otra cosa que el espíritu de sacrificio por la comunidad.  Queremos que ellos se sientan importantes en la comunidad”.

Preguntamos a la licenciada Yeni Britez que nos cuente algún acto heroico del que haya tenido conocimiento y nos responde que todos los actos aquí son heroicos. “Hemos de apagar un fuego o llevar a un accidentado a urgencias”. Los bomberos hacen de médicos de emergencia e incluso hacen un seguimiento de los accidentados y hasta les acompañan a las posteriores consultas que tenga tras salir de la urgencia. Hay más accidentes que incendios.

“Mi trabajo voluntario me llena de mucha satisfacción, a pesar de que no es muy visible lo que hago pues básicamente son cuestiones legales, recuerdo el caso de un chico en particular, de un aspirante que se puso el uniforme de un voluntario, eso es una falta muy grave que dentro de nuestro reglamento tiene una sanción, cuando yo conversé con él, lloró y me dijo <yo sé que está mal pero me vi con la necesidad de ir a un incendio por el ansia de ayudar>. Su juramento estaba en juego. Me dije ¿qué voy a hacer? Le sentí tan afectado, esas lágrimas que caían eran tan sinceras…era su tercer periodo, vino rebotado de otras tres academias, así que moví todo lo que pude, me arriesgué, conversamos mucho y conseguí que jurase. Ahora es un voluntario estupendo”.

Cinthia Cerezo

Cinthia Cerezo es bombera Bravo 52 de la cuarta camada de bomberos de Limpio, lleva catorce años dando su tiempo libre arriesgando su vida para salvar otras.

“Mi primer servicio fue en Ycuá Bolaños Botánico”, la gran tragedia que sufrió Asunción el 1 de agosto de 2004, con más de 400 muertos y muchos desaparecidos. Dieron a Cinthia la medalla al valor por esa intervención. “Queda grabado para siempre en tu mente, tan dramática escena que hay que superar. Muchos compañeros han tenido que ir al psicólogo por ello. Te tienes que preparar porque hay salidas muy duras en diferentes situaciones. Otras son muy felices porque traes a alguien de nuevo a la vida y eso es muy lindo. También se hace duro enfrentar ciertos momentos con los familiares o cuando te encuentras con algún conocido, a veces algún familiar de bomberos porque nosotros estamos preparados para atender a extraños pero cuando es alguien conocido se hace todavía más duro, tienes que estar bien preparado para no mostrar debilidad. Nuestra academia es de la vieja escuela, son muy rectos, nos enseñan desde el principio que un bombero ha de estar preparado para ir y, a veces, para no volver. Tienes que dar todo en cada servicio y no sabes si vas a volver. Esto te hace disfrutar más la vida,  de la familia, con los amigos, de cada momento”.

Interrumpimos su discurso para preguntar a Cinthia ¿darías tu vida por nosotros?, ella sin dudar respondió con un rotundo sí. Tras eso, se hizo un silencio y dijimos un emocionado “Muchas gracias” y continúa “nosotros hicimos un juramento: Dar la vida si necesario fuere. Y si te gusta ser bombero y eres voluntarioso, vas a hacer lo que corresponde con muchas ganas. Nosotros tenemos nuestras familias, trabajamos o estudiamos, venimos aquí en nuestros ratos libres para servir a nuestra comunidad. Ni la distancia ni la familia son un impedimento, si la familia te apoya, está todo hecho, y mi familia me apoya”.

Preguntamos ¿Qué consejo darías a los que ahora empiezan? Y nos responde:

“Regirse por las normas, por las reglas, en mis catorce años nunca he sido sancionado porque yo sé hasta donde llega mi limite, la base de todo es el respeto, el respeto a los superiores, a la familia también”.

Y hablando de familia ¿Cómo reaccionan ante el riesgo que vivís?

“Es muy duro para ellos, es muy difícil. Mi mamá no aceptó al principio pero cuando vio la magnitud de o que es el voluntariado de Ycuá Bolaños, al final aceptó”. Interrumpimos con una afirmación: Y te admira, Cinthia nos dice que sí y que “En mi barrio me admiran mucho”.

Ahora vamos a lo práctico y preguntamos “Soy un ciudadano de Limpio, dame un consejo para prevenir accidentes”. Y nos responde con algo muy obvio pero que muchas veces desconocemos o nos las acatamos: “Conocer las normas de seguridad y aplicarlas”.

 

La costumbre que se tiene de quemar basuras es muy peligrosa, hay que tener especial cuidado con el viento.

“Los bomberos no tenemos un sueldo, todo lo hacemos como voluntarios. Los bomberos aspirantes se compran todo el material.  Entre bomberos aspirantes y bomberos activos hacen actividades para conseguir fondos para ayudar a pagar los gastos a los nuevos, también para el mantenimiento de los vehículos, de las estaciones de bomberos, solamente pedimos fondos para la equipación, de pronto recibimos alguna donación de alguna empresa, tenemos el tipo de Socio protector de bomberos que nos apoyan o incluso el Intendente de Limpio donó hace poco el coche 10”. Nos dice Cinthia.

Sin duda es admirable el esfuerzo que hacen por mantener las instalaciones, los vehículos y los trajes en perfecto estado para utilizarse con rapidez al toque de la sirena.

Por cierto, necesitan una colaboración para poder arreglar uno de sus camiones, ojalá consigan pronto la plata que necesitan para ello, desde aquí os invitamos a los lectores de la Revista Imo a que vean de que manera pueden colaborar con este gran cuerpo de bomberos voluntarios de Limpio, www.bomberosvoluntarios.org.py

 

Para terminar el reportaje preguntamos a la bombera aspirante Nayeli Ozorio que consejo se daría si tuviese la oportunidad de volver al pasado y encontrarse con ella misma, con la pequeña Nayeli Ozorio de cuando tenía trece años y su respuesta fue esta: “Me aconsejaría que esté donde quieres estar”.

 

Nos ha encantado hacer este reportaje especialmente, poder realizar las entrevistas aunque al escribirlas no se pueda transcribir el brillo que ilumina sus ojos cuando cuentan sus experiencias y desnudan sus almas para hacernos participes de su propia historia pero sí podemos sentir la satisfacción por trabajo realizado.

 

Nos ha emocionado ver tanta cooperación y servicio al prójimo, podríamos ser cualquiera los que necesitáramos de su servicio, mil gracias por vuestra entrega. Sabemos que daríais la vida por nosotros.

 

 

 

 

Marcar el Enlace permanente.

Una Respuesta a Bomberos voluntarios de Limpio, Paraguay

  1. Yeni dice:

    Excelente artículo.. Gracias a ustedes por mostrar lo que hacen estas maravillosas personas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *